lunes, 27 de mayo de 2013

La necesidad de un estricto autocontrol de tus relaciones sociales o Mejor solo que mal acompañado


Aquí he abogado muchas veces por un control activo de la propaganda dirigida contra uno mismo y contra la propia familia (también de la propaganda dirigida contra la comunidad, si se está en posición de hacerlo). Sabemos que los agentes propagandísticos principales son dos: 1) los medios de comunicación de masas y 2) el sistema educativo en todos sus niveles, que, haciendo excepción de los medios, destaca sobre el resto de instituciones, tanto de carácter público como privado, en lo que hace a propaganda. No entraré aquí en la cuestión de si la preeminencia propagandística está del lado de los medios o de la escuela. Los primeros cuentan a su favor con su intensidad y su extensión. La segunda con ser uno de las sedes de elaboración del discurso y con las edades cruciales que tienen los destinatarios de su propaganda. Hay un tercer agente propagandístico de importancia, aunque subsidiario de los dos anteriores, que será analizado al final de este escrito.
    
Las estrategias a seguir por un hombre libre también han sido comentadas ya. Con respecto a los medios de comunicación de masas, desconexión, es decir, evitarlos por nuestra parte. La información se puede obtener mediante internet (haciendo la correspondiente criba porque internet también contiene mucha propaganda), y el mismo internet puede también proporcionarnos contenidos culturales seguros para uno mismo y la familia (películas, dibujos animados, etc.) Con respecto al sistema educativo la estrategia correcta es la de oposición discursiva. La escolarización es obligatoria desde y hasta determinadas edades (hay que evitar escolarizar antes de la edad en que la ley obliga, hay que evitar el “preescolar”, la “educación infantil”), y la obtención de un título que en el mejor de los casos sirva para algo exige estar en el sistema educativo mucho más tiempo. Nuestra oposición irá dirigida al discurso del sistema educativo, discurso, como no, dominado por la conocida amalgama de marxismo cultural y liberalismo que ya conocemos. Frente a su marxismo, antimarxismo; frente a su liberalismo, antiliberalismo. En ocasiones, y alcanzando la necesaria masa crítica en APAs y claustros, podremos ensayar la reorientación discursiva local (en cada aula, en casa escuela) de este sistema educativo.
    
La propaganda lo domina todo. La propaganda es una tecnología que se ha vuelto imprescindible para un sistema capitalista caracterizado por la superproducción y la consiguiente necesidad de exacerbar el consumo de la gente hasta niveles máximos. Esto por lo que respecta a lo económico. En lo político la propaganda no deja de tener una importancia fundamental y creciente a la hora de apuntalar sistemas democráticos privados de legitimidad nacional (sistemas que indefectiblemente producen gobiernos de ocupación) y, cada vez más, de apoyo popular. Ambas esferas están relacionadas. Apoyar al capitalismo mediante el consumo excesivo equivale a apoyar a los sistemas políticos democráticos que le sirven de estructura política y de control de las personas. Por eso yo siempre recomiendo llevar una vida austera, exenta de estos consumos exacerbados que no hacen sino degradarnos y minar nuestra libertad. Viene a cuento revisar algunas de las afirmaciones de uno de los pioneros de la propaganda, Edward Bernays, del cual hemos hablado en algunas ocasiones, y que expone sin cortapisas el papel que corresponde a la técnica publicitaria en una democracia.
    
