jueves, 22 de agosto de 2013

Multiculturalismo: definición

Ideología y práctica política que pretende articular la presencia en un mismo espacio estatal de diversas etnias (etnia = raza con cultura propia), denominadas por esta ideología “culturas”, y con reconocimiento explícito de la realidad del hecho “cultural” (étnico) en aquel estado, especialmente del hecho “cultural” de las etnias no blancas. Como puede comprobarse, en un nivel terminológico esta ideología sólo reconoce a regañadientes la realidad del hecho étnico, prefiriendo por eso el vocablo más políticamente correcto de “cultura”. La articulación multiétnica tiene lugar afirmando políticamente y sancionando legalmente las manifestaciones propias de cada etnia y para cada etnia conformante, de hecho, de la sociedad multicultural. Fracasado el asimilacionismo, supone un segundo intento conciliatorio entre las exigencias inmigratorias del capital internacionalista y la necesidad de algún tipo de orden social. 
    
Al igual que para el asimilacionismo, el estado pionero en multiculturalismo es Estados Unidos (a partir del decenio de 1960), tras los manifiestos fracasos tanto de su particular ensayo asimilacionista, conocido como anglo-conformity, como de un peculiar intento, también fracasado, de mestizaje cultural previo al racial y conocido como melting pot o fusión cultural, y que sensu stricto no entra ni en la categoría del asimilacionismo ni en la del multiculturalismo. 
    
Multiculturalismo como producto de la globalización. El multiculturalismo es parte de un proceso más amplio, la globalización. Ésta no es sólo económica, también lo es política (gobierno mundial o gobierno de instituciones de ámbito mundial), cultural (cosmopolitismo), social y demográfica (inmigración masiva). ¿Quiénes son los adalides del multiculturalismo? Los mismos que los del inmigracionismo y los mismos que los del mesticismo. Es decir, los mismos promotores del resto de globalizaciones: el capital transnacional (al que el estado, los aranceles, las soberanías, las razas y las etnias dotadas de estado propio estorban), la finanza internacionalista, los grandes especuladores bursátiles, las multinacionales y todo ese conjunto de personajes poco recomendables y esa maraña de organizaciones criminales que tratan de edificar el nuevo orden mundial. Multiculturalismo no es sino otro intento de conciliar la presencia relativamente pacífica y lucrativa de distintas etnias en un mismo territorio estatal. 
     
Los interesados en el multiculturalismo han intentado con todas sus fuerzas edificar estados multiculturales. No es nada espontánea la irrupción de millones de inmigrantes a Europa. A pesar del control casi absoluto del dinero y de los medios de comunicación del que goza la oligarquía, se han ido conociendo detalles de la política deliberada (que no fenómeno) de inmigración masiva y de construcción de sociedades multiculturales (cuando llegan tantos inmigrantes en tan poco tiempo, nadie sensato puede plantear el asimilacionismo). Y así, siempre es un riesgo no pensar lo suficientemente mal acerca de los gobiernos de ocupación instalados en las distintas naciones del oeste y centro europeo (meros actores del teatro democrático, a sueldo de la oligarquía económica que es quien realmente manda) y de sus manejos para llenar nuestro continente de inmigrantes. Un buen ejemplo de esto lo tenemos relatado en el artículo “Historia de una traición: el caso del "bocazas" Andrew Neather”, donde se dice: «El periodo británico London Evening Standard ha publicado el pasado 23 de octubre un artículo firmado por el ex consejero de Tony Blair, Jack Straw y David Blunkett, Andrew Neather, que debería de movernos a todos a reflexión. El artículo se titula Don´t listen to the whingers - London needs immigrants, que significa algo así como "No hacer caso a los llorones – Londres necesita inmigrantes". Neather, hoy "periodista" pero antaño redactor de los discursos del Partido Laborista, explica, sin que tenga la menor trascendencia y para sorpresa de la gente decente, que la inmigración masiva que hoy existe en el Reino Unido ha sido el fruto de una política deliberada, elaborada desde el gobierno británico para "ayudar a diseñar socialmente un país verdaderamente multicultural"». No hacen falta comentarios; tampoco al mapa de Londres que sigue. 
     
