domingo, 15 de noviembre de 2009

La comedia romántica en Hollywood: una hipótesis explicativa

La comedia romántica es un género cinematográfico muy seguido, especialmente por mujeres. También hay varones que lo siguen, en algunos casos incitados y semi-obligados por sus mujeres. Un análisis superficial lleva a la idea de que estas películas podían ser negativas para las relaciones de noviazgo, al situar extremadamente altas las expectativas de este tipo de relación, imposibles de cumplir para unas personas que llevan una vida habitual, trabajan, tienen obligaciones, etc.
No hay que menospreciar la influencia del cine y de la televisión en la conformación de las ideas que la gente tiene sobre las más dispares cuestiones. No mucha gente lee, aún menos gente lee mucho y casi nadie lee obras de calidad, pero la televisión la ve casi todo el mundo (lamentablemente). El cine y la televisión son canales privilegiados de transmisión de ideología.
Que Hollywood y las cadenas televisivas norteamericanas están en manos de la etnia judía no es una cuestión de opinión, sino simplemente de documentación. Ante un hecho social de la importancia del noviazgo, futuros matrimonios y núcleos familiares, esta minoría extremista, conocida no precisamente por su amor hacia el mundo blanco, tiene su programa específico para goyim (no judíos). Y no me voy a referir en este momento al problema de las parejas interraciales y su propaganda masiva en Hollywood.
En numerosas películas (no de comedia romántica) y series hollywoodienses son expuestos modelos sociales caracterizados por la ausencia de compromiso matrimonial, multiplicidad de parejas sexuales, etc. Personajes socialmente deseables (desarrollados dentro del mundo de ficción de las películas) son presentados como separados, divorciados, no una sino varias veces. Hollywood construye con esto un modelo familiar destructivo para nuestras naciones, poco edificante para nosotros. La pregunta que se plantea entonces es: ¿cómo encaja en todo este cuadro el fenómeno de la comedia romántica, donde muchas veces se ensalza al amor?
La respuesta es la que sigue: demasiado amor, un amor desmedido es dañino para la continuidad de noviazgos y matrimonios. Por si fuera poco, establecer unas expectativas exageradas sobre algo, el noviazgo, el matrimonio o lo que sea, puede hacer que, si no se cumplen tales expectativas, se llegue pronto a la decepción. Por otro lado, un matrimonio estable debe establecerse sobre bases más firmes que el voluble amor romántico.
La propuesta de la comedia romántica es doblemente perjudicial. Como instrumento que introduce, a partir de la ficción y para la realidad, unas expectativas amorosas desmesuradas que dificultan la duración de las uniones reales. Y como discurso que fundamenta el matrimonio exclusivamente, o sobre todo, en el amor.
Por último, la comedia romántica, su discurso, es muy peligroso, quizás tanto como la propaganda de inestabilidad familiar, desarrollada en sentido contrario pero con el mismo fin. Y esto es debido a su mayor capacidad de ser aceptada, incluso por personas con unas ideas y moral tradicional. El amor en sí es bueno y es fácil introducir de contrabando un modelo de amor desmesurado que no tiene nada de bueno para la estabilidad del noviazgo, el matrimonio y la familia.

6 comentarios:

  1. Me has dejado intrigado con eso del amor desmesurado como algo malo. Hace falta una explicación.

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  2. Algo habia leido sobre esto y no me extrañaria viniendo de los napias.

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  3. totalmente de acuerdo... Pero yo añadiria que el amor más noble entre hombre y mujer trasciende lo erótico y pasional y se centra en
    un amor sereno y profundo que considera la familia, incluidos descendientes y ascendientes, como
    un nucleo básico para la fortaleza de la nación, cohesión de la raza e incluso da sentido a la reliogión.
    En fin el cine y la tv del Sistema frivolizan el amor entre hombre y mujer y lo convierten en un "placer" pasajero, como una satisfacción egoista aunque sea compartida.

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  4. Qbit, la explicación.

    Parto de la base de que en la actualidad, tanto hombres como mujeres, no se toman lo suficientemente en serio la selección de su futura esposa o marido. Es una decisión microsociológica que tiene, en el nivel agregado, una importancia macrosociológica fundamental. Y no me refiero simplemente a la lamentable creciente aceptación de prácticas matrimoniales aberrantes, como los matrimonios interraciales.

