martes, 1 de marzo de 2011

Nietzsche y los arios. ¿Nietzsche nordicista? Posiblemente no

ADVERTENCIA: lo que sigue no es un estudio de lo que significa ario, sino de lo que Nietzsche entiende por ario, distinción fundamental para interpretar bien el artículo. Además, hay que tener en cuenta dos elementos más, cuya combinación nos indica que, en este asunto, no podemos aspirar a mucho más que a una aproximación: 1) éste no es un tema central en Nietzsche, no desarrollándolo de forma sistemática en ninguna obra; 2) hay charlatanes, en internet y fuera de internet, que pretenden dar por buena una lectura estrictamente literal de lo que Nietzsche escribió, tanto sobre el asunto que nos ocupa como sobre todo lo demás. Se ahorran así todo un trabajo hermenéutico arduo y, en ocasiones, poco agradecido. Trabajo que no debe ser omitido, si queremos acercarnos a la realidad. Vulgarizan a Nietzsche y confunden al que no discierna entre lo que es mera lectura ocasional o pasajera disfrazada de algo más, de un estudio que ansíe un cierto mínimo rigor.
____
    
En numerosas obras y ocasiones se refiere Nietzsche a los arios, a la colectividad de los arios. Así en el contexto de una investigación etimológica sobre los conceptos de bueno y de malo dice:
    
«Con el latín malus [malo] (a su lado yo pongo μέλας [negro]) acaso se caracterizaba al hombre vulgar en cuanto hombre de piel oscura, y sobre todo en cuanto hombre de cabellos negros (hic niger est [este es negro]-), en cuanto habitante preario del suelo italiano, el cual por el color era por lo que más claramente se distinguía de la raza rubia, es decir, de la raza aria de los conquistadores, que se habían convertido en los dueños».
Genealogía de la moral. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2005, pág. 42.
    
Pero, ¿a qué se refería Nietzsche al decir ario? ¿Manejaba un significado depurado y mantenido del concepto? En esta cita identifica con claridad ario con algún grupo racial, cuyo color de cabello rubio parece ser lo más evidente. Y las evocaciones aquí a la expansión indoeuropea son claras. Pero, por lo demás, la sentencia hic niger est pertenece a Horacio (Sátiras, Libro I, sátira cuarta, verso 85) y a un momento de la historia romana en el que la presencia de negros en la ciudad de Roma o en Italia no era en absoluto inusual. Hic niger est significa éste es negro, no éste tiene los cabellos negros. En la sátira en cuestión sirve para calificar la actitud de alguien poco leal en la amistad.
    
Desde luego la identificación sugerida a continuación entre ario y noble no debe ser pasada por alto. En un celebérrimo pasaje de la obra arriba citada “reconoce” aparentemente la identidad entre la nobleza y las razas rubias (y es ésta la primera ocasión en que la expresión bestia rubia aparece en la obra nietzscheana):
    
«Resulta imposible no reconocer, a la base de todas estas razas nobles, el animal de rapiña, la magnífica bestia rubia, que vagabundea codiciosa de botín y de victoria»
Genealogía de la moral. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2005, pág. 55.
    
Y a continuación:
    
«Se puede tener todo derecho a no librarse del temor a la bestia rubia que habita en el fondo de todas las razas nobles y a mantenerse en guardia».
Genealogía de la moral. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2005, pág. 57.
    
Puede pensarse que o bien bestia rubia se refiere a pueblos rubios o bien es un vocablo que utiliza Nietzsche para describir una actitud depredadora y conquistadora (eso sí, evocando los desplazamientos históricos de pueblos germánicos). Esta segunda interpretación queda reforzada a la luz del siguiente fragmento, en la misma obra pero bastantes páginas más adelante:
    
«He utilizado la palabra “Estado”: ya se entiende a quién me refiero – una horda cualquiera de rubios animales de presa, una raza de conquistadores y de señores, que organizados para la guerra, y dotados de la fuerza de organizar, coloca sin escrúpulo alguno sus terribles zarpas sobre una población tal vez tremendamente superior en número, pero todavía informe, todavía errabunda».
Genealogía de la moral. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2005, pág. 111.
    