Según Bernays (Propaganda. Melusina, Barcelona, 2008), el rol de la propaganda en un sistema democrático es fundamental: «La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones organizados de las masas es un elemento de importancia en la sociedad democrática» (pag.15), tanto que quienes la controlan son el auténtico gobierno: «Quienes manipulan este mecanismo oculto de la sociedad constituyen el gobierno invisible que detenta el verdadero poder que rige el destino de nuestro país» (pág. 15). La propaganda es cuestión de unos pocos: «Son grupos pequeños de personas los que pueden y logran hacernos pensar a los demás lo que se les antoja sobre un tema determinado» (pág. 42). Lo mismo que el gobierno en la sombra, concentrado en unos pocos y con recursos: «El gobierno invisible tiende a concentrarse en las manos de unos pocos como consecuencia del elevado coste que implica manipular la maquinaria social que controla las opiniones y costumbres de las masas» (págs. 49-50). Gobierno basado en la manipulación de la gente: «El estudio sistemático de la psicología de masas reveló a sus estudiosos las posibilidades de un gobierno invisible de la sociedad mediante la manipulación de los motivos que impulsan las acciones del hombre en el seno de un grupo» (pag.61). Mientras, la gente ni se entera de que es manipulada: «Si conocemos el mecanismo y los motivos que impulsan a la mente de grupo, ¿no sería posible controlar y sojuzgar a las masas con arreglo a nuestra voluntad sin que éstas se dieran cuenta?» (pág. 61).
    
Las tesis de Bernays son adecuadas tanto para un capitalismo fordista como postfordista. Pero también nos resulta de interés el estudio de Christian Salmon acerca de la técnica de storytelling, que da título a su obra (Storytelling. Península, Barcelona, 2010), y donde desarrolla el concepto de economía ficcional y otros, propios de este capitalismo de hoy. En estos estudios vemos la importancia de la propaganda para el capitalismo y su democracia.
    
La mundialización requiere de una nueva ideología para el capitalismo: «La nueva ideología del capitalismo privilegia el cambio sobre la continuidad, la movilidad sobre la estabilidad, la tensión sobre el equilibrio y propone un nuevo paradigma organizativo: la empresa sin frontera, descentralizada y nómada, liberada de las leyes y los empleos, ligera, ágil, furtiva, que no reconoce otra ley que el relato que se da, otra realidad que las ficciones que prodiga por el mundo» (pág. 111). Es posible hablar de economía ficcional «ya que tiene por objeto, a partir de la manipulación de las pulsiones y las emociones, la producción y la circulación de modelos de comportamiento y corrientes de imitación» (pág. 99). De hecho la fuerza del capitalismo actual está en crear ficciones: «La potencia a menudo incomprendida del neocapitalismo (y su violencia simbólica) ya no reside, como era el caso desde la revolución industrial, sólo en la sincronización del capital y del trabajo: consiste en crear ficciones movilizadoras, en comprometer a todos los “socios” (o “partes implicadas”), asalariados y clientes, mánager y accionistas, en unos guiones premeditados. En lugar de las cadenas de montaje, engranajes narrativos. Mejor que el control y la disciplina, compartir supuestamente una historia colectiva» (pág. 121). El objetivo es evidente: «El neocapitalista ya no pretende solamente acumular riquezas materiales, sino saturar, dentro y fuera de la empresa, los campos de producción y de intercambio simbólicos» (pág. 121).
    
En la pura política también el relato lo domina todo: «Si el ejercicio del poder presidencial tiende a identificarse con una especie de campaña electoral ininterrumpida, los criterios de una buena comunicación política obedecen cada vez más a una retórica performativa (los discursos fabrican hechos o situaciones) que ya no tiene por objeto transmitir informaciones ni aclarar decisiones, sino actuar sobre las emociones y los estados de ánimo de los electores, considerados cada vez más el público de un espectáculo. Y para ello se propone no ya una argumentación y programas, sino personajes y relatos, la puesta en escena de la democracia en lugar de su ejercicio» (págs. 153-154). Se consigue el poder político contando historias plausibles: «La capacidad para estructurar una visión política no con argumentos racionales, sino contando historias, se ha convertido en la clave  de la conquista del poder y de su ejercicio en unas sociedades hipermediatizadas, recorridas por unos flujos continuos de rumores, de falsas noticas, de manipulaciones» (pág. 154). La mundialización económica conlleva la mundialización ideológica y la mundialización propagandística: «(…) el storytelling se ha convertido en un fenómeno internacional, en el que se apoyan unas élites en adelante integradas que comparten los mismos ideales-tipo que las élites norteamericanas, frecuentan las mismas escuelas, ocupan los mismos puestos en las organizaciones internacionales o en las estructuras de poder político, económico o financiero» (pág. 222).
    
