martes, 1 de mayo de 2012

Propaganda xenomaníaca, multicultural y feminista en los libros de relatos y de juego para niños blancos


Introducción
    
Aquí se ha afirmado en numerosas ocasiones que la población europea sufre una propaganda xenomaníaca, multiculturalista y mesticista intensa y sostenida en el tiempo. Igualmente soporta propaganda feminista. Los niños europeos, nuestros niños, también son objetivo de estos propagandistas, objetivo prioritario.
    
Expondré más abajo una serie de materiales gráficos destinados al público infantil y que presentan propaganda en alguno de estos sentidos. Me ha sido sencillo recopilarlos, casi no he tenido que proceder a selección alguna dado que la propaganda citada está por todas partes. Estos materiales son, por tanto, sólo una muestra de lo que cualquiera puede encontrar en una librería o en una gran superficie.
    
Marco analítico
    
¿De dónde procede esta propaganda? En primera instancia, de los diseñadores y productores de estos materiales, siendo estos últimos, como veremos, gente perteneciente a la hiperclase mundialista (grandes capitalistas financieros, grandes propietarios y gestores de multinacionales, traficantes de la Bolsa).
    
¿Por qué es propaganda? Respondo a esto con otra pregunta: ¿sería imaginable que en estos materiales se encontrasen mensajes (adaptados al público al que van dirigidos y para escenas cotidianas) contrarios a la finanza internacionalista, a la globalización, a las feministas gritonas, a los grandes especuladores bursátiles, a la inmigración masiva o a las ONGs mesticistas? Evidentemente no. A determinado nivel de análisis, ¿todo termina siendo propaganda? Puede ser.
    
¿Podría ser el multiculturalismo (multirracialismo) presente en estos materiales un simple reflejo de la sociedad multicultural (multirracial), Estados Unidos, en la que operan muchas de estas empresas? No, rotundamente no. Cualquiera que se informe sabe que el grueso de la población en Estados Unidos se agrupa en función de criterios raciales y que el espacio está bastante racializado. El relato presente en estos materiales no se corresponde en absoluto con la realidad de Estados Unidos. Tampoco con la de ningún estado europeo.
    
Entonces, ¿podría constituir el multiculturalismo (multirracialismo) de estos materiales una estrategia comercial de unas empresas que operan en la mencionada sociedad multicultural (multirracial), Estados Unidos, para abarcar de una vez a todos los potenciales consumidores? Tampoco. Aunque la muestra es insuficiente y se requiere ampliarla para demostrar esto de manera inequívoca, da la impresión de que estos materiales están dirigidos prioritariamente a niños blancos. Luego, analizando el contenido de los materiales, veremos en qué se sustenta esta afirmación.
    
A nadie se le escapa que la propaganda multicultural, xenomaníaca, mesticista y feminista no sólo es practicada por los elitistas diseñadores y productores de estos materiales; también lo es por el marxismo. Y esto me lleva a lo que sigue.
    
Hay quien, llevado de un estúpido derechismo, en la denuncia del marxismo, particularmente del marxismo cultural, olvida una premisa básica: mensajes similares a los del marxismo cultural son sostenidos por agentes que, en principio, no tienen por qué ser marxistas. Y esto ocurre 1) bien porque la influencia del marxismo cultural es enorme (las élites, que son las únicas con capacidad de editar y distribuir estos materiales de difusión masiva, estarían siendo influenciadas por el marxismo; o los marxistas habrían logrado infiltrarse en los focos de decisión previos al diseño y  producción de estos materiales), 2) bien porque las ideas y propuestas del marxismo cultural sobre ciertas cuestiones son coincidentes con las ideas y propuestas de grupos ideológicos que no son marxistas (las ideas de las élites, de obediencia ideológica liberal, serían coincidentes con los marxistas en determinadas cuestiones), 3) bien porque las élites consideran beneficiosa para sus intereses la transmisión al pueblo de contenidos que coinciden, punto por punto, con los de los marxistas, aún no respondiendo estos contenidos a la ideología de la élite (las élites utilizarían al marxismo y a los marxistas). En realidad y hasta cierto punto, ninguna de las tres opciones excluye necesariamente a las demás. Pero me inclino más por las hipótesis segunda y tercera. La influencia del marxismo cultural es enorme, pero entre las masas, no entre las élites que cuentan con una estructura de producción y transmisión ideológica exclusiva y apartada de la estructura general. Las élites, como se ha dicho, se adscriben preferentemente al liberalismo. La segunda hipótesis implica que el marxismo y el liberalismo tienen un base común, lo cual es cierto, tal y como enseñan autores como Locchi entre otros. La tercera hace de los marxistas los tontos útiles de las élites interesadas en la xenomanía, el multiculturalismo, el mesticismo y el feminismo, es decir, de las élites mundialistas.
    
