domingo, 2 de septiembre de 2012

Limpieza étnica en el valle del Guadalquivir en el siglo XIII


Hablábamos aquí hace muy poco del problema del marxismo cultural. De cómo éste fue ideado por ciertos teóricos marxistas ante la realidad evidente de que la revolución bolchevique (marxismo económico), triunfante en la Rusia agraria y semi-feudal, no se extendía por la Europa industrializada y capitalista. De cómo fue perfeccionado y puesto a punto por la Escuela de Frankfurt, sin excluir otras aportaciones. De  cómo tal cuerpo ideológico tenía como objetivo horadar los fundamentos culturales, morales y espirituales del oeste europeo, de manera que no ejercieran de obstáculos para la revolución bolchevique.

Pero el marxismo económico fracasó y los regímenes políticos que participaban de él sucumbieron (en Europa), o se vieron forzados a una serie de cambios económicos tan profundos que los dejaron irreconocibles (en otras partes del mundo). Esto, sorprendentemente, no implicó el fin del marxismo cultural ni de su intelectualidad, el tipo progresista (en contraste con el intelectual marxista, que es el tipo específico del marxismo económico y que se encuentra en absoluta decadencia). Una nueva clase, una especie de superburguesía o hiperclase mundialista, exenta de base nacional, utiliza esta ideología como medio de socavar las resistencias nacionales de todo tipo a la mundialización en curso, fase ulterior del capitalismo. Hoy el progresista rinde grandes servicios al capital mundialista.

El marxismo cultural es polimórfico y está por todas partes. También en las distintas disciplinas académicas y la historia no es una excepción. En este campo y en España es el responsable de la generación del mito de Al-Ándalus, es decir, de haber creado sin base histórica alguna una versión irreal y ensalzadora del período en el que el islam dominó partes variables del territorio español (y también portugués), dominio al cual se le atribuye una gran influencia en el modo de ser español. Esta versión, almibarada y falsa de todo punto, de aquella época ha sido difundida ad nauseam, dada a conocer ampliamente a la población (recientemente, la sección partidista más corrupta de Europa, el PSOE de Andalucía, ha emitido en la televisión que controla toda una serie  dirigida a la masa borreguera con este tipo de contenidos) y presentada como su única aproximación históricamente correcta y moralmente aceptable. ¿Para qué lo hacen? Para denigrar a Castilla y al resto de reinos hispánicos en resistencia y reconquista, para introducir dudas acerca de la evidente base racial europea del español de hoy (a pesar de la insignificancia numérica del elemento racial extraño llegado en las invasiones y la predominancia demográfica en Al-Ándalus del muladí y del mozárabe, especialmente hasta los almorávides), para erosionar el concepto de patria española, para convertir en aceptable para la gente la actual inmigración masiva de magrebíes; en suma, para destruir España.

A las mentiras hay que combatirlas con verdades. Iré transcribiendo en varias entradas fragmentos de España. Un enigma histórico, la gran obra del célebre medievalista español Claudio Sánchez-Albornoz. Con matices, todos los historiadores serios coinciden con su análisis del problema. 
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«Invito a Castro a leer el libro que acaba de publicar Julio González sobre el Repartimiento de Sevilla. Al socaire de la edición y análisis de este texto ha estudiado documentalmente la repoblación de las tierras andaluzas conquistadas por Fernando III y por Alfonso X. Como resumen de su pormenorizada investigación escribe: “La renovación de Andalucía en el siglo XIII es profunda y radical. Los castellanos hacen de ella una prolongación de Castilla, con su sangre, su lengua, sus creencias, su economía, su derecho, su indumentaria, su arte, sus costumbres. Lo antiguo, si no desaparece en  casi su totalidad, difícilmente se percibe”.


Julio González va examinando la conquista de esa Andalucía del Guadalquivir; prueba cómo la inmensa mayoría de las poblaciones de alguna importancia fueron vaciadas por sus habitantes moros y señala que no fue duradera su permanencia en las plazas cuyas capitulaciones les permitieron seguir viviendo en sus hogares. Se sublevaron en 1264 contra Alfonso X, de acuerdo con el rey de Granada, y tras su vencimiento se dieron por rotos tales pactos y se les expulsó en masa, pues era demasiado peligrosa la presencia de posibles enemigos en zonas fronterizas, siempre amenazadas y con frecuencia luego combatidas por granadinos y benimerines.