Aquí hemos abogado muchas veces por un control activo de la propaganda dirigida contra uno mismo y contra la propia familia, decía al principio. Esto implica mantener un control activo de nuestras relaciones personales. Y esto porque es lícito considerar a las personas imbuidas o dominadas por la propaganda como agentes propagandísticos en sí mismos. Si evitamos la televisión, ¿cómo no vamos a evitar el contacto con aquellas personas controladas por la televisión y que reproducen su discurso sin cesar? La estrategia a seguir ante estas personas es doble, según el contexto. Evitación si estas relaciones se circunscriben al ámbito privado. Minimización cuando no es así y tienen lugar en un entorno público, como el ámbito laboral, donde no hay más remedio que tener una mínima relación interpersonal. 
    
Mucho cuidado con los niños, que esto también va por ellos. Nuestra estrategia frente a la institución escuela, mientras ésta se dedique a promover entre los niños ideas contrarias a nuestra comunidad nacional y mientras esté controlada por agentes promotores del cosmopolitismo, es la de oposición discursiva. ¡Ningún amor por nuestra parte a la escuela cosmopolita! Pero nuestra estrategia respecto al problema de las relaciones interpersonales de los propios niños con niños pertenecientes a familias dominadas por la propaganda es la de evitación, o minimización si no es posible la evitación. Hay que enseñarles a los propios niños que el hecho de coincidir en el aula o en la escuela con determinados niños, no es motivo que justifique el que ellos se relacionen con estos determinados niños. Y que nadie se escandalice. No hago sino recoger con esto la sabiduría antigua de tantas madres que execraban de las malas junteras. ¡Cuidado con las malas junteras!, entendidas ahora en un sentido ampliado. Mala juntera es ahora aquel niño imbuido de la propaganda. Mucho cuidado con los niños, insisto. En España y en otros estados europeos son tratados peor que las manzanas (también peor que los caballos). Sólo a un majadero se le ocurriría mezclar en el cesto de las manzanas las buenas con las podridas. En cambio, ¿qué clase de mezcolanza no se practica en las escuelas, institutos y universidades españoles? Leyes educativas inspiradas en la constitución de 1978, la constitución de los banqueros y de los plutócratas (los cuales tienen mucho cuidado de no llevar a sus hijos a las escuelas públicas españolas), que fijan vicios de manera estructural y que los hacen pasar por virtudes, obligan a los padres a una actitud más que vigilante y más que suspicaz con respecto a todo lo que provenga de la escuela, creadora y transmisora de tanta propaganda.

9 comentarios:

  1. Me gusta tu artículo, aunque habría que escribir un libro entero sobre la "supervivencia espiritual" en la sociedad de hoy.

    Si tienes familia e hijos el problema se hace agudo porque la escuela es totalmente adoctrinadora. Yo tengo dos hijas y de mil maneras la escuela les adoctrina; aunque la mayor tiene sólo once años ya he detectado propaganda a favor de la inmigración indiscriminada y el embrión del adoctrinamiento sobre la ideología de género. Además de multitud de mensajes más o menos sutiles.

    A nivel personal, un hombre libre seguramente se puede vencer la batalla interior contra la degradacion moderna. Aunque la mayor parte de la gente alrededor de nosotros no tenga la voluntad ni las cualidades necesaria para hacerlo.

    A nivel familiar, como he comentado alguna otra vez, es mejor no hacerse ilusiones porque no existe un resultado garantizado. Sí podemos crear y mantener un orden en nuestra casa contra la selva podrida infestada de bárbaros, pero nuestros hijos antes o después se tienen que confrontar con el exterior, es no solo inevitable sino deseable porque no se puede ni se debe vivir en una burbuja.

    Entonces lo máximo que podemos esperar es haberles formado correctamente para que llegado ese momento sepan abrirse camino y hacer su elección. Pero sobre todo podemos transmitirles la existencia de otro mundo, que no es el de los bárbaros. Si no lo hacemos nosotros nadie lo hará.