En una parte de Crepúsculo de los ídolos, dedicado a analizar y criticar el “mejoramiento” de los hombres emprendido por el cristianismo, entendido por Nietzsche como doma, aparece nuevamente la construcción bestia rubia, esta vez entrecomillada:
    
«En la Alta Edad Media, cuando de hecho la Iglesia era ante todo una casa de fieras, se daba caza en todas partes a los más bellos ejemplares de la “bestia rubia”, -se mejoró, por ejemplo, a los aristócratas germanos».
Crepúsculo de los ídolos. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2004, pág.78.
    
Vemos aquí como en la primera parte de la proposición la identificación entre bestia rubia y alguna raza en particular se debilita; Bestia rubia describe aquí una aptitud indómita, de afirmación de la vida y de la voluntad de poder. Pero en la segunda parte de la frase, en el ejemplo, la identificación se fortalece. No obstante, las comillas nos disuaden de una lectura literal.
    
En una obra muy anterior, El nacimiento de la tragedia, analizando el Prometeo de Esquilo dice Nietzsche:
    
«La leyenda de Prometeo es posesión originaria de la comunidad entera de los pueblos arios y documento de su aptitud para lo trágico y profundo, más aún, no sería inverosímil que ese mito tuviese para el ser ario el mismo significado característico que el mito del pecado original tiene para el ser semítico, y que entre ambos mitos existiese un grado de parentesco igual al que existe entre hermano y hermana».
El nacimiento de la tragedia. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2005, pág.96.
    
En este fragmento está presente la idea de ario como definitoria de una amplia comunidad de pueblos. Pueblos que tienen una visión, una Weltanschauung, una concepción general del mundo, característica; se llega a hablar de una visión aria, de una concepción aria:
    
«es éste un pensamiento áspero, que, por la dignidad que confiere al sacrilegio, contrasta extrañamente con el mito semítico del pecado original, en el cual se considera como origen del mal la curiosidad, el engaño mentiroso, la facilidad para dejarse seducir (…) Lo que distingue a la visión aria es la idea sublime del pecado activo como virtud genuinamente prometeica (…) Y así los arios conciben el sacrilegio como un varón, y los semitas el pecado como una mujer, de igual manera que es el varón el que comete el primer sacrilegio y la mujer la que comete el primer pecado».
El nacimiento de la tragedia. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2005, pág.96-97.
    
De estos pasajes se desprende una caracterización de lo ario como conformante de una comunidad y, tendencialmente, de una comunidad amplia compuesta por distintos pueblos. También se la opone a la comunidad de pueblos semitas, los cuales vendrían caracterizados por una cosmovisión muy distinta.
    
Nuevamente en Crepúsculo de los ídolos hace unas interesantes consideraciones en este sentido. Tratando del significado del Código de Manú y oponiéndolo a los Evangelios dice:
    
«Estas disposiciones son bastantes instructivas: en ellas tenemos, por un lado, la humanidad aria, totalmente pura, totalmente originaria, - aprendemos que el concepto “sangre pura” es la antítesis de un concepto banal. Por otra parte, se hace claro cuál es el pueblo en el que el odio, el odio de los chandalas contra esa “humanidad”, se ha perpetuado, dónde se ha convertido en religión, dónde se ha convertido en genio… Desde este punto de vista los Evangelios son un documento de primer rango; y más lo es el libro de Henoch. - El cristianismo, brotado de la raíz judía y sólo comprensible como planta propia de ese terreno, representa el movimiento opuesto a toda moral de la cría, de la raza, del privilegio: - es la religión antiaria par excellence: el cristianismo, transvaloración de todos los valores arios, victoria de los valores chandalas».
Crepúsculo de los ídolos. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2004, págs. 80-81.
    
Nueva descripción de lo ario como una comunidad, y como una comunidad dotada de valores característicos, de los que el Código de Manú podría ser un exponente y de los que el cristianismo, nacido del judaísmo (y aparece aquí otra vez la oposición antes señalada en lo ario y lo semita) representaría una antítesis. Es evidente también que la idea de comunidad aria como amplio grupo racial y no circunscrito a los “rubios” cobra fuerza en este pasaje.
    