González traza un mapa expresivo de tales primeras y segundas forzosas emigraciones de las poblaciones islamitas andaluzas y señala los excepcionales y reducidísimos núcleos rurales en que perduraron algunos musulmanes después de ese año decisivo de 1264.

Gracias a González conocemos al pormenor la amarga historia de esos desplazamientos moros y de la posterior repoblación cristiana. En Sevilla, por ejemplo, donde no había mozárabes ni judíos cuando fue conquistada por San Fernando en 1248 – porque los habían perseguido y forzado a emigrar almorávides y almohades-, como los musulmanes hubieron de abandonar todos sus hogares, la ciudad estuvo tres días totalmente vacía, según atestigua Al-Himyari. ¡Trágico y fecundo silencio el de esa gran urbe, la más rica y populosa de España y una de las más grandes de Europa! Después fue repoblada por cristianos y fueron repobladas también la larga serie de villas y aldeas de su extensísimo término o alfoz.

Conocemos hoy, gracias al Repartimiento y a los cientos de documentos utilizados por González, la patria de los nuevos pobladores de Sevilla. Procedían especialmente de tierras castellanas. Acudieron a ella también gentes de Galicia, de Portugal, de Aragón, de Cataluña, de Italia, de Francia y muchos judíos. Otro expresivo mapa presenta en síntesis rápida el cuadro de las plazas de donde salieron los colonizadores de la gran ciudad del Guadalquivir y de su alfoz. Y aunque no con igual detalle conocemos también la total repoblación de los otros centros urbanos andaluces. Según la Crónica Latina, Córdoba “nobis habitatoribus implenda erat, gente maurorum subito evacuata”. Y según el Toledano, fueron a poblar Córdoba, desde toda España, como a bodas reales.


Fue tan grande el tirón dado en el viejo solar del reino por la despoblación y repoblación de la Andalucía del Guadalquivir, que se clarearon mucho las filas de sus habitantes y se resintió considerablemente la economía castellana.

Al cabo de los años volvieron algunos moros a Sevilla, pero la morería sevillana fue insignificante. Lo demuestran las cifras del impuesto que pagaban a los reyes. Ascendía aquél a 5.500 maravedís mientras los judíos de la ciudad pechaban 113.333. Y como los noventa judíos que habitaban en Jerez contribuían a las arcas reales con 5.000 maravedís, podemos calcular el número aproximado de los moros que llegaron a vivir en Sevilla, cuando Castro supone a la vieja ciudad mora influyendo decisivamente en la mudanza de la contextura vital de los cristianos españoles».

Claudio Sánchez-Albornoz. España. Un enigma histórico. Edhasa, Barcelona, 2000, págs. 184-185.

26 comentarios:

  1. La nueva Andalucía se refundó con el sentido común y la coherencia más absoluta, para eso se hizo la Reconquista. La actitud natural de castellanos y el resto de españoles que repoblaron la nueva Andalucía ansiaban la ruptura con el pasado musulmán, y el éxodo masivo de los mudéjares y la presión de Alfonso X forzaron los traslados masivos de moros; esto explica que los pueblos y regiones se vaciasen de población (para desesperación de los revisionistas socialistas todo está debidamente documentado) Anteriormente fue al contrario, ese hecho sí fue verdaderamente injusto, pues los verdaderos dueños y nativos de Andalucía fueron invadidos por africanos que los eliminaron y terminaron por expulsar.
    A partir de la repoblación, durante todos estos siglos en Andalucía vivían poquísimos moros, fue a partir del felipismo cuando los socialistas empezaron a tolerar la entrada masiva de bereberes en España y en pocos años esta situación se ha convertido en una auténtica invasión.

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  2. Me fío bastante más de Serafín Fanjul que de esos individuos que cita la individua.

    Dime para quién trabajas y te diré a quién sirves...¿Harvard, Irán, La Sorbona?


    ¿Qué tu eres demócrata?