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  2. Estoy de acuerdo con lo que dices, Max. Pero, intentar minimizar la influencia de la televisión, sobre todo a corta edad, es algo muy importante, entre otros motivos por uno que ya hemos tratado en otras ocasiones, la impronta. El concepto es de Konrad Lorenz y hace referencia a que en ciertas edades tempranas la influencia de los estímulos en la conformación de la psique del niño y futuro hombre es muy grande. Esto lo recoge parcialmente la expresión popular de que “los niños son como esponjas”.

    Esto lo sabe bien el enemigo, y nos sirve para descifrar el sentido auténtico de ciertas maniobras por su parte. Porque todo el sistema de medios de comunicación convencionales está al servicio del aborregamiento de la gente para apuntalar este régimen decadente y detestable, y cuanto antes mejor, sin olvidar su interés primigenio en ganar dinero, naturalmente. Pues bien, nosotros tenemos que reaccionar. Además, con respecto a la influencia nefasta de la televisión y de otros medios de comunicación en casa, es muy sencillo actuar si hay unidad de criterios entre padre y madre. Yo abogo por desintonizarla y utilizarla como reproductor de ciertos contenidos seleccionados.

    Contrarrestar el sistema escolar es más difícil y solo se puede aspirar a logros parciales. Suscribo plenamente las palabras de El Lector sobre los polinomios y los valores.

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    1. No es que quisiera descuidar la influencia de la television en mi comentario, al contrario. Más bien daba por sobreentendido que es una influencia a eliminar de la forma más completa que uno pueda. Considero la televisión infinitamente perniciosa, pero es más fácil "evitar" la televisión que la escuela cuando los niños son pequeños. Estoy de acuerdo con tu línea y, en mi familia, simplemente no se ve la televisión, sólo contenidos que nosotros escogemos y algún programa muy seleccionado.

      Esto es factible hasta una cierta edad,y para entonces se deben haber creado hábitos y estructuras mentales fuertes, de lectura, estudio, vida al aire libre, música. Deben saber que se puede vivir sin televisión, o con muy poca, y estar acostumbrados a ello. Es importante encontrar una o más actividades que les apasionen desde niños, enseñarles a cultivarlas con seriedad y NO para llenar el tiempo como suelen hacer los padres, actividades a las cuales se sigan dedicando con interés de adolescentes, porque esto les dará puntos firmes e impedirá que el ambiente les absorba completamente.

      la televisión no es sólo un medio, NADA es sólo un medio y todo lleva un significado, fomenta una cierta manera de vivir, forma o deforma la mente en una cierta manera.

      La televisión es absorbente, si la dejas te ocupa la mente y el tiempo, te convierte en un zombi con mando a distancia. Fomenta la pasividad, a diferencia de actividades como lectura o audición de música, porque da todo prefabricado, palabras, imágenes, sonido, esquemas mentales y hasta razonamientos. No tienes que poner nada de tu parte y te sumerge en un estado semivegetativo que se vuelve crónico tras años y años de estar enganchados a ella.

      Aunque los contenidos fueran los mejores, sería por tanto bueno no abusar de la TV. Pero es que además, y como todos sabemos, los contenidos son una basura y el medio es utilizado para manipular, engañar, fomentar las peores tendencias del ser humano y promover la degeneración en la sociedad. Inevitable estando las televisiones controladas por quienes están controladas.

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  3. Bueno sin querer causar tensiones, he de decir que no estoy de acuerdo con la parte de la "evitacion" a la que hace referencia el Hermano León Riente y ahora explicare el porque. Pondre un ejemplo personal, ya que las vivencias de cada uno son el mejor estandarte a la hora de argumentar. No es por hedonismo ni chauvinismo personalista, simplemente lo hago porque uno debe hablar de lo que conoce, solo asi se consigue hacer mas cercano y atrayente el discurso que se realiza. Empatia es la solucion. Bueno que ya la edad me hace desbarrar, asi que vamos a lo que vamos.

