miércoles, 8 de julio de 2009

«Bueno y malvado», «bueno y malo»

(…) «las aves rapaces mirarán hacia abajo con un poco de sorna y tal vez se dirán: «Nosotras no estamos enfadados en absoluto con esos buenos corderos, incluso los amamos: no hay nada más sabroso que un tierno cordero. - Exigir de la fortaleza que no sea un querer-dominar, un querer-sojuzgar, un querer-enseñorearse, una sed de enemigos y de resistencias y de triunfos, es tan absurdo como exigir de la debilidad que se exteriorice como fortaleza».

La genealogía de la moral. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 1998, pág. 59.

I
En Más Allá del Bien y del Mal (escrito que junto con Humano, demasiado Humano son de lectura obligada para entender La Genealogía de la Moral), Nietzsche dijo que solamente existe «voluntad fuerte» y «voluntad débil». La voluntad es «mandar» y «obedecer», es ordenar a algo que uno tiene dentro de sí mismo. Quien se beneficie de un mayor espíritu de liderazgo, es decir, quien tenga mayor voluntad de mando, será el más fuerte. Los «pusilánimes», hechos para obedecer, es decir, aquellos hombres de fe, aquellos de la postración ante Dios, que son los que niegan la vida, los que crean mundos imaginarios porque no aman el suelo que pisan, ni el aire que respiran ni el cuerpo que portan -pues la existencia les supera- son los carentes de voluntad y como tales son merecedores de ser esclavos, de ser poseedores de una voluntad de esclavos, de redimirse tal como lo hacen: con su sufrimiento autoinfligido e innecesario, con su apaleamiento existencial y carcelario. Y ante este tipo de seres no hay que bajar la guardia, pues su dialéctica piadosa y tartufesca es veneno para el espíritu noble. ¡Contemplémosles en su calabozo y que oigan nuestra carcajada y nuestro baile al ritmo del soniquete de sus cadenas! ¡Regocijémonos en nuestra «maldad» y despreciemos su «bondad»! –hablemos así para que ellos nos entiendan.
Ser fuerte de voluntad no significa ser fuerte físicamente; tener voluntad es, como se ha dicho, esa capacidad del hombre de mandarse a sí mismo, de empujarse, de superarse; es la VOLUNTAD DE PODER, es la fuerza, el dominio, el pastoreo, el enseñorearse con el más débil: toda voluntad lo que quiere es dar rienda suelta a su fuerza, saciar su sed de conquista, etc. Al pusilánime, a ojos de un hombre de voluntad fuerte, solo merece el desprecio y el sometimiento. Aquí vemos pues una de las grandes diferencias entre un Señor y un Esclavo, entre una mentalidad fuerte y una débil, entre los hombres libres o librepensadores, emancipados de toda supeditación metafísica, afirmadores, frente a todo hombre convicto en las redes de la fe y en la negación de los sentidos: son los negadores de la vida, de la belleza, de la fuerza y de todo aquello que signifique elevación. ¡Viva aquellos hombres que no se postran ante Dios! ¡Viva el Superhombre que es toda elevación y amante de nuevos retos, de nuevas guerras...! En definitiva, existen los hombres que se mandan a sí mismos, es más, personas ínclitas en el buen arte del mandar y del obedecer; y luego existen otras personas que solamente saben del arte del obedecer y que necesitan de otra voluntad que satisfaga su carencia en el fornido arte aristocrático del mandar: pero el pusilánime encuentra esa voluntad en las quimeras....
No debemos sentirnos culpables, no debemos sentirnos en deuda con nadie, ¡no permitamos que nos hagan juicios morales, que nos arrepintamos de nuestra fuerza, de nuestra voluntad dominante!, ¡«desjudaizaos», amigos!, ¡sed como una «bestia rubia» triunfal en la batalla, bárbaros, dionisiacos!, ¡zafémonos del resentimiento, no dejemos que crezcan gusanos dentro de nosotros: venganza inmediata u olvidar! ¡Vamos, aves rapaces!, ¿acaso no tenéis hambre?, ¡allá a lo lejos veo oscuros corderos, enseñémosles nuestra alegría y nuestro amor!
____