    En la línea de lo que dice Julio, el amor entendido como antesala de un matrimonio y de una familia, no debe ser frivolizado. Más aún un amor desmesurado, pasional, aún siendo auténtico y no fruto de alguna exacerbación mediática hedonista, no permite el comportamiento racional necesario para una elección óptima de esposa o una aceptación óptima de marido.

    Sirva, aquí y para esto, de inspiración el mundo griego clásico. En esta civilización, que consideraba como bienes más preciados la pertenencia a una patria y la propia descendencia, el amor romántico entre hombre y mujer está colocado bajo sospecha y, si tal amor se presentaba en sus versiones exageradas o pasionales, era directamente considerado una calamidad. Algo que contrasta con la consideración que se le da a la amistad en la Grecia clásica, considerada uno de los más bienes que podían existir.

    Los ejemplos que se podrían extraer de la literatura son numerosos. Uno de los más célebres, descrito en Las Argonaúticas, de Apolonio de Rodas, es el caso del amor pasional, obra de Afrodita, de Medea, hija del rey de la Cólquide, Eetes, por Jason, héroe griego que acude a ese país en busca del vellocino de oro. El amor pasional le hace a Medea escoger al extranjero frente a su patria y a su padre. El tema está desarrollado sobre todo en el Canto Tercero.

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  5. Este post es viejo, pero es el único sobre cine, asi que escribo.
    Tienes mucha razon en la influencia perniciosa de cine y televisión en nuestra sociedad, dado sobre todo el escaso valor artistico y las ideas facilonas que nos transmiten en general, sobre todo desde hollywood.
    sin embargo no comparto del todo el resto de tu postura, aunque bien es cierto que el judio está muy presente en la industria hollywoodiense, dudo que sus intenciones sean de infiltración de ideas en nuestra sociedad, sobre todo cuando, todo sea dicho, muchos de esos judios lo son de nacimiento, pero no de forma practicante ni religiosa ni culturalmente. Son a mi parecer intereses puramente económicos los que los mueven, y es de esto que surge una pregunta tipica ¿realidad o ficción?
    En mi parecer los grandes empresarios ofrecen al publico lo que este demanda, aunque puedan influir en el gusto, siendo esto un circulo vicioso.
    no obstante la pregunta es la de siempre, ¿imita el publico conportamientos que ve en la pantalla o esta refleja comportamientos que se dan en nuestra sociedad?
    yo me inclino por lo segundo, dado que uno de los mecanismos claves del cine es favorecer los procesos de indentificación y proyección en el espectador, aunque es innegable que tambien puede convertirse en referente para actitudes y comportamientos sobre todo en los mas jovenes, eso si, porque esos comportamientos se derivan de otros que ya estan presentes en nuestra sociedad, no creo, por ejemplo que aqui se adoptaran actitudes propias del islamismo por muchas peliculas islamicas que nos obligaran a ver.
    un saludo.

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  6. Bueno, puedo coincidir contigo en que exista una complementariedad entre propaganda subversiva (subversión de un orden natural entendido en su sentido más general) y beneficio económico. Llega un momento en que el gusto del público, respecto al cual tampoco debe uno llamarse a engaño, ha degenerado tanto (en parte por efecto de la propia producción degenerada que le proyectan) que termina pidiendo basura y eso es lo único que se logra comercializar. Y con esto no afirmo que toda la subversión sea, estéticamente, basura.

    Respecto al asunto segundo, la primacía de los comportamientos sociales frente a los comportamientos inducidos por los medios, también tiene esto algo de círculo vicioso; no en vano los medios están insertos en la sociedad. Pero, lo novedoso de este tiempo es el tremendo poder que han alcanzado los medios de comunicación, algo reconocido por casi cualquier estudioso del asunto.

    La televisión, más que el cine, si bien están relacionados, es quién más valores subvertidores del orden natural transmite. No harán que el no islámico se islamice, por ejemplo, pero sí influirán en las opiniones de la gente para que vayan aceptando como normales ciertas costumbres de estas personas que a nosotros, hasta ayer, nos parecían intolerables. También influirán para hacernos admisible su propia presencia (la de estas personas) entre nosotros.

    Una prueba adicional de que los medios influyen y mucho en las opiniones, creencias y comportamientos sociales está en el celo con el que grupos de presión inmigracionistas tratan de orientar a los medios en su favor (es decir, es nuestra contra). Esto está tratado en este mismo blog en un artículo en cinco partes titulado “Intervenir en la información”.

    Un saludo.

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