domingo, 17 de enero de 2010

La fórmula del cinismo

Duran i Lleida resume en sus declaraciones, acerca de la polémica por la negativa del ayuntamiento de Vic al empadronamiento de inmigrantes ilegales, la fórmula del cinismo.
Primero dice que hay demasiada inmigración: "hay municipios saturados de inmigración", y que es necesario hacer algo: "hay municipios saturados de inmigración que tienen la necesidad de actuar, de hacerlo a favor de los autóctonos y los inmigrantes legalmente instalados". Todo su discurso aquí no sale de la corrección política: el motivo para evitar el empadronamiento de ilegales parece ser económico según Durán Lleida, sin hablar en ningún momento de la salvaguarda de nuestra identidad nacional.
Después hace referencia a la completa legalidad de lo aprobado en Vic: “¿alguien puede discutir que se exija la documentación en vigor para poder empadronarse en los ayuntamientos o que se pueda verificar la documentación presentada con este motivo?” También se pregunta, con bastante sentido común: “¿un ayuntamiento puede conocer una ilegalidad y no denunciarla?” Más allá de que tenga o no razón en todo esto, para nosotros es un tema secundario. Aunque sea o fuera legal el empadronamiento de inmigrantes ilegales, siempre va a ser algo injusto, un hecho que agravia profundamente a los españoles y que demuestra que ser español, hoy por hoy, a efectos legales no vale nada. En todo caso, y en un sentido más amplio, hay que cuestionarse siempre qué es un inmigrante legal y en razón de qué se le atribuye semejante legalidad.
Y, para terminar, reconoce el tal Duran i Lleida que la razón de fondo de esta necesaria medida (evitar que los inmigrantes ilegales se empadronen) está en evitar el auge de lo que él (y todos los progres, tan endódofos como él es en el fondo) denominan xenofobia: "si no lo hicieran, el paso a la xenofobia está servido por plataformas que hacen de ello únicamente una razón para existir". Traducido al castellano: evitar que partidos como PxC u otros que, mejor o peor, defienden la identidad nacional logren el apoyo del pueblo y subsiguientes victorias electorales, rompiendo así el monopartidismo de hecho que existe en relación a la inmigración/colonización de España por masas de inmigrantes. También se le acabaría, a él, a su partido y al resto de partidos de este citado sistema monopartidista la situación de impunidad política actual por lo que hace al desorden migratorio que ellos mismos fomentan. Y, como no, el monopolio que tienen de cargos y prebendas públicos.
Nadie debe llamarse a engaño con Duran i Lleida y con su partido. El temor que les provoca las predicciones que anuncian el irrefrenable ascenso de Plataforma per Catalunya es el causante de la medida en Vic. En este caso, quien realmente ha logrado poner en cuestión el empadronamiento de inmigrantes ilegales ha sido Plataforma per Catalunya (PxC).

3 comentarios:

  1. Con motivo de la medida aprobada por el ayuntamiento de Vic de no empadornar a los inmigrantes ilegales, hemos asistido a un curioso espectáculo estos días. Los medios han hablado más del líder de PxC Josep Anglada que del alcalde socialista del consistorio tripartito de la citada ciudad sobre quien recae la responsabilidad de la medida adoptada. Al punto que algún despistado habrá pensado que la medida es obra de ese tal Anglada (que a partir de ahora será más conocido: propaganda gratis).

    Las papas están que queman. Y queman tanto que los partidos "progres" (partido socialista y ERC) más los comparsas semi-progres de CIU han decidido adoptar una medida del todo contradictoria con su ideario multiculturalista, "tolerante" y "solidario".

    La lectura es la siguiente: saben que las próximas elecciones las tienen perdidas sin remedio, el primer partido en votos será sin lugar a dudas PxC de Anglada, y este puede ser muy bien el próximo alcalde de Vic. Ante esta dantesca perspectiva (perder el chollo de una alcaldía y unas jugosas consejerías, y dejar el poder a la bestia fascista y racista) se han puesto nerviosos, hasta histéricos. Al punto de sacrificar los posibles y probables votos inmigrantes de las próximas elecciones a cambio de no perder muchos de sus votantes tradicionales. Porque PxC en lugares como Vic no progresa sobre el PP, prácticamente inexistente, sino a costa de votantes de Ciu, del partido socialista y hasta de ERC. La masa electoral de esas formaciones se derriten como nieve al sol, por lo menos en algunas localidades.

    El agua les ha llegado al culo. Los años de alegría e inconsciencia se han acabado. La famosa multicultura y el "¡Papeles para todos!" pasa factura. Ya era hora.

    Los amantes de la inmigración, los defensores de la diversidad se van a comer su discurso, y en este caso se van a tener que buscar un trabajo, porque el panorama está cambiando y este ayuntamiento (luego vendrán otros) lo van a perder los que pensaban que era suyo para siempre. Cada paso que se da es un paso que ya no se desanda. Cada vez que alguien se pasa al bando "racista y xenófobo" es uno más que ya ha abierto los ojos y no los volverá a cerrar. La cosa parece que empieza a moverse. Lo peor es quedarse estancado.

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  2. Corrijo: el alcalde de Vic es de CIU (nacionalistas de derechas, pero con un discurso en materia de inmigración sacado del neceser de la Señorita Pepis).

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  3. Esperemos que sea como dices Arjun. Ya sabes que estos "demócratas" son partidarios de las elecciones y de respetar su resultado siempre y cuando salga el resultado que ellos desean.

    Si la gente vota en contra de sus intereses plutocráticos y multiculturalistas deciden que la gente se ha equivocado y hacen todas las trampas del mundo para neutralizar el resultado. Mira el escándalo (debía de haber sido un escándalo si hubiese una prensa mínimamente libre) del referéndum reciente en Irlanda. O las reacciones de "demócratas" de toda laya ante la decisión soberana del pueblo suizo en contra de la islamización paisajística de su nación. Porque de momento en eso se queda.

    El sistema político demoliberal si por algo se caracteriza es por la indecisión. Esto no tiene solución dentro de los cauces del sistema político que sufrimos. El dejarnos invadir no es sino la consecuencia de un amplio conjunto de problemas anteriores que ha hecho que Europa devenga espacio invadible, problemas que se agudizaron con la derrota europea en la última guerra mundial.

    Si Europa resiste y vence no será para restaurar el estado de cosas inmediatamente anterior a la inmigración masiva. Una Europa victoriosa necesariamente será una Europa muy distinta. Algo muy gráfico: una Europa en la que el único cambio fuese que todos los inmigrantes/colonos hubieran sido deportados y se hubiera preocupado por amurallarse y proteger sus fronteras también desaparecería por colapso demográfico. El problema, y tú lo sabes bien, es más de fondo.

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