Y en esta misma línea de diseño de estados multiculturales hay que entender la creación de la “tarjeta azul” para atraer inmigrantes cualificados a una Unión Europea donde sobran trabajadores cualificados y donde muchos universitarios se encuentran infraempleados. Al contrario de lo que afirma la propaganda de este siniestro organismo mundialista, una demanda de la economía no es. Cualquier empresa que quiera contratar trabajadores cualificados tiene tantos como para hacer la selección de personal que desee. En España el fenómeno es más acusado, pero la tendencia es general para todo el espacio de la Unión Europea. La razón hay que buscarla en otro sitio que no sea la coyuntura económica, es decir, la economía real del momento. Hay algunos a los que no se nos escapa que la importación de inmigrantes cualificados es la manera más sencilla de "adquirir" líderes naturales para todas estas comunidades étnicas que se están instalando en el territorio europeo. Hasta el momento, los únicos grupos étnicos organizados y con líderes naturales son el de los musulmanes y el de los chinos. El resto es una amalgama de etnias y nacionalidades en el interior de las cuales impera una relativa desorganización. 
     
Fracaso del multiculturalismo. El discurso multiculturalista adolece de un grado de indefinición importante, sobre todo en lo que hace al grado de “segregación igualitaria” propuesto y, particularmente, a la traslación, o no, de las diferencias emanadas de las identidades etnoculturales, legalmente reconocidas, al ámbito puramente político y legal, en forma de leyes propias para cada comunidad étnica, por ejemplo. 
     
Además el multiculturalismo como proyecto tiene mucho de contradictorio, pues trata de rehabilitar unas esencias comunitarias cuando su punto de partida es la destrucción de las mismas para el estado-nación. Parece absurdo que después de la destrucción de la comunidad nativa racialmente homogénea dotada del instrumento del estado-nación, pretenda edificarse un estado compuesto por varias comunidades heterogéneas (y es aquí donde se encuentra la rehabilitación de esencias comunitarias citada) y en la que el instrumento estatal quede sobre todo para regular la convivencia entre estas heterogeneidades, mientras que la sociedad resultante se base fundamentalmente en el contrato entre comunidades y el mercado compartido. A nivel sociopolítico supone una vuelta de tuerca más en la transición de casi tres siglos de la comunidad (gemeinschaft) a la sociedad (gesellschaft). La comunidad es, según Tönnies, artífice de esta distinción, un ser orgánico unido por un origen común, unas mismas representaciones, unas mismas aspiraciones, etc. La sociedad es una construcción abstracta basada en un contrato social y en la yuxtaposición de elementos diversos, sobre la base de la predominancia absoluta de los valores mercantiles y del propio mercado. En este contexto, comunidad multicultural no tiene sentido alguno; sólo podemos hablar de sociedad multicultural. 
    
Hoy sabemos que el ensayo multiculturalista ha fracasado y que no es posible crear nada estable a partir de la yuxtaposición de nuevas comunidades étnicas con la comunidad orgánica nativa. De manera similar a lo que ocurre con el asimilacionismo, el carácter transitorio de la sociedad multicultural, a fin de cuentas su fracaso, viene anunciado por determinados fenómenos, tales como la auto-segregación espacial de las razas que comparten el mismo territorio (fruto de la natural irreductibilidad de ellas), la tasa de crecimiento demográfico diferencial entre razas, la inexistencia entre las distintas comunidades de sentimiento alguno de interés general más allá de las puras relaciones comerciales y contractuales de naturaleza económica, el completo vaciamiento del concepto de ciudadanía, el propio mestizaje, la política de las élites en el sentido de introducir más y más inmigrantes (hecho que pone en peligro los precarios equilibrios étnicos penosamente logrados), el incremento de la violencia interracial, la mayor represión política, policíaca y legal contra una mayoría autóctona que cada vez es menos mayoritaria, etc. El estado multicultural se va convirtiendo, con el paso del tiempo, en un estado policial. 
     


Mahieu describe la dialéctica existente en una sociedad formada por dos o más etnias: «Existe, pues, en el seno de toda Comunidad poliétnica, un doble movimiento dialéctico. Por un lado, salvo en el caso de una sociedad orgánica perfectamente establecida, la comunidad racial inferior o inasimilable mantenida bajo tutela protesta contra su estado, se opone al grupo dominante y lucha por su liberación, cuando no por la supremacía política. Pero, por otro lado, las dos comunidades tienden a fusionarse por mestización. Este último proceso tiene dos motivos: la atracción sexual y el deseo de los inferiores de acercarse a sus amos». (Fundamentos de biopolítica. Jaime María de Mahieu. Centro Editor Argentino, Buenos Aires, 1968, pág. 52). 