    Promover el separatismo, el lavado cerebral y la impostura histórica no me parece a mi muy"demócrata".

    A más presume -por lo general- alguien de demócrata , menos lo es.

    (Dicho sea de paso que creer en la democracia liberal de gran parte de occidente es como un brindis al sol, es creer en otro tipo de dictadura)

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  3. A.J.

    Tienes muchos más motivos para fiarte de las opiniones de Serafín Fanjul -arabista, y toda una autoridad en el Islam medieval hispánico- sobre Al-Andalus que de lo que pueda decir al respecto el señor Jahanbegloo, cuyo campo de estudio es la filosofía política.

    Si habláramos de las concepciones políticas de Rousseau o Lord Acton, quizá me fiaría de las palabras de ese caballero iraní; pero como hablamos de la historia de Al-Andalus, creo que Fanjul tiene mucho mayor conocimiento de causa y merece mucho mayor crédito en estos temas, como es lógico.

    Y aunque Wafah se dirige a León Riente con lo de "dejate de insinuar al servicio de que intereses está porque yo podría decir lo mismo de tus fuentes de información", no creo que sea comparable el caso de ambos eruditos, principalmente porque Serafín Fanjul nunca se ha metido en política

    http://es.wikipedia.org/wiki/Ramin_Jahanbegloo

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  4. "En Irán", parece que a la mahometana ya no le importa que Irán sea una república islámica fundamentalista. Para lo que le interesa si que son objetivos y imparciales.

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  5. Desde hace un tiempo me han surgido dudas sobre el origen del nombre de Al-Andalus
    Lo que sí está claro es que el término Andalucia si viene de Al-Andalus. Lo que no tengo muy claro son los orígenes del término Al-Andalus.
    Yo estaba convencido de que su origen es de "Vandalia" o, "Vandalusía" tierra de vándalos, aunque éstos solamente estuvieron por esa zona 20 años hasta que pasaron al norte de Africa, de ahí vienen mis dudas por el poco tiempo que estuvieron los vándalos en España.
    A ver si Wafah, sabe aclararme esta duda y ofrece su versión real. Pero la real, ¡eh!...no la idílica del Islam de frescas fuentes y olor a jazmin con farolitos de todos los colores sacado de la imaginación del traidor Blas Infante.

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  6. Teniendo en cuenta el escueto número de árabes que supuestamente invadieron la península se hace difícil imaginarse cómo pudo ser tan grande su influencia como pretenden. Un libro interesante al respecto es " La revolución islámica en Occidente" de Olagüe, creo que su ejercicio de revisión histórica es más que interesante.

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  7. Wafah, gracias por tu aportación "ad hominem" que ya conociamos y que suele tener muy poca consistencia por la falta de valor probatorio. El término Al Andalus también tiene una explicación vasca y visigótica, la primera es Landaluzía o tierra abierta y la segunda según Isidoro de Sevilla Landahlauts, empleada mucho antes de la invasión. Luego hay alguna más en los escritos de Herodoto, Caro Baroja (España Antigua, La falsificaciones de la historia)y otros muchos desde Argantonio al 711, eso sin contar la lista de nombres con los que se conocía a la Península Ibérica. No obstante tu historia es muy bonita, parece que la ha inventado ZP.

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  8. ¡Hombre, acerté! No podía faltar la Wafah en esta entrada... ¡ya tardaba! Por el contrario, se echa de menos a Joana. ¿Qué ha sido de ella?

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  9. Parece que el origen del término "Al-Ándalus" va a seguir siendo incierto, por tanto la hipótesis de Wafah vale tanto como cualquier otra.

    Lo que resulta un absurdo histórico es que el nombre de una región española actual derive de ese vocablo. Andalucía deriva evidentemente de Al-Ándalus, pero es que tan andalusí fue Zaragoza como Jaén, o tan andalusí fue Valencia como Sevilla, por ejemplo. Más conforme con la realidad histórica sería que Andalucía se denominara Bética.