«Han sido los judíos los que, con una consecuencia lógica aterradora, se han atrevido a invertir la identificación aristocrática de los valores (bueno = noble = poderoso = bello = feliz = amado de Dios) y han mantenido con los dientes del odio más abismal (el odio de la impotencia) esa inversión, a saber, «¡los miserables son los buenos; los pobres, los impotentes, los bajos son los únicos buenos; los que sufren, los indigentes, los enfermos, los deformes son también los únicos piadosos, los únicos benditos de Dios, únicamente para ellos existe bienaventuranza, - en cambio vosotros, vosotros los nobles y violentos, vosotros sois, por toda la eternidad, los malvados, los crueles, los lascivos, los insaciables, los ateos, y vosotros seréis también eternamente los desventurados, los malditos y condenados!...» Se sabe quien ha recogido la herencia de esa transvaloración judía...»

La genealogía de la moral. Friedrich Nietzsche. Alianza, Madrid, 1998, pág. 46.

II
Posiblemente sea La Genealogía de la Moral el libro más destacado de Nietzsche por la repercusión en su época y en todas las personas que lo leen aún -poseedoras de la cualidad filosófica de “sorprenderse”- , además de por ofrecer una nueva “mirada moral” que desmonta la judeocristiana. En realidad lo que Nietzsche reclama no es una moral en sí si la contrastamos con la moral de las acciones, sino que es una moral relacionada con el ser del hombre noble y aristocrático; es decir, no se juzga a la acción, sino al propio hombre. Así, mientras que los judeocristianos veneran las acciones piadosas y de naturaleza abnegada y masoquista (no sufriente en cuanto que en la vida se sufre, sino que hablamos de dolor autoinfligido) «por doquier» para engrandecer a Dios (una «moral de esclavos»), el «hombre aristocrático» puede tener igualmente una acción a priori (que es lo mismo que decir “en apariencia”) piadosa y abnegada, aunque sea en realidad por exceso de fuerza, por un buen sentido de justicia o simplemente por veracidad y por un respeto a sí mismo (es, en todo caso, un nuevo tipo de piedad, nada judeocristiana: no es por engrandecerse, es por generosidad). Así pues, transcribo (cortar y pegar) estas palabras de la WEB:

«Pero Nietzsche, sin embargo, utiliza el término “piedad”, en el sentido de veneración y respeto, como un afecto positivo que se experimenta ante lo sagrado, ante lo insondable de la existencia, ante la grandeza de la naturaleza humana. Es en este sentido como el noble siente respeto de sí mismo, siente por sí mismo, pero no puede sentir por los demás».