    Yo creci en un ambiente "multiracial". Al irme a vivir a una pequeña aldea minera, a causa del trabajo de mi padre, el contacto con los no blancos que tambien trabajaban en la mina y sus hijos, era inevitable. Con 14 años uno de mis mejores amigos era negro (concretamente de caboverde, incluso una de las primeras chicas que me llamo la atencion en el plano psico-sexual con 13 años, tambien era no blanca. Hasta ahi todo correcto, estas vivencias demuestran que estas en lo correcto en el texto o no? Prosigamos, pero en mi adolescencia tardia algo cambio en mis adentros. Lo que antes me parecia normal o apetecible sexualmente, ahora me causaba "indiferencia", el trato amistoso con los "no blancos" comenzo a tornarse cordial o cumplidor,... No se muy bien el porque, pero algo en mi desperto, algo en mi interior me decia que no eramos iguales, que yo tambien tenia pleno derecho de estar orgulloso de lo que soy y asi sin saber muy bien como ni cuando, comenzo mi despertar racial.

    Lo que trato de decir con esto es que el orgullo blanco es algo innato, algo natural, que todos llevamos dentro y que lo que hay que hacer es buscar y facilitar que ese sentimiento despierte en los niños y niñas blancos. Con la cuarentena solo se consigue que las manzanas podridas reafirmen en su adolescencia su pensamiento multiracial, en cambio si tratamos el tema blanco con total normalidad, al final acabara siendo aceptado por la sociedad.


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  4. Obierzo

    Me interesa ese asunto que planteas. Hace tiempo que vengo incidiendo en que más que convencer hay que despertar y que nuestra labor sería elaborar artefactos para despertar a la gente (creo que algo así dices en el último párrafo de tu comentario). Bien, no es que la propaganda haya dejado de interesarme, y coincido con aquel criterio de Daorino de trabajar con las masas para obtener el poder, pero el criterio de la masa es voluble y, a la hora de plantear algo sostenido en el tiempo, más importancia tiene esa gente que ha despertado y que mantiene un criterio firme, fruto de haber llegado cada uno a ser lo que se es.

    Pero nuestro pueblo, al igual que el resto de pueblos, no se compone solo de gente consciente y despierta. La evitación de los medios (especialmente de la televisión) que propongo para los niños, sí, lo reconozco, radical y difícil de llevar completamente a la práctica, es para incrementar las opciones para que a los que en un futuro les sea lícito despertar, despierten, y para que el resto sufra la menor programación posible por parte del régimen, en unas etapas muy importantes para la conformación de la personalidad de ese futuro hombre.

    Yo observo mucho el ambiente que nos rodea y he comprobado en distintas personas el efecto absolutamente lamentable que produce la televisión (y otros medios, pero sobre todo la televisión). Además, para nosotros que hemos despertado, es evidente: la televisión es un fenomenal instrumento propagandístico del régimen. ¿Cómo, los que hemos despertado, no vamos a tratar de evitar esta perniciosa influencia en los niños de nuestro pueblo? Cuando sean algo más mayores ya llegará el momento de mostrarles la propaganda del régimen descifrada y de enseñarles a descifrarla, tal y como ya propuse en otro artículo hace unos meses.

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  5. LEON RIENTE:


    Hermano el problema reside en que aunque queramos apartar a los niños de la influencia mesticista, primero deberíamos contar con el apoyo de sus padres, cosa que aun no tenemos. Llevo largo tiempo avisando de esto: "nos hemos desconectado de nuestro pueblo", por eso la gente nos rehuye y echa pestes sobre nosotros. No es solo por la propaganda hollywoodiense, ni por las leyes represivas,... es porque somos incapaces de hacer nada realmente util, y me incluyo dentro de ese grupo, ya que yo soy tan culpable como todos del inmovilismo de nuestro ambiente.

    Amanecer Dorado ha llegado al corazon del pueblo para quedarse y no ha sido gracias ha himnos pasados, ni a discursos chauvinistas, ni por conferencias escondidos en librerias,... sino por estar en la calle, luchar en la calle y apoyar a los de la calle. El pueblo quiere pan, trabajo y seguridad, no himnos, hambre y generalisismos, de ahi que nuestro discurso no cale en la mente de la gente y mucho menos en la de los niños.