El hecho es que si alguien pretendiera tomar a Nietzsche en sentido literal, dar valor al discurso nietzscheano sobre el asunto para dar valor al propio discurso de ese alguien mediante una cita de Nietzsche y, a la vez, defender alguna suerte de programa nordicista, se encontraría con problemas casi irresolubles:
    
«La profunda, glacial desconfianza que el alemán continúa inspirando también ahora tan pronto como llega al poder – representa aún un rebrote de aquel terror inextinguible con el que durante siglos contempló Europa el furor de la rubia bestia germánica (aunque entre los antiguos germanos y nosotros los alemanes apenas subsista ya afinidad conceptual alguna y menos aún un parentesco de sangre)».
Genealogía de la moral. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2005, pág. 55-56.
    
Para que nadie desespere, decir que es posible que este fragmento se entienda sólo teniendo en cuenta la particularísima y compleja relación de Nietzsche con lo alemán. Esta relación queda muy clara en un capítulo de Crepúsculo de los ídolos, “Lo que los alemanes están perdiendo”, (Crepúsculo de los ídolos. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2004, págs. 83-90) y, más aún, en Ecce Homo.
    
Tampoco la interpretación es libre y cualquier hipótesis interpretativa o hermenéutica que se lance debe estar fundamentada o no valdrá nada. Pero, igualmente, no es de recibo aplicar la hermenéutica a unas citas porque nos interesa hacerlo así para nuestro propósito y no aplicarla a otras porque tal y como están nos vienen muy bien. O, lo que es más habitual, sólo citar aquello que, sin necesidad de interpretación, nos interesa y ocultar el resto.
    
(Próximos artículos relacionados: Dumézil y Dumézil y los arios).

8 comentarios:

  1. Recuerdo que cuando me explicaron a Nietzsche en el instituto, la de Filosofía decía que Nietzsche estaba en contra del nacionalismo y de la raza (eso si, a la tía le encantó explicar la opinión de Nietzsche sobre el cristianismo).
    Leyendo los párrafos que has puesto me pregunto de donde sacó tales "conclusiones".

    ResponderEliminar
  2. Excelente análisis León Riente. Espero que tomen nota de ello muchos.

    A Soldado:

    Yo también me pregunto cómo esa profesora pudo sacar esas conclusiones tan erradas. En fin, por algo lo haría.

    Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  3. Soldado Vikingo

    Eso forma parte de la falsificación que de la doctrina de Nietzsche ejecutan diariamente profesores, doctores y catedráticos de mierda.

    Tus antiguos profesores, tales conclusiones las obtuvieron a partir de un método similar al que denuncio aquí. Selección parcial y tendenciosa de citas y, si es que hay análisis, tiene lugar de una manera totalmente descontextualizada.

    Lo que no explicarían esos profesores tuyos es la razón de fondo del rechazo nietzscheano al cristianismo. Porque precisamente lo que Nietzsche rechazaba al rechazar el cristianismo era todo el conjunto de valores progres que seguramente esos profesores defienden en clase (exaltación de la debilidad, universalidad, altruísmo, amor irrestricto, etc.) y que el cristianismo lleva consigo y que los marxistas de todos los partidos (parafraseando la afortundada frase de un conocido y equivocado ultraliberal) han terminado imponiendo en su versión profana. Nietzsche veía ese movimiento ideológico de fondo y de ahí su furibunda denuncia.

    Hoy, probablemente, la acusación de Nietzsche se centraría en la moral de esclavos que conlleva el marxismo cultural y el cristianismo sólo sería analizado en cuanto precursor de aquel.

    ____

    Daorino

    Me da igual si esos que dices toman nota o no. Lo que sí me importa es dejar claro que no es un método de trabajo honrado tomar citas de Nietzsche, aquí y allá, de manera tendenciosa y sin el más mínimo análisis previo y utilizarlas para apoyar y dar prestigio a cada particular punto de vista, como hacen tantos. Eso es lo mismo que hicieron los antiguos profesores progres de Soldado Vikingo y eso es lo que hace todo aquel pseudo-nacionalista que pretenda hacer pasar a Nietzsche por nordicista o por adelantado o precursor del nordicismo. Lo absurdo de esa afirmación ha quedado ya suficientemente demostrado.