Así que podemos describir dos tipos de moral: una aristocrática y de señores, otra esclava. La primera de ellas es aquella dicotomía entre «bueno y malo» (Gut und schlecht), la otra entre «bueno y malvado» (Gut und Böse).
Gut und schlecht: Esta es la «moral de señores», aquí la dicotomía es simple (no por ello sencilla). Lo bueno es lo poderoso, lo fuerte, la fe en sí mismos, la voluntad misma de un ser con conciencia de sí mismo como ser autónomo que ve en los dioses una exaltación precisamente de ese amor a sí mismo y a sus iguales. Sin embargo, lo malo es lo débil, lo pusilánime y sin voluntad (o con una voluntad que solo obedece), y no es merecedor de odio, sino de desprecio. El aristócrata o señor huye de aquello que cría gusanos; así, el odio y el resentimiento, creadores de deudas (“el noble es un ser sin deudas”, el propio Nietzsche lo dirá en varias ocasiones en Genealogía de la Moral), son valores del hombre débil, de aquel que no es capaz de darle libre curso a su fuerza: no solo es esclavo por ello, sino que se esclaviza con mundos imaginarios. Su venganza posterior vendrá con la inversión de valores. Pero en esta antítesis no existía en realidad ese tipo de esclavo que cito ahora mismo. Es esta dicotomía el hombre malo es el débil, sí, pero también un hombre que venera la fuerza: todo un aristócrata en comparación a lo que se convertiría posteriormente, en el «esclavo bueno».
Gut und Böse: Con esta dicotomía se consuma la inversión de valores aunque a priori no lo parezca. Critican al fuerte y lo condenan, le llaman «malvado». Ser orgulloso (amarse a sí mismo) y ser fuerte es a partir de ahora denostado. Los oprimidos y débiles exaltarán su pusilanimidad, venerarán la obediencia, la piedad… Eso se ve hoy en día claramente. Ser autónomo es sinónimo de egoísmo, y tal vez lo sea, pero ¿acaso no entiendan que ese egoísmo es toda una generosidad si lo pensamos con buena conciencia?, ¿no es un ser noble y aristocrático pródigo en regalos, un ser bello? ¿Y cuál es su regalo? Pues abre el camino como conquistador con su machete en la maleza de la selva para dar rienda suelta al hombre, para dejar vía libre a toda elevación:con su osadía demuestra que no necesita de nadie, que él mismo se basta. El esclavo, sin embargo, es un NO A LA VIDA, un enterrarse, un estar muerto: es toda antítesis de aquel hombre legislador que somete las cosas a su voluntad, el noble, el superhombre. En definitiva: “Caridad, humildad y obediencia reemplazaron competencia, orgullo y autonomía”. (Ver Friedrich Nietzsche en Wikipedia) Y como bien es sabido, el hombre malo se convierte en bueno y el bueno en malvado.
¡NO A LOS ODIADORES E IMPOTENTES! Odiadores en cuanto maestros del resentimiento, tanto gusano dentro de sí… me imagino al pusilánime (al judío y al cristiano, aunque yo hablaría también del musulmán amenazador y que hoy en día nos atenaza) como carne muerta, sin ser, materia en descomposición. ¿Acaso no lo sea? Lo es ciertamente. Y es que es por ello consecuencia su impotencia, ¡imposible que carne muerta sea pródiga en dar vida y afirmarla! No tiene capacidad de procreación, todo lo que ofrece ya está muerto, son un aborto viviente, la vida les supera, ni siquiera la digieren… únicamente el pecado y el martirio son su casa. «El hombre débil y bueno» ha construido todo su mundo desde la negación. No solamente han invertido la moral –y convertido las acciones en juicios morales– sino que han invertido lo sagrado y natural, acaso no sea lo natural lo sagrado. Para ellos todo es culpable, mientras que para el malvado sólo existe la inocencia y el error, pues no son camellos.
En la actualidad, aquellos pusilánimes que se quedaron libres de la intempestiva nietzscheana amenazan al hombre europeo -y acaso ya lo enseñorean desde su negación de la vida y de todo lo bello-. ¡Despertemos los fuertes de voluntad!, ¿no veis que se aprovechan de nuestra pereza, de nuestra falta de valores, hasta de nuestras pobres leyes democráticas? Volvamos a ser legisladores, bárbaros, ¡bebamos la sangre de esos nuevos corderos y comamos su carne cocinada como premonición de victoria! O mejor: ¡sacrifiquemos cerdos y comamóslos delante de ellos, obliguémosles a comer nuestro cerdo si es necesario y que se traguen su propio vómito! ¡Mandemos a los débiles al desierto! Un nuevo Dios se cierne sobre Europa. Estos nuevos vítores de guerra que se escuchan desde lejos me emocionan, ¡ganas de matar un Dios tengo! ¡Cojamos las armas y ganémonos nuestra paz!

