viernes, 6 de julio de 2012

Se acabó la fiesta


Eso es, se acabó la fiesta. Nos enteramos por la prensa del régimen de que ha sido condenado un neonazi por difundir mensajes de odio en un foro de internet. Concretamente se refiere a la página EuropaNS, ya cerrada. 
    
La precaria libertad de expresión existente en esta España usurera y plutocrática fundada en la constitución monárquica de 1978 está desapareciendo. Realmente, semejante constitución no garantizó libertad de expresión alguna para personas que sostenían ciertas ideas y opiniones. Por lo tanto no garantizó libertad de expresión alguna, pues libertad de expresión parcial no es libertad de expresión. Fue la llegada de internet lo que propició este acontecimiento. Los que nominalmente dirigen este régimen, a cuenta de otros que permanecen y permanecerán en la sombra, han aprendido y han decidido que internet no va a ser una excepción a un estado de cosas donde la libertad de expresión es, si acaso, excepcional para aquellas personas con ciertas ideas y opiniones. Por otra parte, no es simpatía ni coincidencia mía con muchas de las cosas que se defendían en aquella página, hoy cerrada por dictamen judicial, lo que me lleva a defender su derecho a decir lo que decía. Yo no comparto casi ninguna de las opiniones allí vertidas, pero defiendo su derecho a expresarlas y a que semejantes ideas entren en discusión pública sin más (la fidelidad de la página en cuestión al nacionalsocialismo también es discutible, pero eso es otro tema; las pocas veces que visité EuropaNS pude ver poco nacionalsocialismo y mucho de un extraño refrito ideológico compuesto por un pensamiento propio de un típico miembro del Ku Kux Klan de Luisiana mezclado con ideas características del liberalismo estadounidense). Destaco, además, el hecho perfectamente contrastable aquí (en internet) y ahora de que hay innumerables páginas adscritas a ideologías distintas de la que decía defender la página clausurada (como marxistas, comunistas, anarquistas, liberales, etc.)  que difunden mensajes de odio y no son, ni previsiblemente serán, cerradas, ni sus administradores juzgados y condenados.
    
Todo esto en principio no debería tener mayor relevancia para Círculo Identitario Nietzsche (CIN), siendo CIN precisamente una página caracterizada por la lucha contra el racismo, especialmente contra el más usual en nuestro entorno, el racismo anti-blanco, así como contra otras formas de discriminación tan frecuentes en nuestra patria, como el clasismo burgués en contra de las clases populares, así como el menosprecio de la cultura autóctona frente a un absurdamente encumbrado cosmopolitismo, o el que se ejerce contra la gente del campo frente a la de la ciudad, supuestamente mejor. ¡Mas cabreros y menos brókers!
    
Los comentaristas no tienen que coincidir con todo esto (aunque me consta que muchos coinciden), pero sí están obligados a cumplir la ley. Así de fácil. No se va a tolerar en CIN ningún tipo de comentario que pueda ser susceptible de ser denunciado como mensaje de odio en internet. Es una decisión tan necesaria como poco grata. La razón es obvia. A quién no sepa comentar de otra manera, le aconsejo que no lo haga, o comentará para nada pues su comentario será eliminado. Si persiste pasará a spam. A quién quiera aprender a comentar de otra manera le ofreceré unas orientaciones breves si es que las necesita y las pide. También recomiendo a blogueros y foristas amigos que adopten medidas de la misma naturaleza a las aquí señaladas.
    
De momento aconsejo la lectura de cualquier texto de Alain de Benoist y de textos de otros teóricos de la mal llamada Nouvelle Droite francesa. Y de Giorgio Locchi. Por todo lo anterior y, ¿por qué no decirlo?, porque tampoco vendrá nada mal. Esta es la primera orientación.