lunes, 11 de abril de 2016

El fenómeno del cibernacionalismo en España


No creo que haga falta explicar mucho qué es el cibernacionalismo. En términos coloquiales puede entenderse como aquella “militancia política” nacionalista que se circunscribe a la actuación en la red, en internet.
  

Se acostumbra a analizar este fenómeno tan solo desde una perspectiva, la de los militantes de partidos políticos nacionalistas que sí hacen militancia política en la calle. En los comentarios de muchos militantes de partidos políticos nacionalistas suele haber un gran desprecio hacia los cibernacionalistas, siendo la crítica más frecuente el que debido a que no hacen nada, salvo escribir en internet, no hacen nada políticamente valioso. Por parte de los comentaristas más sofisticados se añade la observación, certera, de que la red ha permitido la expresión pública y potencialmente masiva de elementos de poco nivel político, así como de extravagantes, a los que políticamente es mejor no hacer demasiado caso.
  
Lo ideal, a mi entender, es una combinación de ambas actividades, en la red y fuera de la red, con un predominio claro de la segunda. Esa es mi línea personal de actuación. Pero el asunto del cibernacionalismo hay que entenderlo y analizarlo desde una perspectiva más amplia que la de los militantes políticos de calle nacionalistas (que, significativamente, también actúan políticamente en la red, y mucho), incluyendo igualmente la de los propios cibernacionalistas. Estos se quejan, habitualmente, de la naturaleza minúscula de los partidos nacionalistas, de su deficiente liderazgo y estructuración territorial, de un supuesto bajo nivel de cultura política en general en estos partidos… No les falta razón en algunas de estas críticas. Y es que incluso es posible observar en algunos de estos partidos críticos con los cibernacionalistas una organización partidista esencialmente basada muchas veces ¡en el propio internet! La paradoja es que muchos de estos cibernacionalistas están deseando colaborar más estrechamente con los partidos políticos afines a sus ideas, o eso dicen.
  
Tras estos dos conjuntos de críticas es evidente que se esconde un erróneo tratamiento partidista del fenómeno del cibernacionalismo en orden a servir a la causa nacionalista. Se trata, ante todo, de aprovechar este recurso y convertir a cada cibernacionalista que lo desee en un ciberactivista nacionalista. Para eso hace falta una táctica y una estrategia y, antes que eso, una comprensión profunda de las potencialidades políticas reales de internet. Internet se ha ido haciendo cada vez más grande y tiene un peso creciente en cada vez más ámbitos sociales. El enemigo político, además, hace un uso cada vez más intenso y extenso de internet. En este contexto, grupos formados, organizados y jerarquizados de ciberactivistas nacionalistas pueden ser sumamente útiles en labores de propaganda y contrapropaganda en la red, por ejemplo, así como en la formación política de otros cibernacionalistas y de simpatizantes del nacionalismo. 
  
Publicado también en Alerta Digital.

1 comentario:

  1. Exacto, la mejor, si no la unica manera de formarse, es hoy en dia por la red. Esto puede ser peligroso, pues hay que tener criterio para separar el grano de la paja. Puede ocurrir que convoques una manifestacion, y llegue un tio con una cazadora con esvasticas bordadas, jojojo.

    ResponderEliminar

No comentes si tu comentario no aporta nada o no es una pregunta pertinente.

No comentes si tu comentario no tiene relación directa con el tema del artículo en cuestión. Si consideras que tu comentario debe ser publicado, acude a la nube de temas (columna izquierda) y puede que encuentres un artículo y serie de comentarios relacionado con el tuyo.

No comentes si no eres capaz de tener criterio propio.

Si sigues pensando que es buena idea comentar aquí, lee esto antes.

Si vienes a provocar atente a las consecuencias. Muchos provocadores han huído de aquí ya escarmentados.