sábado, 11 de diciembre de 2010

Números 902

El que un número telefónico de prefijo 902 cubra la atención al cliente de cualquier entidad, privada o pública, constituye un abuso. La atención al cliente (la de tipo informativa, la que es necesaria para dar una cita y la que se refiere a la resolución de un conflicto) ha de ser un servicio gratuito. La atención al ciudadano, caso de la administración pública, también. Y estos números no solamente no son gratuitos sino que, además, tienen un coste por llamada muy superior al de los números ordinarios locales y provinciales. Esto es un abuso cotidiano, sea legal o ilegal, porque la ley en muchas ocasiones ampara abusos. Se benefician de este abuso, en primer lugar la operadora que suministra el servicio 902 y, en segundo lugar y frecuentemente, la empresa que lo contrata (en caso de que la operadora le ceda parte de los beneficios generados por el número 902). Esto explica las habituales largas esperas al teléfono a la que muchas entidades someten al cliente.
A pesar de todo, esta práctica abusiva ha llegado a los tribunales en un caso particular, el que se refiere a la utilización de números 902 como instrumento de atención al cliente por parte de las operadoras telefónicas. La legislación sí establece la obligatoriedad de un sistema de resolución de conflictos gratuito en el caso de los servicios de telecomunicaciones. La Asociación de Internautas interpuso en su momento (septiembre 2006) una denuncia al respecto. La Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, que no olvidemos que forma parte de una administración estatal que también se lucra con esta práctica abusiva, contestó que: “En caso de que se utilice un número como los descritos en la denuncia (902), el operador no está cobrando al usuario por el servicio de atención al cliente, sino que el usuario tendrá que pagar por el coste de la llamada telefónica. Es decir, no se paga el servicio de atención al cliente sino el coste de la llamada, que es distinto”. A esto la Asociación de Internautas argumenta, con muy buen criterio, que el número 902 conlleva una tarifa especial que supone un coste añadido para el cliente con respecto a una llamada de teléfono local o provincial y respondió con un recurso de reposición ante la Audiencia Nacional, admitido a trámite.
A día de hoy esta odiosa práctica persiste, tanto entre las compañías telefónicas como en un sinnúmero de empresas privadas y organismos públicos. Lo más escandaloso es que tras cada número de tarificación especial existe asociado un número ordinario que empresas privadas y organismos públicos, en muchas ocasiones, no proporcionan. En este mismo año 2010, la Comisión de Sanidad y Consumo del Congreso aprobó una proposición no de ley para que empresas y administraciones públicas den a conocer los números de prefijo provincial asociados a los números de tarificación especial (901 y 902). Las consecuencias, hasta el momento y como era de esperar, son escasas. Es ridículo pretender que unas empresas privadas y unas administraciones públicas acostumbradas a actuar desde la ilegalidad cumplan con algo que ni siquiera es ley.
Existe un wiki destinado a luchar, mientras tanto, contra los números 900, 901, 902, 903, 904 y 905, especialmente contra los números 902. Tal wiki incluye un buscador que proporciona las equivalencias para estos números. Hay que saber que los números con prefijo 900 son gratuitos para el usuario, los que tienen el prefijo 901 tienen un coste compartido (no necesariamente al 50%) entre emisor y receptor, siendo los que utilizan el prefijo 902 los que cargan todo el coste de la llamada sobre el que la hace. Llamando al número equivalente se habla con la misma empresa u organismo estatal, pero con un ahorro importante de dinero y evitando que estos pillos se lucren de esta manera.