lunes, 1 de mayo de 2017

Campañas “Aquí vivo, aquí voto”, impagable servicio de las ONGs inmigracionistas a la oligarquía económica


Las campañas “Aquí vivo, aquí voto. Por una ciudadanía plena”, han sido puestas en marcha por la plataforma “Todos iguales. Todos ciudadanos”, integrada por multitud de organizaciones interesadas en la inmigración masiva, tales como Andalucía Acoge, Asociación Casa de Perú en Baleares, Asociación de Chilenos de Baleares, Asociación de Colombianos en Baleares, Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía, Asociación Pro Inmigrantes de Córdoba (APIC), CEAIN, CEPAIM, Córdoba Acoge, CCOO Baleares, Federación SOS Racismo, Secretariado Gitano Córdoba, Sevilla Acoge, Granada Acoge, Huelva Acoge, Jaén Acoge, Jóvenes de IU Comunidad de Madrid, Málaga Acoge, Melilla Acoge, Motril Acoge, Rioja Acoge, Red Acoge, Unión Sindical Obrera (USO), etc. Hay que destacar que muchas de estas organizaciones son generosamente subvencionadas por las distintas administraciones del estado.

La primera de las campañas se desarrolló en el año 2006, con la publicación de un manifiesto en el que exigían los derechos de sufragio pasivo y activo para todos los inmigrantes residentes extracomunitarios en España, algo que catalogan como “ciudadanía plena”. A esto siguieron numerosas acciones de propaganda, sobre todo en los medios de comunicación, generalmente afines a estas exigencias. Las campañas sucesivas tuvieron una estructura similar.

El objetivo directo obvio de estas campañas está en adulterar el censo electoral español e introducir en los resultados electorales, que luego se traducen en apoyos partidistas y en orientaciones legislativas determinadas, los pareceres derivados del voto de personas que no pertenecen a nuestra comunidad nacional. Esto supone, a la vez que fomenta, una intensificación de los criterios legislativos derivados del ius soli en detrimento de los procedentes del ius sanguinis, facilitando así la disolución de nuestra identidad nacional española. Esto es tanto como decir que supone, a la vez que fomenta, una intensificación de los criterios fomentados por la oligarquía económica, es decir por las grandes empresas no multinacionales, por las empresas multinacionales y por los especuladores financieros internacionales, poderes directamente interesados en vencer las resistencias a la mundialización o globalización, es decir, al liberalismo y al libre mercado, a la inmigración masiva y al dumping laboral que provoca, etc., planteadas por las identidades étnico-nacionales y por los estados-nación basados en las ellas.