Las pruebas
    
La presencia de Dora la exploradora parece inevitable, siquiera por su cantidad en los estantes. En la imagen aparece como carpeta de juegos. Es la protagonista de la serie de dibujos animados homónima, doblada de su original estadounidense Dora the explorer. Dora se llama Dora Márquez y es una niña mestizoamericana muy viajera. En los relatos infantiles casi siempre hay un personaje que se propone como sujeto de identificación del niño. En éste es, evidentemente, Dora. ¿Es la mestizoamericana Dora Márquez un modelo de identificación adecuado para las niñas españolas de cuatro años? ¿No es más “lógico” que este personaje sirva como sujeto de identificación de las niñas mestizoamericanas y que un personaje español, o europeo al menos, lo sea de las niñas españolas?
    
Veamos ahora quién produce y distribuye este producto. Los derechos de Dora la exploradora pertenecen a Viacom International Inc., propiedad de Viacom Inc, conglomerado de medios (cuarto mayor del mundo) dedicado a la producción de películas (Paramount Pictures, DreamWorks), televisión por cable y por satélite (MTV Networks, BET, Nickelodeon, este último dirigido específicamente a público infantil y juvenil y con audiencias masivas) e internet (Neopets). Su actual presidente es Philippe Dauman y su director ejecutivo Sumner Murray Redstone (su nombre real es Sumner Murray Rothstein).
     


¿Por qué esperar hasta los cuatro años de edad para inculcar xenomanía, multiculturalismo y mesticismo en los niños blancos cuándo puede hacerse desde los doce meses? Eso han debido de pensar el Grupo Planeta (primer grupo editorial en español y séptimo del mundo), Timun Mas (hoy realmente una editorial más del Grupo Planeta) y Chicco (una marca de la empresa “italiana” Artsana, que también posee Prenatal) con el relato ilustrado “Un día en la guardería”. 
    

El protagonista, y personaje con el que deben identificarse los potenciales pequeñísimos lectores, es Marco, un simpático niño blanco que acude a la guardería (dije antes que estos materiales están dirigidos prioritariamente a niños blancos; en este relato y en los siguientes puede comprobarse; la aparente excepción de Dora es sólo aparente: Dora es algo más e interpela a un público infantil global). Y allí encuentra a sus amigos que, ¡oh casualidad!, son una niña negra y un niño de raza indefinida, una especie de mestizo o mulato que ya aparece junto a Marco en la portada. Marco y la niña negra, al parecer, encajan a la perfección: hacen dibujos juntos, y juntos ríen, corren y cantan. 

¿Qué ha aprendido hoy Marco y todos los niños blancos que se identifican con él y aprenden con él? Que el multiculturalismo… ¡funciona!, que lo normal es que los niños blancos como él y las niñas negras como ella jueguen juntos y sean grandes amiguitos. El resto lo dejamos a la imaginación de los niños y, sobre todo, de los padres: el roce hace el cariño, los niños crecen y quién sabe si en un futuro no muy lejano Marco y su amiga negra pasen a mayores y formen una familia inter-racial. Todo este relato es una traducción del original italiano.
     


EXCURSO: nunca se insistirá lo suficiente en la recomendación, dirigida a los padres blancos, de evitar llevar a sus hijos a guarderías y a la educación pre-escolar, y de retrasar todo lo posible la incorporación de sus hijos a la educación escolar. Esto en España significa no llevar a los niños a la escuela hasta la edad de seis o siete años. Hay que entender cuanto antes que las guarderías, la educación pre-escolar y la educación escolar están controladas por el enemigo y que, a pesar de no constituir aún instituciones monolíticas, pues existe algo de resistencia por parte de ciertos profesores y ciertos padres, van a ser el escenario en el que con bastante frecuencia se trate de inculcar en todos los niños blancos que acudan a estas instituciones las ideologías de los grupos hostiles a las naciones blancas: xenomanía, multiculturalismo, mundialismo, mesticismo, feminismo, cosmopolitismo, etc. 

Así, la élite controla indirectamente el aparato educativo y su discurso mundialista y xenófilo (presente en los libros de texto y en el discurso de muchos maestros) es difundido entre niños y adolescentes sometidos forzosamente a tal discurso, dada la obligatoriedad de la educación hasta cierta edad. En este sector laboral es abundante la presencia de marxistas y otros celebradores acríticos de la inmigración masiva y el multiculturalismo. También existen docentes no marxistas, e incluso anti-marxistas, pero están mucho menos organizados que los marxistas, que además suelen contar con la connivencia de las autoridades políticas encargadas de la educación. Tras este panorama es obvio que los padres nacionalistas deben intentar retrasar la escolarización de sus hijos tanto como la ley permita y asumir ellos mismos la educación de sus hijos, tanto antes de la escolarización como ya escolarizados (ahora como contrapeso). 

