domingo, 13 de mayo de 2012

Mujeres y hombres y viceversa


«Todas las relaciones amorosas de la generación presente, tomadas en su conjunto, son para la totalidad de la especie humana algo tan serio como la meditatio compositionis generationis futurae, et qua iterum pendent innumerae generationes (*). La gran importancia de este asunto, que ya no se limita, como todos los demás, al bienestar o el dolor individuales, sino que afecta a la existencia y a la índole especial del género humano en tiempos futuros, es lo que sirve de base a lo patético y lo sublime de los asuntos amorosos, a lo trascendente de sus delicias y dolores; aquí, la voluntad del individuo, elevada a una potencia superior, se transforma en voluntad de la especie. Si, desde hace milenios, los poetas no se han cansado de recoger en innumerables ejemplos las vicisitudes del amor, es porque ningún tema iguala a éste en interés, pues, siendo determinante del buen o mal estado de la especie, guarda con todos los demás, que sólo afectan a lo individual, la misma relación que un sólido con una superficie. De ahí que sea tan difícil que un drama sin trama amorosa tenga interés, y, por otra parte, que este tema nunca se desgaste, por mucho que sea tratado a diario».
    
(*) «Meditación sobre la composición de las generaciones futuras, de las que a su vez dependen innumerables otras generaciones».

El mundo como voluntad y representación. Arthur Schopenhauer. Akal, Madrid, 2005, pág. 973.
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«La idea de que en todo amor sexual subyace un instinto orientado en exclusiva a lo que ha de engendrarse, adquirirá plena certeza mediante un análisis más preciso de este instinto, un análisis que es aquí indispensable. En primer lugar, hemos de decir que el varón por naturaleza tiende en el amor a la inconstancia, y la mujer a la constancia. El amor del varón disminuye notablemente desde el momento en que obtiene satisfacción; casi cualquier otra mujer lo excita más que la que ya posee; desea el cambio. El amor de la mujer, por el contrario, aumenta desde ese mismo momento. Esto es una consecuencia del objetivo de la naturaleza, orientada al mantenimiento de la especie y por ello a su mayor multiplicación posible. El hombre podría engendrar cómodamente al año más de cien niños si otras tantas mujeres le estuvieran disponibles; la mujer, con un número igual de hombres, sólo podría traer al mundo un niño, salvo en el caso de gemelos. Por ello él siempre anda buscando otras mujeres; ella, sin embargo, se apega férreamente a un solo hombre, pues la naturaleza la lleva por instinto y sin reflexión a conservar al protector y al procurador de alimentos de la futura cría. En consecuencia, la fidelidad conyugal es artificial en el hombre y natural en la mujer; por ello, el adulterio en la mujer, tanto objetivamente, por sus consecuencias, como subjetivamente, por ir contra la naturaleza, es mucho más imperdonable que en el hombre».

El mundo como voluntad y representación. Arthur Schopenhauer. Akal, Madrid, 2005, págs. 979-980.

8 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con la última frase. El hombre que es infiel a su mujer es un gusano despreciable, pero la mujer que traiciona a su marido es una enferma mental.

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  2. uyy , pero qué "machista" era Schopenhauer .

    Gran razón lleva el pensador...las diferencias psicológicas entre los hombres y las mujeres , son grandísimas , y el negar esto , nos ha conducido a la situación actual . Por un lado , un panorama masculino dominado por los "pagafantas" y por los asquerosos macarras de baja ralea . Por lo que al panorama femenino se refiere , por un lado tenemos a las putillas de medio pelo , y por el otro a las chillonas históricas que se mpeñan en hacer la vida imposible a los hombres .

    Por cierto , aunque Akal es una editorial marxista , lo cierto es que la edición de "El mundo como voluntad y representación" que han hecho , es la mejor que hay en español .


    Saludos


    SIGFRIDO

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  3. Según Schopenhauer, el único escollo que presentaba la poligamia era la necesidad de regulación; promoviéndola además como un método para erradicar la prostitución (lo cual evidencia gran ingenuidad).

    ¿Ser biológicamente pito-alegre es justificativo suficiente? Que cualquier varón púber se halle apto para concebir hijos no lo vuelve un acto deseable ni recomendable. De la misma forma, que para nuestro sentido del gusto fuese placentero ser agasajado a diario con torta de chocolate y bebida carbonatada, no significa que sea decisión inteligente ni saludable.