    ResponderEliminar
  4. "Con el latín malus ["malo"] (a su lado yo pongo μέλας ["negro" en griego]) acaso se caracterizaba al hombre vulgar en cuanto a hombre de piel oscura, y sobre todo en cuanto a hombre de cabellos negros (hic niger est ["éste es negro", latín]), en cuanto habitante preario del suelo italiano, el cual por el color era por lo que más claramente se distinguía de la raza rubia, es decir, de la raza aria de los conquistadores, que se habían convertido en los dueños; cuando menos el gaélico me ha ofrecido el caso exactamente paralelo, ―fin (por ejemplo en el nombre Fin-Gal), la palabra distintiva de la aristocracia, que acaba significando el bueno, el noble, el puro, significaba en su origen el cabeza rubia, en contraposición a los habitantes primitivos, de piel morena y cabellos negros. [Yo compararía ese fenómeno con el de la palabra inglesa fair, que significaba "claro", "rubicundo", "de complexión luminosa", y que acabó significando también "justo", "bueno", "deseable"]. Los celtas, dicho sea de paso, eran una raza completamente rubia; se comete una injusticia cuando a esas fajas de población de cabellos oscuros esencialmente, que es posible observar en esmerados mapas etnográficos de Alemania, se las pone en conexión, como hace Virchow, con una procedencia celta y con una mezcla de sangre celta: en esos lugares aparece, antes bien, la población prearia de Alemania. (Lo mismo puede decirse de casi toda Europa: en lo esencial la raza sometida ha acabado por predominar de nuevo allí mismo en el color de la piel, en lo corto del cráneo y tal vez incluso en los instintos intelectuales y sociales: ¿quién nos garantiza que la moderna democracia, el todavía más moderno anarquismo y, sobre todo, aquella tendencia hacia la commune, hacia la forma más primitiva de sociedad, tendencia hoy propia de todos los socialistas de Europa, no significan en lo esencial un gigantesco contragolpe —y que la raza de los conquistadores y señores, la de los arios, no está sucumbiendo incluso fisiológicamente?...)"

    Si ese texto no es nordicista, estupendo, es tu interpretación, pero no la hagas más verdadera que la interpretación de que sí lo es.

    Si un judío dice que los goim son inferiores, yo podría decir que los goim somos nosotros y nos está insultando, pero a lo mejor un progre dice que goim significa en realidad esto, aquello, lo otro, y que mi interpretación es absurda porque me lo tomo literalmente.

    Yo soy un patriota español, y no soy rubio. Pero quería recalcar eso. Existen también un nordicismo positivo, que se representa en este texto:

    http://resistencians.net23.net/imagenmeta.html

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Thule

    Ante todo, bienvenido. Al principio del artículo advierto de que esto es un pequeño estudio no de lo que significa ario, sino de lo que Nietzsche entiende por ario.

    La primera cita que coloco para analizar es la misma que esa tuya, pero reducida. Y sobre esa cita digo: En esta cita identifica con claridad ario con algún grupo racial, cuyo color de cabello rubio parece ser lo más evidente. Y las evocaciones aquí a la expansión indoeuropea son claras. De modo que en este cita, al igual que tú, veo un Nietzsche más o menos nordicista. Mi interpretación coincide con la tuya y, además, no tengo necesidad de hacer más verdadera la interpretación contraria. Y eso lo he dejado claro desde el primer momento.

    Pero es que como tú evidentemente sabes Nietzsche no empieza ni acaba en esta cita. El objetivo del artículo es analizar el concepto de ario en Nietzsche, no el concepto de ario para Nietzsche en esa sola cita, o en el libro en el que está contenida, La genealogía de la moral. Así que si quiero aproximarme a lo que Nietzsche entendía por ario, tengo que seguir y no quedarme ahí. Y eso hago.