Daorino
(creador del espacio El Mundo de Daorino)

9 comentarios:

  1. jajajaja

    me ha divertido tu artículo...

    pero tu interpretación de Nietzsche es muy simplista. Es verdad que muchas de tus citas son correctas, pero ignoras otro lado de Nietzsche uno que es más profundo e incluso luminoso. Por ejemplo su piedad. Si he dicho piedad. El rechazo de la idea de Nietzsche de Dios parte de su propio sentido de la religiosidad. En la Gaya Ciencia el recurre a una cita del Maestro Eckart para expresar esa idea:

    "Ruego a Dios que me libere de Dios"

    En el Zaratustra el lo expresa de esta forma:

    "Hay también en la piedad un buen gusto: este proclamó al fin: '¡Fuera semejante dios! ¡Más vale no tener dios alguno y hacerse destino por cuenta propia! ¡Más vale ser un loco, ser uno mismo dios!'"

    y en parte, y digo SOLO EN PARTE, cuando dice que lo proclamó creo que se refiere en al cristianismo, porque cristo era una figura que iba en contracorriente al dios del viejo testamento. Puede ser muy paradójico, pero Nietzsche era paradójico, ha entendido muy poco quien crea lo contrario.

    Y por cierto que el mismo Nietzsche dice que Dios muere de muchas clases de muertes y no simplemente porque alguien llegue y los mate.

    ¿era Nietzsche violento? En ocasiones lo era, pero la violencia tampoco lo define. En cuanto a los sacerdotes, en la figura de Zaratustra llego a decir:

    "mi sangre es afín a la suya, y quiero que mi sangre sea honrada aún en la de ellos"

    Desgraciadamente Nietzsche se ha hecho bandera de grupos violentos, nazis y fascistas. El mismo se expuso a eso, hay que admitirlo, tan cierto como su desprecio ocasional por el patriotismo alemán....

    Pero lo peor de todo es la incapacidad de ustedes para poder ver, que el mismo Nietzsche era un decadente (lo era y no lo era como diría el)...

    lo ultimo que dice dice tu artícula da simplemente asco ... y SI, es cierto ustedes han llenado y están el mundo de mierda ... y eso no es para nada para tomarlo a broma.

    Por fortuna hay muchas mejores perspectivas.

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  2. Es verdad que muchas de tus citas son correctas, pero ignoras otro lado de Nietzsche uno que es más profundo e incluso luminoso. Por ejemplo su piedad.

    No lo ignoro. De hecho es algo muy tratado en su obra, de gran interés. Pero su piedad es otro tipo de piedad, nada judeocristiana.

    Si he dicho piedad. El rechazo de la idea de Nietzsche de Dios parte de su propio sentido de la religiosidad. En la Gaya Ciencia el recurre a una cita del Maestro Eckart para expresar esa idea:

    "Ruego a Dios que me libere de Dios"


    Sobre esto de la piedad o la compasión, prefiero esta cita de Así Habló Zaratustra:

    Pág. 141-142 (Alianza Editorial, año 1997. BA 0612. Traducción de Andrés Sánchez Pascual.)

    Y si un amigo te hace mal, di: «Te perdono lo que me has hecho a mí; pero el que te hayas hecho eso a ti - ¡cómo podría yo perdonarlo!»
    Así habla todo amor grande: él supera incluso el perdón y la compasión.
    Debemos sujetar nuestro corazón; pues si lo dejamos ir, ¡qué pronto se nos va entonces la cabeza!
    Ay, ¿en qué lugar del mundo se han cometido tonterías mayores que entre los compasivos? ¿Y qué cosa en el mundo ha provocado más sufrimiento que las tonterías de los compasivos?
    ¡Ay de todos aquellos que aman y que no tiene todavía una altura que esté por encima de su compasión!
    Así me dijo el demonio una vez: «También Dios tiene su infierno: es su amor a los hombres.»
    Y hace poco le oí decir esta frase: «Dios ha muerto; a causa de su compasión por los hombres ha muerto Dios». -

    Por ello, estad prevenidos contra la compasión: ¡de ella continúa viniendo a los hombres una nube! ¡En verdad, yo entiendo de señales del tiempo!
    Mas recordad también esta frase: todo gran amor está por encima incluso de toda su compasión: pues él quiere además - ¡crear lo amado!
    «De mí mismo hago ofrecimiento a mi amor, y de mi prójimo igual que de mí» - este es el lenguaje de tofos los creadores.
    Mas todos los creadores son duros.-


    Nietzsche critica la compasión, la piedad, todo sentimiento débil y plebeyo. Más claro no puede quedar leyendo el extracto que le propongo. Llega Nietzsche a proclamar que a causa de esta debilidad pereció Dios. Si acaso el alemán puede defender cierta piedad de hombres fuertes: ser duro con quienes amas para que no sean débiles, podría decirse.