Multiculturalismo como medio moderno de sojuzgamiento de las masas por parte de las oligarquías. Esto ocurre de varias maneras y en diferentes tiempos: 
    
- En un primer momento, permite articular durante un tiempo el estado plurirracial que exige tanto el capital internacionalista como el de base no tan internacionalizada, como medio rápido de generar un mercado de trabajo a su conveniencia en el que intensificar su lucro. La afluencia masiva de inmigrantes, se ha repetido una y otra vez, siempre trastoca el mercado de trabajo local preexistente en beneficio del capitalista. 
    
- En un estadio posterior, por la aplicación étnica del principio clásico de divide y vencerás, una sociedad multicultural, es decir fragmentaria, es mucho más fácil de someter a despotismo que una sociedad étnicamente homogénea. El método para la oligarquía es simplemente aprovechar en el estado multicultural las consustanciales querellas entre grupos étnicos, conflictos naturales, que en principio no necesitan ser provocados para que ocurran, dado el comportamiento natural entre seres territoriales evolucionados, como los humanos. La noticia antropológica y la extrañeza etológica sería lo contrario, es decir, que grupos étnicos y territoriales distintos con cierto grado de evolución no entrasen en conflicto si habitan el mismo suelo. Los agentes del estado oligárquico aparecen como árbitros y garantes de la convivencia, perturbada por “primitivos” o por “blancos racistas” (según la ideología oligárquica dominante solo los blancos pueden ser racistas). 
    
- Y en todo momento, desde un punto de vista geopolítico, el estado multicultural es, ceteris paribus, mucho más favorable a los intereses del capital internacionalista y de sus organismos mundialistas que el estado étnicamente homogéneo, pues aquel estado se encuentra políticamente debilitado con respecto a éste. El estado-nación étnicamente homogéneo es un obstáculo en el camino de la dictadura financiera mundial. 
    
Oposición al multiculturalismo. El multiculturalismo (y esto mismo vale cuando se habla del inmigracionismo, del asimilacionismo, del interculturalismo y del mesticismo) es una práctica de naturaleza económica, social e histórica, no natural. Al ser, en suma, una práctica política está, por definición, sometida al juego político. Por tanto, es plenamente legítima la postura política contraria al multiculturalismo. La ideología de la oligarquía globalizadora intenta presentar prácticas de orden puramente político y económico como naturales, para evitar cualquier tipo de oposición. Los llamados progresistas, marxistas desvaídos que hoy son, ante todo, los tontos útiles del gran capital, se han creído la farsa capitalista y por eso trabajan en beneficio de la globalización, es decir, del capital. Si de naturaleza se trata, el multiculturalismo (multirracialismo) es absolutamente antinatural.

13 comentarios:

  1. Simplemente excelente. Gracias.

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  2. Un artículo cojonudo.

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  3. Buen artículo, es evidente que el multiculturalismo es una práctica política y económica, lo natural a lo largo de la historia es que los pueblos mantengan relaciones culturales o comerciales entre sí, pero manteniendo su identidad, y su tradición, es decir, una homogeneidad, una vez que la modernidad ha abolido la tradición, se ponen las bases para una sociedad/revoltijo desarraigada, donde el objetivo final es abolir cualquier tipo de identidad, ya sea sexual, nacional, étnica o familiar. El multiculturalismo es un concepto fetiche vacuo utilizado por la ingeniería social globalista que sirve para abolir las identidades nacionales, al igual que el feminismo de género se está utilizando para abolir la familia y las identidades masculina y femenina, y el llamado sincretismo religioso pretende abolir las religiones para crear una religión mundial, todo está milimétricamente estudiado.

    un saludo

    Alex Vázquez

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  4. Nicolás el Italiano23 de agosto de 2013, 17:47

    Excelente artículo que pone bajo relieve la praxis del sistema actual. El multiculturalismo al final sirve como una herramienta capitalista de ajuste económico, es decir, una política para buscar mayor productividad y riqueza. Si para sacar más dinero hay que destruir las naciones y fastidiar a los autóctonos, se hace.

    ¡Muerte al capitalismo!

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  5. El intento en todo esto es demostrar una sucesión, una escalada, en las estrategias de la oligarquía para destruir los estados étnicamente homogéneos:
    inmigracionismo → asimilacionismo → multiculturalismo → interculturalismo (mestizaje cultural) → mesticismo (mestizaje racial)

    Esto no significa que los cinco tipos de discurso/ideología no se den simultáneamente. Lo que diferencia y da nombre a cada etapa es el tipo de discurso predominante. También pueden darse etapas transitorias, todo esto hay que analizarlo más.

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  6. El multiculturalismo es una etapa transitoria hacia la uniformidad étnica futura?