    Precisamente la metodología que critico es la de hacer un uso parcial y tendencioso de citas de Nietzsche para apoyar o dar prestigio a una postura particular. ¿Cómo te crees que los profesores progres han logrado generar una imagen falsa de Nietzsche, pero basada en sus escritos?

    Porque, utilizando sólo una cita de Nietzsche, y encima sin análisis, sin hermenéutica, va a ser imposible llegar al fondo del asunto. Desde luego que la interpretación no es libre, debe estar fundamentada, también lo dije. Pero en un autor como Nietzsche, complejo y que pasó por distintas etapas, el trabajo hermenéutico es especialmente imprescindible.

    Coger una cita aislada de Nietzsche y encima sin interpretación fundamentada puede conllevar aquello que ya explico al final del artículo. Esto, Thule, es también una cita de Nietzsche (señalo en negro una parte):

    «La profunda, glacial desconfianza que el alemán continúa inspirando también ahora tan pronto como llega al poder – representa aún un rebrote de aquel terror inextinguible con el que durante siglos contempló Europa el furor de la rubia bestia germánica (aunque entre los antiguos germanos y nosotros los alemanes apenas subsista ya afinidad conceptual alguna y menos aún un parentesco de sangre)».
    Genealogía de la moral
    . Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 2005, pág. 55-56.

    Conocía esa página que me envías y tiene algunos materiales de calidad. Pero a mí eso del nordicismo positivo me parece un poco como aquello del cristianismo positivo.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. "En cuanto ya no se trata de la conservación de naciones, sino de la producción de una raza europea mixta lo más fuerte posible, el judio es como ingrediente tan útil y deseable como cualquier otro vestigio nacional. Toda nación, todo hombre tiene cualidades desagradables, aun peligrosas; es cruel pretender que el judio pueda constituir una excepción. Esas cualidades, pueden incluso ser en él particularmente peligrosas y abominables; y quizá sea en general el joven financiero judio la más repugnante invención de la raza humana. Quisiera pese a todo saber cuánto debe en un balance de conjunto perdonársele a un pueblo que, no sin culpa de todos nosotros, ha tenido la historia más dolorosa entre todos los pueblos y al que se deben el hombre más noble (Cristo), el sabio más íntegro (Spinoza), el libro más influyente y la ley moral más eficaz del mundo. Además: en los tiempos más oscuros de la Edad Media, cuando la capa de nubes asiática se había extendido pesadamente sobre Europa, fueron los librepensadores, eruditos y médicos judios los que sostuvieron el estandarte de la ilustración y de la independencia espiritual bajo la más dura coacción personal, y defendieron a Europa contra Asia; no es a sus esfuerzos a lo que menos ha de agradecerse que finalmente pudiera volver a alzarse con el triunfo una explicación del mundo más natural, más conforme a la razón y en cualquier caso no mítica, y que no se rompiera el anillo de la cultura que ahora nos liga con la ilustración de la antigüedad grecorromana. Si el cristianismo ha hecho todo por orientalizar Occidente, el judaísmo ha contribuido esencialmente a occidentalizarlo una y otra vez: lo que en determinado sentido significa tanto como hacer de la tarea y la historia de Europa una continuación de las griegas."

    Nietzsche: Humano, demasiado humano. Akal. Madrid, 1996. Traducción de Alfredo Brotons Muñoz. (págs 230-231.)

    "Los alemanes no se dan cuenta de cuan vulgares son, pero esto constituye el superlativo de la vulgaridad, ni siquiera se avergüenzan de ser meramente alemanes... Hablan de todo, creen que ellos son quienes deciden, me temo que incluso han decidido sobre mi... -Mi vida entera es la prueba de rigueur (rigurosa) de tales afirmaciones. Es inútil que yo busque en el alemán una señal de tacto, de délicatesse (delicadeza) para conmigo. De judios, sí la he recibido, pero nunca todavía de alemanes."

