sábado, 6 de noviembre de 2010

El asunto demográfico y el problema de la nacionalidad

Que la natalidad de la población europea ha descendido brutalmente en los últimos decenios es algo fuera de discusión (1). Las razones de tal descenso sí que son más susceptibles de discutirse. No están fuera de los motivos de tal evolución demográfica una serie de elementos de distinto origen: incorporación masiva de la mujer al trabajo fuera de casa, consumismo y hedonismo desaforado (ideología según la cual tendría más sentido esforzarse por ganar y gastar mucho dinero que tener hijos), feminismo, autoodio, etnomasoquismo...
    
El hecho cierto es que, desde el sometimiento a unas coordenadas ideológicas muy determinadas, tal decrecimiento poblacional ha situado a Europa ante un dilema: despoblamiento o inmigración masiva. Un dilema falso, pues necesariamente ha de optar por la inmigración masiva, máxime teniendo en cuenta el sometimiento de todo a la economía. Y así “se opta” por la inmigración masiva. Para mantener estable o incrementar la mano de obra, en un primero momento. A este respecto, debe tenerse en cuenta que, a corto plazo, ante una escasez relativa de mano de obra se puede elegir entre incrementar la racionalización y el desarrollo tecnológico o bien incrementar como sea la mano de obra. La primera es la opción social, la segunda es la opción plutocrática. Una vez puesto en marcha el proceso inmigratorio es difícil detenerlo, sobre todo si el poder no quiere: en los últimos decenios, en los principales países europeos (Alemania, Francia, Italia, España) se ha dado simultáneamente un brutal incremento de la población inmigrante y un estancamiento en la cantidad de trabajadores inmigrantes. Esto demuestra que la inmigración masiva en un segundo momento acude atraída por el estado del bienestar europeo. En un tercer momento, que no excluye el segundo, y en cuya fase inicial nos encontramos, la consecuencia probable de todo esto es, bien la sustitución de la etnia nativa por una amalgama mestiza, bien la formación de una sociedad multicultural (eufemismo de sociedad multirracial), fragmentaria, donde la oligarquía podrá aplicar sin restricciones la política del divide y vencerás. De esta forma, la inmigración se nos vuelve a aparecer como instrumento de dominación de la clase capitalista-financiera y sus adláteres políticos y mediáticos sobre el resto de la población nativa. Es importante señalar que la inmigración masiva tampoco es beneficiosa, en general, para las personas inmigrantes, involucradas en una dinámica planeada por gente de la élite que nada tiene que ver con ellos, dinámica que los propios inmigrantes la mayoría de las veces desconocen.
    
Si nos liberamos de las mencionadas coordenadas ideológicas burguesas que actualmente nos dominan, comprenderemos que existe una salida para el falso dilema despoblamiento o inmigración masiva. Esta solución es la solución popular, nacional e identitaria. Consiste en el estímulo a la natalidad de los nativos, mediante una política que sea realmente política, que por tanto, no se quede tan sólo en lo económico. Exige, en primer lugar y como requisito, desenmascarar la ideología del autoodio, del etnomasoquismo. Ante esto, los colaboracionistas, los enemigos de la libertad y de la gente, dirán racismo. Nosotros diremos pueblo, nación e identidad. Hay que poner bajo sospecha todas las argumentaciones que tratan de hacernos deseable o conveniente la inmigración masiva. ¿De dónde proceden?, ¿a quién sirven?, ¿quién las defiende públicamente y quién en secreto? También hay que sospechar de cualquiera que diga que la natalidad europea será siempre reducida. Hay que seguir desconfiando, y mucho, de aquel que no respetando ni la identidad de los europeos, ni la identidad de los inmigrantes, quiera hacer pasar como europeos a no europeos. No nos cansaremos de repetirlo: sólo de europeos nacen europeos. Hay que cuestionarse la definición de nacionalidad que se les ha impuesto a las naciones europeas. ¿Por qué no utilizan en Israel una definición de nacionalidad similar, basada en el ius soli? (2) ¿Por qué no la multiculturalidad para este estado, mientras las organizaciones plutocráticas sí  lo imponen a Europa y Norteamérica, utilizando su control de los medios de comunicación y entretenimiento masivos? (3) El hecho es que algunos sionistas sí tienen muy claro lo que ocurre con una nación cuando “se multiculturaliza”, siendo algo que no desean para Israel (4).
    
Como conclusión, insistir en que es imprescindible estar muy alerta y descodificar todos los mensajes ideológicos que los medios de comunicación y, tras de ellos, las oligarquías financieras, industriales y políticas difunden al pueblo acerca de la evolución de la demografía y de la cuestión de la nacionalidad.
   
(1) Aquí se puede comprobar.
(2) A este respecto, y como denuncia del doble rasero utilizado por la prensa y los periodistas del imperio, Honsik relata expresivamente lo que sigue. “El reportero judío de Viena Georg Hoffmann-Ostenhof, escribió: El Washington Post no puede comprender por qué la chica que nació en Alemania, no es considerada alemana desde siempre. Sería conveniente que el Washington Post primero se extrañara de por qué los palestinos nacidos en Israel no son judíos ni los judíos nacidos en Jordania Occidental son palestinos, al mismo tiempo que los protestantes americanos no son apaches.” Adiós, Europa. El plan Kalergi. Un racismo legal. Gerd Honsik. Bright-Rainbow, Barcelona, 2005, pág. 78.
(3) Resulta imprescindible el informe Who rules America?, publicada por la organización National Alliance.
(4) Un caso notorio de esto lo constituye el líder sionista Isi Leibler. Defensor del multiculturalismo para Australia, lo rechaza de plano para Israel. Declaraciones recogidas por el diario australiano Herald Sun, el 27 de septiembre de 2000 y disponibles en la página de Historical Review Press.

3 comentarios:

  1. Muy buen post. Un buen ejemplo de lo que puede ocurrir a los países europeos es lo sucedido a Serbia y cómo la inmigración le ha llevado a perder Kosovo por el flujo desmedido de inmigrantes albaneses musulmanes.

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  2. Impresionante artículo, León Riente. Más que un artículo es un discurso, todo discurso que debe leer todo Identitario para saber por lo que lucha, para que no se le olvide; porque últimamente a muchos le falla la memoria.

    Lo que aquí presenta León son argumentos, argumentos sólidos que debe conformar parte de nuestra conciencia racial, social y económica, no populismo y demagogia baratos.

    En los discursos, sin privarlos de la emoción y el sentimiento profundos que deben acompañarlos, deben privar sobre todo los argumentos de peso; hay que mandar a la puñeta esos argumentos que insultan la inteligencia del menos cabal de los cabales, argumentos que apelan a los sentimientos sin ofrecer soluciones.

    ¡Arriba Europa! ¡Viva nuestra raza! ¡Por una gran política! ¡Por la metapolítica!

    http://es.metapedia.org/wiki/Metapol%C3%ADtica

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  3. Estoy de acuerdo en que la solucion a la baja demografia en Europa pasa por incrementar la tasa de natalidad entre los autoctonos y no por importar inmigrantes .
    De todos modos se pueden mantener tasas bajas de natalidad sin que la economia se resienta demasiado , simplemente aumentando la productividad - por ejemplo hay muchas tareas tales como la recoleccion agricola que se podrian robotizar

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