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  4. Artículo muy interesante sobre el maestro de Nietzsche, yo creo que son los dos filósofos que más han ironizado sobre los asuntos domésticos del hombre y la mujer; muchas veces se refería a ellos cOmo "insignificantes y necios bípedos". Schopenhauer, la mayor parte de su vida, la imagen que ofrecía a sus conciudadanos era la de una persona que paseaba con aspecto sombrío ensimismado, hablando solo. Las disputas las podía llegar a solventar violentamente. Eso sí, siempre acompañado en sus paseos con su perrito Atma. Sobre el matrimonio opinaba... "Matrimonio-¡guerra y miseria!, decía que si alguna vez frecuentaba a sus semejantes es para amontonar más pruebas de su inferioridad y maldad. afirmando que su estupidez alimentaba más su misantropía.
    En 1821 fue un año horrible para él. Se alojó en un modesto piso en Berlin pues pensaba estar una corta temporada arreglando unos asuntos de unos cursos en la Universidad; en el rellano del modesto piso todos los días se ponían a pegar la hebra durante horas dos marujas, a las que ya había llamado la atención otras veces, pidiéndolas que dejasen de cotorrear, ese día le debió de pillar atravesado que salió y la dio una paliza a una de ellas tirándola escaleras abajo, el caso es que tuvo que pagarla una pensión vitalicia hasta que murió esta mujer. Entre el pesimismo de su obra y su vida, le sucede lo que Nietzche, los progres los odian y los admiran, de hecho, el foro Schopenhauer en español más influyente lo administran una panda de progres desde la Complutense, que algunas despotrican de este ser violento, misógino y de "carácter psicópata", según la podrida concepción sicológica actual, tratando de ocultar su antisemitismo, a los progres les gusta tirarse el rollo con su filosofía. Pretenden hacer un Schopenhauer a la medida del moderno marxismo cultural, buenista, ecologista a la violeta, medio mariquita y solidario.
    Estos mismos serían los que encerrarían en un manicomio o en la cárcel a estos filósofos si viviesen en la actualidad.
    Saludos a todos

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  5. Es cuanto menos interesante la reflexión de Schopenhauer.

    Aunque desde mi punto de vista, considero que precisamente es la infidelidad una importante causa de la destrucción de Europa.
    Cada vez hay más divorcios. Más familias se rompen, o parejas, y muchas de ellas sin apenas hijos, si es que tienen.
    Si esa pareja hubiera respetado la fidelidad, probablemente (aunque seguramente no con las condiciones económicas actuales) habría engendrado más hijos.

    Como señalas, León Riente, es un asunto muy importante que no tiene la repercusión que debería.
    Pero pienso que al fomentar los valores de la Familia el problema, poco a poco, se solucionará.
    Sin olvidar lo que la inmigración influye aquí. Si se potencia la familia pero en ella influye mucho la inmigración, evidentemente no se estará avanzando sino al contrario.

    Tenemos una juventud en general aborregada, dada al ocio putrefacto, al hedonismo, al materialismo y a la promiscuidad. Lo cual ataca directamente a la Familia, y en consecuencia ni asegura hijos, ni descendencia, ni estabilidad social ni mucho menos el futuro de Europa.

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  6. Ottorino

    Creo que no me he explicado bien. No es mi idea la generalización de la poligamia entre europeos. Pero sí abrir la posibilidad a su introducción selectiva, algo justificado por la situación de urgencia histórica extrema en la que todos y cada uno de los pueblos europeos se encuentra a causa del invierno demográfico.

    Incrementar lo cuantitativo sin menospreciar lo cualitativo es hoy imprescindible.

    Lo mejor es lo que propone Serk y lo que propones tú, Ottorino: parejas mutuamente fieles, familias estables y valores no conformes con lo actual y especialmente execración del multirracialismo, del feminismo y del consumismo. A lo que yo añado: prole moderadamente numerosa (3 ó 4) y estado firmemente embarcado en proyectos eugenésicos.

    Pero, complementariamente a esto, con ciertas restricciones y cumpliendo la “exigencia de una racialidad idónea y unos caracteres socialmente deseables en los progenitores”, podría abrirse la puerta a la poligamia. Hay un sinnúmero de mujeres de buena raza, inteligentes, de más 30 años a las que les está resultando imposible encontrar esposa y formar una familia. En muchos casos es consecuencia en parte de su pasado de depravación, vicio e irresponsabilidad (cada vez hay menos hombres serios y los pocos que hay se niegan, y con razón, a tomarse en serio a estas mujeres). Y probablemente no merezcan casarse. Pero esto, que en lo personal no sería más que un merecido escarmiento, en lo comunitario ahonda en la catástrofe demográfica de Europa. No es malo aquí que un varón de sólidos principios y voluntad de hierro pastoree a dos o tres de éstas y que den hijos.

    En las 1200 páginas de El mundo como voluntad y representación no hay defensa de la poligamia. Ignoro si aparece en alguna otra obra de Schopenhauer.

    Por lo demás, bastante de acuerdo con algunas de tus apreciaciones sobre Schopenhauer.
    Saludos.

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  7. Y sí, tenemos que trabajar por un futuro para los niños blancos.
    Tenemos que procurar que tengan las mejores oportunidades, educación y que vivan, en resumen.

    Estos son niños blancos que necesitan ayuda:
    http://rusiahoy.com/articles/2012/05/18/mi_vida_en_rusia_17184.html

    El que pueda que ayude, que de estos no se ocupa ninguna de esas organizaciones antiblancas. Estos son blancos y nos necesitan. Estos niños son parte del futuro de nuestra raza.

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  8. Joana sabe defenderse perfectamente ella sóla. Al final Joana dirá a Wafah, ¡¡¡Salta!!! y Wafah en décimas de segundos responderá ¡Cuánto!
    La mente es la que manda.

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