lunes, 24 de agosto de 2009

La clase trabajadora nativa española es la auténtica víctima de la inmigración

Observamos día a día como el inmigracionismo es una ideología sostenida por diversos actores sociales. No sólo es la filosofía común a todos los partidos sistémicos y a todos los lobbies inmigracionistas, cuyo inmigracionismo y exaltación general del inmigrante es, obviamente, razón sine qua non de su existencia y recurso privilegiado de generosa financiación pública. También es la ideología del poder empresarial.
Existen razones económicas para que esto sea así. Como es de sobra conocido, en este sistema capitalista, basado en la explotación y en la usura, el beneficio empresarial, la plusvalía, es el vector que explica el comportamiento empresarial. Y la inmigración masiva es un factor que influye directamente en este beneficio empresarial, siempre en sentido favorable. Veamos esto.
En un primer nivel de análisis, en cualquier país europeo que sufra un proceso de inmigración masiva, España por ejemplo, al incrementarse aceleradamente el número total de trabajadores disponibles, los salarios tienden a descender. Es una ley económica sobradamente demostrada (1). Al haber más trabajadores para cada puesto de trabajo, las exigencias salariales (y de otro tipo) de éstos decrecen. En un segundo nivel, tenemos que, dado que los inmigrantes están acostumbrados a un nivel de salarios netamente inferior al existente en nuestro país, aceptarán de buena gana salarios que desde la perspectiva del trabajador nacional son bajos. Estos trabajadores nativos, a su vez, y por esta causa, si quieren trabajar se verán obligados a aceptar unos salarios más bajos de los habituales en el país. También juega en contra del trabajador nativo la habitual ausencia de cultura obrera y organizativa en los trabajadores inmigrantes. De la bajada de salarios sólo se beneficiará el empresariado, con incremento de la rentabilidad de sus empresas y, consiguientemente, de sus beneficios. Los puestos de trabajo que una mayor inversión empresarial, producto de esta mayor rentabilidad, pueda generar, tan sólo alimentarán, presumiblemente, el ciclo descrito. Además, estos puestos de trabajo serán de mala calidad, precarios. Y aquí tenemos una primera y sencilla explicación del inmigracionismo empresarial. Como contrapartida al citado incremento de la inversión y del empleo que los menores salarios pueden producir, hay que tener en cuenta también las cuantiosas remesas que los inmigrantes envían al extranjero y que suponen una pérdida neta de recursos para España, recursos que si se quedaran aquí incrementarían el consumo, la inversión y el empleo.
Un dato de no pequeña importancia en el análisis es el hecho de que la mayoría de inmigrantes que recibe España son trabajadores no cualificados. Luego la más brutal competencia laboral con el trabajador nativo va a tener lugar precisamente en este estrato del mercado de trabajo. Serán los trabajadores nativos menos cualificados los que más sufrirán la inmigración, si bien, a la larga, la competencia y la consiguiente bajada de salarios para los trabajadores nativos tienden a extenderse a todos los niveles de cualificación y salarios. También sufrirá la competitividad, si tenemos en cuenta la escasa cualificación de los inmigrantes respecto a los nativos incluso en relación a puestos de trabajo de poca cualificación per se. Si incorporamos otro elemento al análisis, como es el hecho de que recientemente en España la producción se ha centrado en los sectores de la construcción y la hostelería, muy sometidos a los flujos y ciclos económicos y con una evolución caracterizada por un fuerte carácter coyuntural, tenemos que el proceso de inmigración masiva sólo puede complicar más las cosas y alimentar crisis económicas y sociales.
Pero la presencia masiva de inmigrantes supone un grave perjuicio para el trabajador nativo también por razones distintas al desplome de salarios. Es sabido que la clase trabajadora es la que mantiene casi en exclusiva el estado del bienestar, del que se beneficia la sociedad en su conjunto. Triquiñuelas, resquicios y argucias legales deja el legislador por todos los sitios para que el empresario y toda una pléyade de técnicos a su servicio logren burlar a la fiscalidad. El trabajador está pagando en la práctica todas aquellas prestaciones que el estado proporciona al conjunto del país. Ahora le toca, no sólo mantener por partida doble (es decir, vía plusvalías y vía estado del bienestar) al empresariado y afines, sino también a todo un amplio conjunto de inmigrantes que está en la economía sumergida, o incluso al margen de toda actividad económica, no cotizando ni aportando nada al estado, pero beneficiándose grandemente de lo que éste ofrece. De esta manera, muchos inmigrantes no sólo toman de aquello sobre lo que no han cotizado ni aportado nada, sino que privan de estos escasos recursos a los estratos más desfavorecidos de la clase trabajadora nativa española.