    Efectivamente, la influencia de la invasión musulmana en España fue escasa y el mismo Al-Ándalus puede considerarse un territorio de débil islamización y menor arabización, especialmente hasta la invasión almorávide. Sobre eso pondré otro texto el mes que viene. El de este mes está destinado a combatir el mito de que hay una continuidad demográfica perfecta tras la Reconquista, afirmación que sólo puede sostenerse desde la ignorancia o desde el cinismo, dado que en no pocas ocasiones la Reconquista conllevó limpieza étnica, y siempre repoblación. Lo excepcional se presenta como norma en esta versión falsa suministrada por el marxismo cultural para destruir España.

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  10. Me encanta este blog. Felicitaciones.

    Aunque no concuerde con todo lo afirmado (discrepo en los puntos referentes al feminismo), sí coincido con la mayoría de las ideas aquí expuestas (con los puntos concernientes a la cuestión racial, nacional y con lo relativo a los inmigrantes, al multiculturalismo y al marxismo).

    Continuaré leyendo este blog.

    Saludos.

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  11. Sobre las cuestiones que se debaten en este hilo me gustaría puntualizar algunas cosas:

    - Sobre el estudio que cita Wafah tengo que decir que, si hablamos de genes no europeos en los españoles actuales, me cuesta mucho creer que los judíos hayan podido dejar más rastros genéticos que las poblaciones norteafricanas.

    -Tampoco estoy seguro de que se pueda hablar de una herencia genética judía propiamente dicha, habida cuenta de que lo que hoy llamamos judíos descienden de diversos pueblos convertidos a la fe talmúdica en el Medievo, sin relación con los hebreos bíblicos. De este modo, los sefarditas descenderían probablemente de grupos de bereberes convertidos (léase "La invención del pueblo judío" del israelí Shlomo Sand).

    -Y sí, como bien dicen León Riente y Daorino, hay un evidente interés desde la instituciones por vendernos una España multicultural, mestiza, etc. (en contra de la opinión de muy autorizados historiadores), lo que concuerda con los proyectos de los poderes económicos de la Globalización., sirviéndoles de cobertura ideológica.

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  12. Interesante perfil el tuyo, Amma Sinclética. Resulta difícil encontrar a alguien que, a pesar de definirse como feminista revolucionaria y lesbiana "clásica", coincida con nuestras opinioes en los temas que has señalado.

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  13. Wafah

    -"Toño, te aseguro que a mi no me paga ninguna "institución", como tu las llamas"- Me gustaría saber en qué momento he dicho que te pagase alguien por decir esto o lo otro.

    Para que desde dos vertientes distintas nos venga el mismo discurso no es necesario que una parte esté a sueldo de la otra, simplemente es necesario que haya coincidencia ideológica o de objetivos.

    -"Así que te pediría que no descalificaras las opiniones ajenas haciendolas partícipes del "sistema" establecido."- Eso no es una descalificación, es la constatación de un hecho. Tus alabanzas a la inmigración, el multiculturalismo, el mestizaje,a un pasado idealizado, etc., coincide con el discurso oficial del establishment, el cual se enseña en las escuelas o se muestra en series de TV; contravenirlo puede puede suponer incluso la cárcel.

    Por otra parte, y aunque no he obrado así, no entiendo a que vienen tus quejas. Tanto aquí como en el blog de Battleserk has empleado con frecuencia calificativos como "nazi", "fascista" o "racista" para deslegitimar aquellas ideas o palabras que no eran de tu agrado. Por ese motivo, no entiendo porque te haces la ofendida ahora, además, por cosas que ni siquiera he dicho.

    -"Aquí todo se reduce al empeño que ponen algunos por negar la realidad más evidente y querer restar importancia a uno de los periodos históricos más florecientes que existieron en la peninsula ibérica"- Hay estudiosos que no coinciden con esa apreciación que haces. Por ejemplo, para Claudio Sánchez-Albornoz, la invasión del 711 supuso una gravísima fractura en la historia de España que causó un atraso respecto al resto de Europa cuyas secuelas aún sufririamos (¿acaso él pertenecía a algún partido ultraderechista?).

    Sólo quería aclarar eso, pues no me gusta que pongan en mi boca cosas que no he dicho. Alguien desconfiado podría pensar como Daorino y suponer que tu indignación por ofensas imaginarias puede deberse a la falta de argumentos.

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  14. Bienvenida Amma Sinclética.