    De todas maneras quien soy yo para dar lecciones de nada, ya que soy igual de culpable que todos. Las cosas no pintan bien y el tiempo se esta acabando muy a mi pesar.

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    1. Obierzo

      el problema reside en que aunque queramos apartar a los niños de la influencia mesticista, primero deberíamos contar con el apoyo de sus padres, cosa que aun no tenemos

      Debería haber insistido más en ello: aquí se dan una serie de recomendaciones para nosotros. Con proteger de la televisión a los niños que tengamos a nuestro alcance nos podemos dar por satisfechos de momento.

      Hay que trabajar con las masas, tal y como exortaba Daorino a hacerlo, pero no hay que confundirse con ellas, ni mucho menos admirarlas (no digo que lo hagas ni que lo hagamos, es una reflexión general).

      El pueblo quiere pan, trabajo y seguridad

      Por esto mismo las masas no son dignas de admiración, sino simplemente elemento con el que trabajar.

      ya que soy igual de culpable que todos

      Mi opinión es que eres menos culpable que todos. y que quizás no tengas culpa alguna Si las masas quieren pan, trabajo y seguridad, las condiciones objetivas que tienen que darse para trabajar con ellas y obtener frutos son obvias. Si la degradación social no llega a cierto punto, las masas seguirán orondas, satisfechas, aburguesadas y distraídas. Esto no significa que los elementos subjetivos (como el liderzago, la organización partidista, etc.) estén funcionando bien. Pero el éxito de Amanecer Dorado no se entiende solo como buenos rasgos subjetivos, sino como esa misma organización eficaz trabajando en un entorno objetivo francamente depauperado en el que ha cundido el descontento en parte de las masas.

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    2. Al final me vas a hacer ponerme colorado y todo LOL Lo que trato de decir es que en el fondo yo tambien me siento culpable por ser incapaz de aportar la solucion a nuestros problemas. Se que la gente no escucha pero: y si no escuchan porque no sabemos llegarles? Se que la gente no actua pero. y si no actuan porque somos incapaces de motivarles? Se que la gente no lucha por sobrevivir pero: y si esa gente no merece vivir?

      De todas maneras yo si tengo claro que quiero luchar, vivir y escuchar, por lo tanto el pesimismo no entra dentro de mis opciones. Aunque en Piensa en los Tuyos se haya colgado un texto de caRActer religioso-fatalista, no quiere decir que yo comparta el mismo pensamiento. Esto lo digo por tu intrigante mensaje compuesto por una interrogacion.

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  6. Este articulo me parece interesantisimo. Yo pienso que el principal problema es el miedo que paraliza. El miedo a salirse del rebaño y ser rechazado por los borregos. Bien, mi camino hacia la liberacion empezo, y aun no ha concluido, hace seis años. A medida que avanza el tiempo algunos nos damos cuenta de la podredumbre en la que estamos sumergidos. Cuando mi hijo nacio sabia lo que no queria para el. Por ello la television se apago para siempre salvo como soporte reproductor de contenidos muy seleccionados. He de admitir que liberarse de ese nefasto medio propagandistico no fue nada dificil dado el nivel de los programas. Como segundo paso me negue a la vacunacion con las consiguientes amenazas y ahora estamos en el proceso de hacer la escuela en casa con unos resultados mas que satisfactorios. A ello añado actividades para fortalecer a mi hijo desde un punto de vista fisico y psiquico y para ello considero que son fundamentales la musica, el deporte y el contacto con la naturaleza. En cuanto a mi voy alejando de mi vida a "amistades" totalmente aborregadas por el Sistema y desde luego no las echo de menos. Como dije al principio creo que no es dificil irse liberando poco a poco de esas cadenas que nos esclavizan. Solo hay que desearlo realmente y perder el miedo a ser rechazado por el rebaño. Saludos

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