(1) A estas alturas es algo aceptado en la ciencia económica que la afluencia de inmigrantes tiene el efecto de abaratar la mano de obra dado el aumento en la oferta del factor fuerza de trabajo y el consiguiente descenso de su precio, el salario. Esta merma salarial afecta especialmente a los trabajadores menos cualificados. Puede consultarse al respecto la obra de los teóricos del Mercado Dual Peter B. Doeringer y Michael J. Piore, Mercados internos de trabajo y análisis laboral. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, Madrid, 1985. También para una perspectiva desde las tesis de la teoría del Mercado de Trabajo el estudio de Michael Todaro, El desarrollo económico del Tercer Mundo. Alianza Editorial, Madrid, 1988. Son escasos los materiales publicados que hacen referencia al caso español, lo cual hace más valioso el trabajo de José Vicéns Otero, Impacto económico de la inmigración sobre el mercado laboral. Una revisión. UAM, Madrid, 2003.

6 comentarios:

  1. Buen análisis, cada vez mas evidente, pero que, además, toca algunos puntos extra, como por ejemplo la falta de cultura sindical de los inmigrantes, los cuales prefieren anquilosarse en sus núcleos grupales antes que tener pensamientos de "sociedad" en su conjunto (y hacen bien pues es lo normal, son los aborregados españolitos quienes aun no se han eneterado que primero se debe mirar por los propios).

    Sobre la competencia desleal inmigrante ya comenté algo ayer en minuto digital (tu artículo viene al pelo), pues la relacion paro-inmigracion es mas que evidente y hay que espolearla al máximo: http://www.minutodigital.com/actualidad2/2009/08/21/solo-uno-de-cada-cuatro-parados-tiene-posibilidades-reales-de-encontrar-algun-empleo/

    No es solo el alto empresariado, sino tambien la gran avaricia de los inconcientes fraticidas del populacho. Tan fácil de entender como lo siguiente: en el café-bar enfrente de donde vivo siempre había una pareja de camareros, españoles, cuyo sueldo era de unos 1200 euros sin contar propinas, eso hasta el 2007, en un mismo año uno de los chavales se cambió de trabajo y fue sustituido por una dominicana (800 euros y a media jornada, que me he informado bien), ese mismo año pero a finales se puso a trabajar tambien la hija de la dominicana, y sin yo saber los motivos el otro chaval español dejó de currar ahí.

    Bien tenemos lo siguiente: 2 camareros españoles a 1200 euros cada uno son 2400 euros, mas la seguridad social a jornada completa..

    2 trabajadores inmigrantes a 800 euros son 1600, y menos cotizacion en la seguridad social por lo de la media jornada en el contrato(pero echando la jornada entera). La ecuacion es bastante sencilla desde un punto de vista liberal

    Obviamente si tenemos cerca de 7 millones de inmigrantes, de los cuales sólo una cuarta parte aporta a la S.S. y por la mínima, dá como resultado una descompensacion que nuestro universal estado del bienestar (creado por españoles para todo el mundo que desee aprovecharse) reporta a la totalidad de la poblacion inmigrante.

    Lo mejor, estimado Leon Riente, está por venir, ya que el universalismo humanista de una izquierda conformista con la inmigracion masiva, le impedirá tener criterios serios para tomar medidas contrarias a la invasion, y sabiendo todos los resortes estatales, institucionales y mediaticos en que dichas ideologias etnosuicidas están instaladas, será un estímulo para el pueblo llano (y ahora lo de llano es mas propio que nunca) comprobar como quienes les gobiernan no están con ellos. Yo confío en ese carácter típico español ahora dormido, de ser un poco amuermado de media pero al llegar al límite sacar ese cabronerismo mas que nadie (pienso en los gabachos napoleonicos), mucho se va a tener que aplicar el sistema para reprimir al pueblo humilde (solo hay que ver lo ocurrido en Palma contra las asociaciones de vecinos, negandoles el derecho mediatico y fisico a defender sus intereses), es en ese pueblo humilde, no contaminado por internacionalismos varios y aun capaz de discernir que el de fuera es de fuera y punto, en el que confío.

    Muy atentos porque la clave de los acontecimietos que devendrán en los próximos 2-3 años está ahí, vía laboral y vía conflictividad foránea.