Por tanto, cuanto más tarde tenga lugar el contacto de los niños blancos con estas instituciones, tanto mejor. Los hombres, al igual que los animales, manifiestan en su desarrollo algo que en etología se denomina impronta y que hace referencia a realidades tales como que ciertos momentos son idóneos para inculcar las estructuras básicas de ciertas ideas, o determinada moralidad y ética, etc. El discurso xenófilo, mundialista y feminista es propagado así entre personas que por su edad atraviesan un período crítico y fundamental para sus futuras adscripciones ideológicas y políticas

En definitiva, será algo muy positivo para nuestra comunidad nacional que los niños blancos permanezcan alejados de estas instituciones tanto como sea legalmente posible. Es sustitutivo de las relaciones en las aulas de nuestros niños con sus iguales en edad, el contacto con niños de la familia cuyos padres estén más cercanos a nuestros criterios, o con los hijos de amigos con similar forma de pensar.
     


Inculcar amor por la educación pre-escolar parece un objetivo importante. Tenemos otro relato, titulado “La escuela”, cuyo nombre original (en francés) es “La maternelle”. Distribuido por Panini, su copyright pertenece al Groupe Fleurus, editorial francesa de inspiración católica, hoy encuadrada en Média-Participations, producto de su fusión en 1985 con la editorial, también de orientación católica, Éditions Mame, a la que sucede una serie de absorciones hasta constituir un importante conglomerado que supone hoy el cuarto grupo editorial en Francia por volumen de negocio, con importancia también en Bélgica. 
      
La contraportada de este relato nos anuncia que estamos ante “un libro para tranquilizar a los niños que irán por primera vez a la escuela y que intenta responder a todas sus preguntas”. Pero ya la portada es todo lo contrario a tranquilizadora para padres españoles o franceses con criterio independiente: aquí se nos informa icónicamente de que la escuela es ese “mundo diverso” en que las multinacionales y la alta finanza (auténticos gobiernos en la sombra de los estados europeos ocupados) han convertido a las distintas naciones de Europa. Y, efectivamente, la clase reflejada en esta publicación resulta ser el entorno multicultural de rigor en este tipo de materiales que las élites idean para programar a los niños que no pertenecen a la élite. 


Es razonable el temor de los pequeños ante lo que se van a encontrar. Además, la clase es mixta, para niños y niñas.



 
Es muy frecuente que tras una simple traducción se proceda a introducir en la oferta narrativa disponible para los niños españoles un relato ideado para niños extranjeros. Con mucha frecuencia esto implica la presencia cuasiconstante, en estos materiales, de realidades o ficciones americanomorfas, que ni admiramos ni deseamos para nuestros hijos. Esto es lo que ocurre con la colección “Busca y encuentra”, de Fisher-Price, cuya venta en España y Europa constituye un lamentable ejemplo, entre otras cosas, de colonialismo cultural.
     
En esta colección también encontramos xenomanía y multiculturalismo a raudales. En “Un día en la granja” esto aparece desde la portada. Tenemos nuevamente como protagonista a un niño blanco (es el protagonista y por ello ocupa el lugar central en la presentación de personajes en la portada). Es curioso el hecho de que este niño blanco aparece vestido de granjero, mientras que el inevitable niño negro se nos presenta como pandillero. Es una granja bastante rara, donde el personaje del niño pandillero aparece como un pegote, impuesto por la corrección política o por el ansia inculcadora. 
  
En “Un día en el zoo” encuentro patrones similares: en la portada un niño blanco como protagonista (lugar central entre los personajes), acompañado por una niña extremo-oriental y un adulto mestizo con bigote. En el interior nos volveremos a encontrar a la niña extremo-oriental y al niño negro pandillero de antes. Hay que decir que los tres personajes infantiles de este relato, el niño blanco protagonista, el niño negro pandillero y la niña extremo-oriental constituyen el logotipo de esta colección, Little People. Fisher-Price es propiedad de Mattel Inc., la mayor juguetera del mundo, con base de operaciones en California (Estados Unidos).
     



La propaganda feminista también tiene que tener su lugar en estos materiales destinados a niños, ¡faltaría más! “Barbie Colorman”, dirigido a niñas de unos cuatro o cinco años es una buena muestra de esto. “¡Barbie y Teresa son las mejores amigas del mundo” es la leyenda de una página coloreable de esta publicación. Pero es que, tal y como se nos muestran, Barbie y Teresa también son hippypijas y bastante putas. Inequívocamente, su ropa y su pose nos lo revelan. ¿Ese es el modelo de personaje idóneo o ejemplar a imitar por niñas europeas de esta edad, o de cualquier edad?