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  7. Lector, no se de donde sacas esas gilipolleces del cristianismo, ni de la "bendita sangre nordica"..., bueno si, de Alfredito. Ni siquiera eres original.

    En fin, no quiero comenzar otro "enganche".

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  8. Perdón por la falta de estilo y redacción en el comentario anterior. Fue a las apuradas. Pero vuelvo con la idea: los españoles no se tienen por qué hacer cargo de los millones de sudacas cagados de hambre ni de los moros que encima quieren imponer su cultura al país anfitrión. Del mismo modo, la Argentina no tiene que recibir a nadie y lo mismo USA o Inglaterra. El problema está en los gobiernos bananeros que maltratan a su gente y la obligan a andar por toda la tierra como gitanos. Daorino o León Riente no tienen la culpa de lo que le pasa al colombiano o al marroquí. La culpa es de los Estados y del Capital...

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  9. Bueno, lo cierto es que el cristianismo nacio y se desarrollo en el seno del imperio occidental por excelencia, y referente de todos los imperios blancos posteriores. Incluso del fracasado casi al nacer (por corrupcion, traiciones, felonias etc) "Sacro ROMANO germanico". Historicamente, el cristianismo triunfa en la raza blanca, y lo desarrollan blancos (logimante tambien habria algun rubito de ojos celestiales).

    La cristianofobia que exhiben algunos neofachas, es simple frikismo ridiculo. La base de la civilizacion (con matices) es cristiana. Es la Fe de mis padres, y de muchos camaradas, y esos frikillos me tendran enfrente.

    A veces cuando nos juntamos algunos camaradas, nos decojonamos de estos neopaganos de mecadillo. Son los representantes de un nuevo movimiento de alcance mundial: el Nacional-Frikismo.

    ¿Ya conoces a Alfredito?. hace una semanas no.

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  10. Estos textos de León Riente algún día serán el grueso de los libros de texto para los colegios e institutos, también para las universidades.

    Son didácticos, enseñan algo, y son definitorios. Es decir, son didácticos.

    Con estas ideas y definiciones nos aseguraríamos unas generaciones futuras con una ética mucho más sana, tolerante y hacedora de un futuro mejor.

    Hasta pronto.

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  11. lector.
    Efectivamente, en la antiguedad clasica existian todos los avances que describes. Y fueron esos hombres clasicos los que aceptaron y desarrollaron el cristianismo. Despues llegaron los valerosos nordicos y se cargaron la Roma Clasica, iniciando la Edad Media, que es realmente donde se forja la Europa que conocemos. Los nordicos centroeuropeos intentan recuperar el legado del antiguo Imperio Romano fundando el Sacro Imperio Romano Germanico de Occidente. Un fracaso. Si que perduro el Imperio Griego en Constantinopla otros mil años.
    Despues comenzo el Renacimiento. Curiosamente no en los fiordos noruegos ni a orillas del Baltico, ni del mar del Norte. Sino en la Italia mediterranea y catolica. . Se descubre y coloniza america y se circunnavega el globo. De nuevo no lo hacen los escandinavos odinistas (salvo la aventurilla de Leif Erikson), sino los mediterraneos y catolicos españoles. Etc. Mas adelante, en el S. XX, en todas las naciones europeas, comenzando en Italia, se dan unos movimientos de recuperacion de valores tradicionales y de desarrollo de los valores morales del hombre europeo. Nuevamente la cagan los centroeuropeos, tan puros, tan eficaces, tan nordicos....

    Ya se que una ducha de realidad a veces sienta como una bofetada, pero los hechos no se debaten.

    Eso de que los paganos desaparecieron ahogados en un mar de sangre, no lo diras por los vikingos, que no repartian besos precisamente.

    Hombre, el atomismo griego, si que es genial para la epoca, pero no tenia ninguna base cientifica, si democrito y el otro aciertan es por casualidad. En pensamiento me quedo con los estoicos tipo Marco Aurelio. pero en cuastion de arte prefiero las Catedrales Goticas.

    Prefiero mil veces la escala de valores de un viejo hidalgo castellano, o de un caballero templario que la de un berserker drogata.

    Ignorar 2000 años de Europa cristiana es absurdo, y de ahi derivan ciertos comportamientos frikoides. Es cierto que el cristianismo esta en retroceso. Ellos mismos se estan haciendo el hara-kiri. Que lo lamente quien le duela.

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  12. No entiendo cómo un español de pro puede lamentarse por un cátaro o un protestante. Cualquier ibérico de buena raza aborrece a los pérfidos luteranos...

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  13. Lector, en general estoy bastante de acuerdo con tu ultimo post. Un abrazo.

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