    El Troll Oenegeta

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  2. La clase trabajadora nativa española es la que ha elegido ZP para gobernar, pensaban que los socialistas velarían por sus intereses y ahora ven la realidad, los socialistas siempre a lo largo de la historia han gobernado para ellos mismos y lo único que hacen bien es mantenerse en el poder, para conseguirlo no les importa nada ni nadie.
    Cada pais tiene lo que se merece, ahora toca subir impuestos a los de siempre, a los trabajadores, tocar los impuestos de las nominas es fácil y mientras los empresarios buscan nuevos horizontes con impuestos mas baratos.
    La creación de empresas en España es nula, los alemanes prefieren Praga y ciudades del este, los franceses coste laboral en igual de condiciones prefieren Italia y así sucesivamente.
    España aún no se ha enterado de lo que nos espera, pero si yo fuera empresario desde luego no abriría una empresa en este país.
    Los sindicatos están en el prehistoria no se enteran de que va el juego, y los pobres trabajadores a perder poder adquisitivo como Dios manda, bueno como manda ZP
    Todavía no toca llorar pero poco falta.
    ¿Será culpa de los judios? Europa es una mierda antisemita y defensora de las dictaduras.
    ¡Qué se jodan los europeos!

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  3. El problema, Troll Oenegeta, es que la propaganda en sentido contrario (del tipo "la inmigración es positiva y necesaria", "los inmigrantes hacen los trabajos que los españoles no quieren hacer", "los inmigrantes evitan que el país pierda población" y otras zarandajas por el estilo) es tan masiva como la propia inmigración. El pueblo llano también está influido por la propaganda "universalista", vía televisión, que, como nosotros sabemos, es el medio privilegiado por el que el poder domina las conciencias de sus súbditos. Todo esto, y cierta opulencia económica relativa (en términos comparativos e históricos) en todo caso en decrecimiento, han logrado evitar, hasta el momento, las revueltas que en otro contexto sociohistórico hubieran sido esperables ante los abusos que, por medio de la inmigración masiva, el poder ha cometido contra el pueblo español.

    Confiar en el pueblo llano es, en este momento, imprescindible. No es la burguesía mundialista y mundializada quien va a solucionar el problema en el que nos ha metido. Además, a ellos la inmigración les viene muy bien. Tiene que ser el pueblo, los sectores más conscientes y culturalmente menos alienados del pueblo. Así está siendo en otros lugares de Europa, donde nos llevan lustros de ventaja en la lucha nativa contra el colonialismo inmigrante.
    ____

    Sylvie, dices varias verdades en pocas frases. Pero incluso enuncias la verdad en tu pregunta irónica: "¿Será culpa de los judíos". Bueno, no era necesario introducir este elemento en el análisis pero la respuesta es que, en parte, sí. No sólo los judíos, pero también los judíos son culpables, por supuesto.

    Si la población europea aún no se ha revelado ante la invasión inmigrante que sufre, será necesario estudiar los motivos de su conformismo. Y en este análisis, el control judío de ciertos sectores clave, como la banca y los medios de comunicación ha de ser introducido, si actuamos en justicia y no mediatizados por la corrección política tan en boga.

    Si a los judíos no les gustan las conclusiones de estos análisis, ¡qué se jodan los judíos!

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  4. El diablo es culpable de hacer maldades, y los españoles son culpables de vender el alma al diablo.

    Cuando uno se queja de los problemas de la invasión inmigrante, el miserable español piensa para sus adentros que es a un inmigrante al que le vendió el pisito en plena burbuja inmobiliaria, que es a unos inmigrantes a los que tiene trabajando en el bar, etc. El pueblo español está vendidísimo y podridísimo.

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  5. Hasta Karl Marx (K. Mordechai) pone de manifiesto que el exceso de oferta laboral por parte del "proletariado" tiene como consecuencia la degradación salarial... Pero ocurre que para "la Izquierda" y para el "marxismo" la "solidaridad" es "internacionalista"... es decir que persigue la nivelación --por lo bajo-- del nivel salarial de todos los trabajadores del mundo...
    (Así un europeo acabará con el m ismo nivel de vida que un haitiano).
    De esta forma el "marxismo" hace un trabajo paralelo al que hacen
    los financieros mundialistas...
    Como siempre "la Internacional obrera" y la "Internacional financiera" van de la mano...
    Bueno esto es una simplificación... pero creo que es elocuente
    Saludos

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  6. Pues sí, Qbit, poco bueno se puede decir del actual pueblo español. Es culpable como grupo por acción u omisión de la invasión que sufre. La concienciación racial de los españoles y de los blancos en general avanza muy despacio, mucho más despacio que el desarrollo de los planes y el cumplimiento de objetivos de aquellos que trabajan por destruir España y el resto de naciones blancas.
    No obstante, para nosotros eso sólo puede ser un aliciente para seguir luchando.
    ____

    Julio Sanz, sagaz razonamiento para demostrar que la internacional obrera y la internacional financiera concluyen en lo mismo. De hecho, los primeros son los tontos útiles de los segundos, lo mismo que los llamados antifascitas, sharp o, sencilla y gráficamente, guarros, son la fuerza de choque y vanguardia del régimen mundialista. Digamos que son los tontos útiles de Rockefeller.

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