    Celebro tan importantes puntos de coincidencia. Cuando se toque el tema me interesaría conocer cuáles son los elementos concretos acerca del feminismo en el que hay discrepancias y de que naturaleza son éstas.

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  15. Quisiera hacer unas puntualizaciones acerca de este denominado "marxismo cultural".

    Técnicamente este marxismo no existe, no en tanto que "disciplina o ideología separada de las demás corrientes denominadas o emparejadas al comunismo", que es como yo la denomino. Pero la denomino para darle una existencia específica dentro de este mundo identitario, porque, señores, señoras, y vuelvo a repetirlo, el marxismo cultural no existe.

    El feminismo, el antirracismo (prefiero denominarlo "internacionalismo"), el mestizaje, el anti-nacionalismo (y entendido éste como oposición al nacionalismo burgués) siempre fueron parte de la ideología comunista. Siempre, desde sus primeros instantes. Exactamente no recuerdo qué citas, ni de qué libro, pero recuerdo a Marx hablando de la desaparición de la familia. Engels, por su parte, si bien era claramente homófobo, era muy progresista para su tiempo.

    Y es que fue precisamente el tiempo el que le jugó la mala pasada al comunismo. La toma de poder de Lenin, su toma del poder POLÍTICO, olvidó de ocuparse de la esfera "cultural", bien porque en el fondo en estas cuestiones Lenin fuese reaccionario o porque, en su visión economicista del mundo, la Revolución las traería consigo. Gramsci se dio cuenta enseguida, y también Lukács. Aunque ya feministas como Clara Zetkins empezaban a alzar la voz frente a la "moral que no cambiaba".

    Pero fue claramente después de la muerte de Stalin, y su férrea dictadura con el Gulag lo que provocó el acercamiento, aquí en Occidente, de más y más intelectuales a la esfera cultural. Se me dirá que en los países socialistas no se aplicaron estas "ideas", pero lo cierto es que la mentalidad estalinista de los dictadores de Europa del Este tampoco daba para "más".

    Miremos a Cuba y a Corea del Norte. En esos dos países la homosexualidad es tolerada, si bien en Corea no está bien vista que se viva de ella, como algunos "famosillos" hacen en España. Cuba paga el cambio de sexo.

    El marxismo cultural es un fraude. Su existencia va ligada al hedonismo como forma de contrarrestar la mentilidad colectiva que "surgiría" en países fascistas. Claro, su tú tienes miedo de que el surja el fascismo, forma coletiva extrema, lo mejor que puedes hacer es "liberar las individualidades". Y eso Marcuse, pero sobre todo Adorno y Horkheimer, lo entendieron a la perfección.

    Pero repito: la idea de la existencia de algo concretamente "marxista cultural" es de desterrar. Su existencia está intrínseco al comunismo.

    Saludos revolucionarios desde Murcia,

    benjamín

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  16. Por si les interesa, he aquí un artículo excelente sobre las consecuencias del mestizaje y la relación existente entre las diferentes razas y el progreso u retraso en las respectivas regiones que estas ocupan:

    http://lanaciondigital.blogspot.com/2011/03/la-cuestion-racial.html

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  17. Benjamín

    Desconozco la situación en Corea del Norte (por algo es conocida como el país más hermético del Mundo), pero en Cuba la homosexualidad sí que estaba perseguida hasta hace poco

    http://www.elespectador.com/noticias/actualidad/articulo-328303-cuba-sigue-persecucion-comunidad-homosexual

    http://www.periodistadigital.com/mundo/america-latina/2012/02/27/osvaldo-alfonso-valdes-castro-homosexuales-cuba-mariela-raul-castro-miscelaneas-colegas.shtml

    Y en China la homosexualidad se consideraba una enfermedad mental

    http://www.elmundo.es/elmundo/2011/06/28/internacional/1309272243.html

    http://www.publico.es/internacional/421436/las-esposas-de-gays-en-china-salen-del-armario

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  18. Tú lo has dicho Toño, se consideraban (antes, ya no)

    benjamin

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  19. Benjamín

    Es que a eso me refiero. La represión de la homosexualidad era mayor cuando estos regímenes eran de un comunismo más puro. Esa represión sólo se ha relajado (y no del todo) en los últimos tiempos, precisamente cuando han iniciado reformas estructurales que han desdibujado sus rasgos comunistas y se ha iniciado una corriente aperturista a conceptos, modas e ideas procedentes de Occidente.

