lunes, 2 de noviembre de 2009

¿Revisionistas, negacionistas, afirmacionistas?

La historia, como disciplina rigurosa que estudia los acontecimientos pasados, es revisionista por definición. Revisionismo es (según DRAE, por ejemplo) la "tendencia a someter a revisión metódica doctrinas, interpretaciones o prácticas establecidas con la pretensión de actualizarlas". Si la historia no es permanentemente revisada se multiplicarán los errores en ella. ¿O existe otro modo legítimo de respuesta por parte de la ciencia histórica ante la aparición de nuevos datos, ante la elaboración de nuevos métodos de investigación (disponibles ahora y no antes para aplicarlos a un campo particular de estudio) o ante la irrupción de nuevos paradigmas interpretativos de los sucesos históricos (paradigmas historiográficos)?
De hecho, los que hablan de "revisionismo" en forma descalificatoria, sólo se oponen a la revisión de una parte de la historia, generalmente el fascismo, el III Reich, etc. ¿Es qué no quieren que se haga o se siga haciendo Historia en lo que respecta a estos fenómenos históricos? Muy probablemente. Aparentemente sólo les interesa el mantener incuestionada la versión políticamente correcta del hecho, que generalmente consiste en pura ideología y propaganda basada en mentiras. Lo único que legítimamente puede descalificar una práctica revisionista en la Historia es la no aplicación escrupulosa del método científico particular que utiliza la Historia como disciplina científica.
Por lo que respecta al "negacionismo", resulta muy sospechoso que los historiadores oficiales utilicen un vocablo para descalificar de entrada al oponente y descartar toda confrontación teórica a priori. ¿Por qué es un problema negar? Si tan seguros están estos historiadores de sus afirmaciones, no necesitan de esta palabra. ¿Por qué no se remiten a hechos probados y refutan así las negaciones de los negacionistas? ¿Cabría llamar a estos historiadores, por esta actitud de sostener afirmaciones y no admitir la duda acerca de ellas, afirmacionistas?
El historiador debe trabajar con fuentes y con la crítica a estas fuentes. Después elaborará su teorización histórica. Una parte importante de todo el proceso de avance en el conocimiento histórico es la publicación de estas síntesis y teorizaciones. De no hacerlo así, éstas no entran en el debate histórico, no se discuten. La represión intelectual contra el historiador disidente tiene muchas formas: excluirle del ámbito académico y universitario, dificultarle el acceso a las fuentes históricas disponibles, etc. No obstante, existe una más eficaz y que garantiza la censura si todos los demás instrumentos represores fallan o no logran evitar la investigación. Muchas editoriales practican la censura contra toda forma de conocimiento histórico disidente, bien por convicción, bien por temor. De esta forma, la persecución contra editores que sí admiten la publicación de historiadores disidentes puede ser considerada también una persecución contra el quehacer de la ciencia histórica no oficial. Y los historiadores oficiales que no condenan esta persecución ideológica, practican la connivencia con el entramado desinformador y censor del régimen hasta tal punto que forman parte de él.

4 comentarios:

  1. Holocuento, Holotimo, Timocausto, Rollocausto y recientemente Holoporno.

    http://absencito.blogspot.com/2007/09/las-primeras-imgenes-del-holocausto-que.html

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  2. EL REVISIONISMO HISTÓRICO

    El revisionismo es un asunto de método, no es una ideología.

    El revisionismo preconiza, para toda investigación, el retorno al punto de partida, el examen seguido del reexamen, la relectura y la reescritura, la evaluación seguida de la reevaluación, la revisión, la refundición. Es en espíritu lo contrario de la ideología. No niega pero tiende a afirmar con mayor exactitud. Los revisionistas no son "negadores" o "negacionistas"; se esfuerzan en buscar y encontrar ahí donde, al parecer, ya no había nada más para buscar ni encontrar.

    El revisionismo puede ejercitarse en cien actividades de la vida diaria y en cien campos de la investigación histórica, científica o literaria. No cuestiona necesariamente unas ideas admitidas pero lleva muchas veces a matizarlas. Busca desentrañar lo verdadero de lo falso. La historia es, en esencia, revisionista; la ideología es su enemiga. Como la ideología no es nunca tan fuerte como en tiempos de guerra o de conflictos, y como fabrica entonces falsedades a profusión para las necesidades de su propaganda, el historiador se verá conducido a redoblar su vigilancia: pasando por el tamiz del examen lo que se le ha ofrecido como "verdades", se dará cuenta sin duda que ahí donde una guerra ha provocado decenas de millones de víctimas, la primera de esas víctimas será la verdad verificable: una verdad que hay que buscar y restablecer.

    La historia oficial de la 2ª Guerra Mundial contiene algo de verdad y muchas mentiras. La historia oficial retrocede a medida que el revisionismo histórico avanza.

    Robert Faurisson, "Escritos revisionistas".

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  3. Muy bien traido ese texto de Faurisson, Arjun.

    De esta manera, lo que habría que explicar en el desarrollo de la historia y en la actitud del historiador no sería tanto el revisionismo (situación actual, es esto lo que artificialmente se problematiza), sino el negarse a revisar el trabajo de la historia como disciplina científica, comportamiento usual de la historia ofical y de sus historiadores (que describí mejor como ideólogos, en línea con el texto de Faurisson).

    Los regímenes de dictadura democrática actuales persiguen, precisamente, el quehacer histórico riguroso, serio y bien fundado en la metodología científica histórica. Y lo hacen código penal en mano en ocasiones, o mediante la expulsión académica y el ostracismo editorial contra el historiador disidente la mayoría de las veces.

    Faurisson fue expulsado de la universidad y enjuiciado y condenado por difamación e incitación al odio racial. Éste es el modo en el que el ZOG francés procura que la investigación histórica no se salga de los cauces marcados por el régimen imperante.

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  4. En la web radiocristiandad creo recordar que leí un comentario en el que con toda razón se decía que
    el término "negacionista" es exclusivamente propio de los interesados en mantener el mito de los seis millones. Es un término que los "revisionistas" de la Historia oficial no deben aceptar. Es decir: los "revisionistas" se limitan a contar lo que ellos realmente creen, mediante pruebas,
    que ocurrió en un próximo pasado...
    Ellos exponen los hechos tal como creen que ocurrieron... Por ejemplo: En Gernika hubo casi 100 muertos por bombardeo... no tres mil, como afirmó la propaganda de guerra... O... en Dresden hubo trescientos mil muertes... No hubo tresinta mil, tal como dicen hoy
    algunos manifestantes "antifas"...
    O... en Katyn fueron los "soviéticos"... los autores de la masacre... etc. En resumen: desde esta óptica... los "negacionistas" serían los adversarios u oponentes a los llamados historiadores "revisionistas"

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