    Nietzsche: Ecce Homo. Alianza. Madrid, 2005. Traducción de Andrés Sánchez Pascual. (pag. 133)

    ResponderEliminar
  7. "También hoy se sigue comprendiendo, anticipadamente y adelantándose al futuro, a esos hombres tan singulares y tan pocas veces satisfechos, cuyo espíritu es lo bastante amplio como para conformarse con cualquier patriotería y que saben amar al Sur desde el Norte, así como el Norte desde el Sur. Tales hombres son los mediterráneos natos, los "buenos europeos". Para ellos ha compuesto su música Bizet, el último genio que ha captado una belleza y un encanto nuevos, que ha descubierto un fragmento de lo que es el Sur en la música".

    (Friedrich Nietzsche, Más Allá del Bien y el Mal, octava parte, capítulo 255, pag. 233)

    Nietzsche no era nordicista, sabía muy bien cuáles eran las virtudes y los errores tanto en el norte de Europa, como en el sur.

    Saludos, León.

    ResponderEliminar
  8. Sí que aporto ésto. Lo diré con claridad schopenhaueriana en el español de hoy, porque siempre será necesario: Que el amor es bueno, que llevarse bien es bueno, que ser solidario es bueno, que ayudar y dejarse ayudar es bueno. Y como muy posiblemente mi definición de "bueno" quedará algo naif para quien se considere con encima de ello —aunque el propio Nietzche habla de “pueblos buenos” en un comentario de arriba— añado que gracias a esa bondad la humanidad se está acompasando cada vez más hacia el unísono existencial, bien para terminar como tal o bien para seguir evolucionando hacia hacia una civilización más armonizada consigo misma. Para esta conclusión no es necesario tomar citas ni pensamientos de nadie, basta con el propio criterio, pues estamos andando con nuestros propios pasos y entendiendo con nuestro propio entendimiento.Quienes no quieran verlo y prefieran seguir elucubrando sobre publicaciones filosóficas que sólo ellos parecen valorar, no hacen más que poner rémora a este acontecimiento universal que nos acompaña. El universo no va a ser de dejar de ser "lo que es" por mucho que nos esforcemos intelectualmente en cambiarlo; antes bien, mi criterio me dice que todo esfuerzo filosófico debería encauzarse urgentemente (superpoblación, contaminación, etc) a incluirnos en esa manifestación del universo antes que considerarlo como algo aparte de nuestra esencia incólumemente adherida a él.
    Leímos a Nietzche en nuestra juventud del "On the road" por los años sesenta y setenta, cuando se popularizó "Así habló Zaratustra", y volvemos a leerlo hoy quienes deseamos conocer algo más de su obra. No dudo de que sus escritos y su esfuerzo filosófico aporta cierta luz sobre sobre ciertos tramos atascados en el devenir de la humanidad. Pero de ninguna manera va a cambiar el curso universal de los acontecimientos; es decir, de desviarnos de ser "lo que somos", pues se trata de algo ineludible. Y el camino de la bondad, de laa solidaridad y de la ayuda mutua es un pilar consustancial a ese avance. Lo contrario a ésto es, inevitablemente, trenes cargados de humanos con destino a las calderas de los campos de concentración.
    Nietzsche aporta un ataque feroz hacia el judeo-cristianismo ocluido en las sociedades que adoptaron esa creencia, pero no ofrece nada a cambio: espera, como tantos otros filósofos, que cada cual de nosotros se haga cargo de su propio discernimiento, como si todos los humanos tuvieran acceso libre a alcanzar esa esa posibilidad.
    Entiendo que Círculo Identitario habla por sí mismo con su título, y no deja de llamarme la atención toda esa serie de escudos inferiores de advertencia para participar en la disertación, a modo de protectores.
    Un saludo.

    ResponderEliminar

No comentes si tu comentario no aporta nada o no es una pregunta pertinente.

No comentes si tu comentario no tiene relación directa con el tema del artículo en cuestión. Si consideras que tu comentario debe ser publicado, acude a la nube de temas (columna izquierda) y puede que encuentres un artículo y serie de comentarios relacionado con el tuyo.

No comentes si no eres capaz de tener criterio propio.

Si sigues pensando que es buena idea comentar aquí, lee esto antes.

Si vienes a provocar atente a las consecuencias. Muchos provocadores han huído de aquí ya escarmentados.