    Cuando estos sistemas eran más observantes del marxismo era cuando más homófobos resultaban. Es por eso que no veo la relación entre comunismo y tolerancia de la homosexualidad a la que haces referencia (otro asunto es el progresismo, que ha operado en Occidente).

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  20. Benjamín, sí y no.

    El primer marxista que propuso la abolición de la familia fue Engels en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, texto que data de 1884. Pero el asunto cultural queda en un segundo plano los siguientes decenios, hasta la constatación de que la Revolución bolchevique no se extiende por Europa, y especialmente que no se propaga por los estados más industrializados y con más clase obrera, como dijo Marx que debía ocurrir.

    Entonces y sólo entonces es cuando algunos marxistas (la mayoría seguían insertos en la lógica economicista tratando de buscar una explicación, lo que dio lugar a la abundante literatura marxista sobre las clases en el oeste de Europa: "aristocracias obreras", aburguesamiento de los trabajadores, papel de la pequeña burguesía y del campesinado, etc.; explicaciones que tenían su consecuencias prácticas: los comunistas franceses, por ejemplo, se volcaron en lograr el apoyo de la pequeña burguesía, lo que consiguieron en alto grado durante algunas décadas) se centran en el plano cultural. Éstos son originariamente los citados en otro comentario hace poco, Gramsci y Lukács. Luego llegó la Escuela de Francfurt como codificador central del marxismo cultural, combinando marxismo puro con otras influencias y aportaciones, algunas de cierta antigüedad, como el rousseaunianismo y otras más recientes como el freudianismo o la antropología boasiana.

    Fíjate en que el marxismo cultural tiene un alto grado de autonomía frente al marxismo económico. Éste último ha desaparecido mientras que el progresismo está más fuerte que nunca. Hay una relación genérica entre uno y otro, eso nadie lo pone en duda, pero es posible analizarlos por separado por esta autonomía que se observa.

    Mi tesis es que hoy el marxismo cultural es un instrumento al servicio de superburguesía mundialista por cuanto tiene de disolvente de las identidades (raciales y culturales) nacionales, las tradiciones y todo aquello que da consistencia a una nación. La nación sigue siendo un obstáculo para los planes criminales de esta clase en pos de la mundialización completa.

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  21. Amma Sinclética

    Gracias por el enlace.

    Desconocía ese artículo. Hace ya bastante tiempo que no visito la Nación Digital y me sorprende que haya dado cabida a un escrito de esa clase, pues no era su estilo.

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  22. Aunque el marxismo cultural es una derivación-¿quizás degradación?- del marxismo ortodoxo y el comunismo, para mi se pueden considerar"ideologías" diferentes, emparentadas, pero diferentes.


    El marxismo cultural es una ideología claramente burguesa y que también tiene raíces y apoyos liberales.

    El marxismo cultural si existe y decir que es un fenómeno puramente comunista me parece un error, el gran apoyo entre los liberales hacía algunas de estas ideas le delata.

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  23. En Cuba la homosexualidad sigue estando censurada y en cierto grado se sigue persiguiendo, pero el aperturismo gradual de todo régimen comunista intrínsecamente incorpora la penetración de ideas de corte liberal, de ahí que en estos temas se relajen.

    La prostitución y el mariconeo en China están bastante perseguidos y en Corea del Norte no creo que veas chaperos y putas en las esquinas como se ve en cualquier ciudad española-europea.

    El marxismo cultural , para mi, tiene mucho de liberal y mucho de burgués, recordemos que Marx ya dijo eso de que la homosexualidad era un vicio típico de la degeneración de la clase burguesa.

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  24. En definitiva y en mi opinión, el marximo cultural tiene mucho que ver sobre esa enfermedad infantil-el izquierdismo- de la que habló Lenin o retrata bastante bien Unabomber en su manifiesto.

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  25. @ Toño

    "La represión de la homosexualidad era mayor cuando estos regímenes eran de un comunismo más puro."