6 comentarios:

  1. Interesante reflexión. Es algo que pasa inadvertido y penetra en el subconsciente. Es habitual ver ese tipo de dibujitos aparentemente inocentes y tolerantes en los colegios o los centros sanitarios.

    La verdad es que impresiona cómo y de qué forma nos inducen a pensar de una manera determinada de forma inadvertida, sutilmente.

    Lo que no comprendo yo es cómo esa moda, por ejemplo de la Barbie, puede influir tanto cuando salta a la vista que es una moda estúpida que busca fomentar la degeneración consumista en las niñas. Menos comprendo, aún, que los padres no le paren los pies.

    Luego está también la constante caricaturización, desprestigio y falsedad que se vierte indirectamente sobre los sanos valores.
    La semana pasada leí otro artículo por aquí, creo que era la única etiquetada en "Cine", que trataba sobre ese "sentimentalismo" de las películas exageradamente románticas. Me gustó mucho.
    Podemos comprobar que se atacan esos valores por distintos flancos, y siempre con una máscara de tolerancia y alegría. Una falsa felicidad.

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  2. A pesar de que el personaje se declara anarquista libertario, Noam Chomsky en sus puntos sobre la manipulación de masas expone este caso, el de la inculcación del adoctrinamiento desde niños.
    No, no es casual que el libro de planeta incluya esa imagen del niño negro-niño blanco.


    En la publicidad el tema ya es descarado, fijaos en los modelos utilizados por grandes marcas de ropa francesas(C&A,Kiabi) o la sueca H&M, la mitad-al menos- de los modelos tanto femeninas como masculinos son mulatos o de aspecto magrebí(debe ser que aún no se atreven con los negros puros...) sin embargo en marcas como El Corte Inglés o Cortefiel la presencia de modelos africanos, magrebís u orientales es practicamente nula(aunque todo llegará me temo...)

    Detrás de los mass media y la publicidad hay un adoctrinamiento bestial inculcando consumismo y multiculturalismo a partes iguales, como siempre hemos expuesto la ideología globalizadora es una amalgama entre las pretensiones capitalistas del capitalismo materialista y el marxismo cultural asociado a él.

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  3. pretensiones consumistas del capitalismo materialista y el marxismo cultural asociado a él.

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  4. Me tomo la libertad de recomendar este artículo que aun no tratando del tema en cuestión, está muy relacionado:


    http://nfspanish.blogspot.com.es/2010/07/ha-covington-que-es-el-nuevo-orden.html

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  5. "Barbie y Teresa también son hippypijas y bastante putas."

    Reconozco que me he reído un rato con esa frase que sirve para cerrar un excelente trabajo. Gracias por tu investigación acerca de temas que quizás nos pasen desapercibidos, pero que merece la pena considerar. El enemigo está por doquier. No lo vemos, pero se puede oler...

    Saludos,

    KOKO

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  6. La publicidad de la industria del juguete dirigida hacia las niñas blancas tiene como unico objetivo que se corrompan desde que apenas cruzan la adolescencia, de hay las modas de incluso vestir a las muñecas como autenticas zorro-lolitas, muy glamurosas y triunfadoras, pero zorras sin moral ni escrupulos cuyo unico objetivo en la vida es el hedonismo y el culto al cuerpo (mal entendido) al fin y al cabo,

    que como tal deben comportarse para ser unas mujeres "muy libres" siendo en definitiva, objeto de una publicidad destructiva cuyo unico objetivo es esclavizar a la mujer en el consumo, en la vanidad, en todo tipo de vicios depravados e inmorales, para lograr asi que la mujer blanca pierda su instinto de maternidad desde que es una niña, observar como las feministas no quieren muñecos que sirvan como "hijos" de las niñas en sus inocentes juegos infantiles, pues lo consideran cliches machistas, y sinembargo no protestan contra la barbie-puton de turno que encarna justamente lo que tanto dicen odiar las feministas, que es la esclavizacion de la mujeres como objeto sexual y de consumo, justo lo que lleva padeciendo años la mujer occidental, a la que en el resto de culturas, lejos de considerarlas mujeres "libres" las consideran autenticas zorras, de ahi la alta tasa de violaciones que los tercermundistas cometen en europa, violaciones que porsupuesto se estan silenciando sistematicamente, al fin y al cabo, la mujer europea representa en sus carnes, las violaciones-invasiones que europa sufre desde hace 40 años.

    saludos NONSISTEMA.

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