    Ya te lo dije, no eran un comunismo "más puro", sino que estaban bajo las órdenes de gobernantes totalitarios obsesionados por el control económico, como los planes quinquinales. De hecho, una de las críticas que la Nueva Izquierda le hizo a las personas ligadas a la Vieja Izquierda (de dominio más económico) fue el centrarse más en la lucha de clases, olvidando o ninguneando las demás "discrimaciones de género".

    "reformas estructurales que han desdibujado sus rasgos comunistas"

    En eso estoy de acuerdo, pero sólo si ve a este tipo de comunismo como una ideología comunitaria, y, entonces, sí que la tendencia individualista y hedonista de la Escuela de Fráncfort ha dañado irreversiblemente su consistencia. Por eso mismo este tipo de marxismo prospera en las sociedades capitalistas, pues el individualismo y el hedonismo son las normas.

    @León y A.J.

    Sí, entiendo lo que queréis decir, y se podría tildar al "marxismo cultural" de "comunismo en las sociedades capitalistas"

    Saludos revolucionarios desde Murcia,

    benjamin

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  26. Benjamín

    -"Ya te lo dije, no eran un comunismo "más puro", sino que estaban bajo las órdenes de gobernantes totalitarios obsesionados por el control económico, como los planes quinquinales."- No creo que la labor de los regímenes comunistas se pueda reducir al puro economicismo, pues desarrollaron toda una labor de ingeniería social. Por ejemplo, se obligaba a varias familias a vivir en la misma vivienda en la época estalinista con la intención de eliminar el concepto de "privacidad" que se ligaba al de "individualidad", todo en aras de la nueva sociedad comunista. Es cierto que contemplaban al hombre desde un punto esencialmente económico, pues eso es algo que estaba en el Marxismo desde el mismo instante de su formulación, pero desde ese campo concebían una profunda transformación del individuo y la sociedad, no meramente de la economía.

    -"De hecho, una de las críticas que la Nueva Izquierda le hizo a las personas ligadas a la Vieja Izquierda (de dominio más económico) fue el centrarse más en la lucha de clases, olvidando o ninguneando las demás "discrimaciones de género".- Precisamente, su campo era cultural, por eso tuvieron que llevar la crítica más allá de los simples elementos de lucha de clases (que desde la Iª Guerra Mundial se demostraron insuficinetes). Podían criticar algunos aspectos del Marxismo clásico, pero siempre tenían muy claro a quien debían fidelidad. A Wilhelm Reich se le podía llenar la boca con la idea de revolución sexual en los países occidentales, pero siempre demostró su apoyo a la URSS, un estado donde el sexo era algo tabú

    http://www.lacunadehalicarnaso.com/2011/12/el-sexo-en-la-urss-las-12-leyes.html

    También Jean-Paul Sartre habló mucho de la libertad individual, pero nunca desmayó en sus albanzas a ese régimen férreamente colectivista.

    Es decir, sus críticas al comunismo real siempre tuvo unos límites muy precisos y nunca afectó a su lealtad con esas corrientes políticas y gobiernos.

    O por decirlo de otro modo, ¿su ideal de sociedad era el que predicaban en sus textos teóricos o el que preconizaban en su actividad política?, ¿por qué se defiende la implantación de algo en Occidente y se apoya a regímenes que no lo aceptan o lo persiguen?.

    -"pero sólo si ve a este tipo de comunismo como una ideología comunitaria"-Es que todo estado comunista ha sido, siempre y en todo lugar, una ideología comunitaria, eso está claro. Era la intelectualidad progresista la que propagaba en Occidente conceptos ajenos a los modelos político-sociales que, al mismo tiempo, eran su opción política.

    Es sólo a partir de la década de los 70 cuando tratan de marcar distancias claras con la URSS, pero eso ocurrió debido a que el sistema soviético ya daba inequívocas muestras de agotamiento y colpaso (y del subsiguiente desprestigio), más que a auténticas discrepancias. En política, es la época en que se inventa eso del "Eurocomunismo", que trató de hacer pasar a viejos estalinistas (como Santiago Carrillo) por demócratas "de toda la vida".

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