    Si algo enseña Nietzsche es a no ser compasivos, piadosos, débiles, bajo una lógica judeocristiana.

    Puede ser muy paradójico, pero Nietzsche era paradójico, ha entendido muy poco quien crea lo contrario.

    Exacto.

    Desgraciadamente Nietzsche se ha hecho bandera de grupos violentos, nazis y fascistas. El mismo se expuso a eso, hay que admitirlo, tan cierto como su desprecio ocasional por el patriotismo alemán....

    ¿Qué se prestó a ello Nietzsche? Eso va a tener que demostrarlo. Necesito que me ponga imágenes de nazis en el siglo XIX, así como de fascistas y grupos violentos de esos en los que piensa.

    lo ultimo que dice dice tu artícula da simplemente asco ... y SI, es cierto ustedes han llenado y están el mundo de mierda ... y eso no es para nada para tomarlo a broma.

    Por fortuna hay muchas mejores perspectivas.


    Parece de esos que no les gusta el cerdo y si ponerse en pompa mirando a la Meca. Gente como usted si que ha llenado el mundo de mierda (sic). Si no le gusta el tono arengatorio y fuerte del final, póngase Disney Channel o lea a Jorge Bucay.

    Hasta pronto.

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  3. Otro que recibe su buena tanda de palos. Seguro que le aprovechan.

    Encima el tío tiene la desfachatez de venir aquí y no identificarse.

    A ver, Kuznacti, al entrar aquí te identificas. Eres venezolano. Eso a mí y a muchos de los que aquí escribimos no nos dice nada. ¿Eres meztizo, indio, negro, eurodescendiente? Esas son las preguntas que hay que responder.

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  4. Gracias, León. Además ha tenido la desfachatez de no leerse entero el artículo, porque si no no habría escrito esto ni hubiera saltado con ello:

    pero ignoras otro lado de Nietzsche uno que es más profundo e incluso luminoso. Por ejemplo su piedad. Si he dicho piedad.

    En el punto II del artículo se habla de la piedad.

    Así, mientras que los judeocristianos veneran las acciones piadosas y de naturaleza abnegada y masoquista (no sufriente en cuanto que en la vida se sufre, sino que hablamos de dolor autoinfligido) «por doquier» para engrandecer a Dios (una «moral de esclavos»), el «hombre aristocrático» puede tener igualmente una acción a priori (que es lo mismo que decir “en apariencia”) piadosa y abnegada, aunque sea en realidad por exceso de fuerza, por un buen sentido de justicia o simplemente por veracidad y por un respeto a sí mismo (es, en todo caso, un nuevo tipo de piedad, nada judeocristiana: no es por engrandecerse, es por generosidad).

    El artículo lo escribí hace ya bastante tiempo y cuando lo he vuelto a revisar me he encontrado con tal sorpresa, que destapa la torpeza de alguno.

    Hasta pronto.

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  5. Daorino

    Yo no he leído a Nietzsche, pero si a Neruda. Convendrán ustedes que para una especie de nazi (¿?) como el abajo firmante es una lectura algo inesperada. Enfin, ¿qué se le va a hacer? Contradicciones del alma humana. La poesía no es enemiga de la filosofía, tal vez sólo sea otra forma de filosofía. El hombre habla con distintas voces el mismo idioma de sus miedos y sus esperanzas, se pregunta las mismas cosas con palabras diferentes. Unos escudriñan los misterios del mundo con los ojos del sabio, otros los cantan con su voz de poeta.

    A lo que voy. Lo que dices acerca de "la compasión, la piedad, todo sentimiento débil y plebeyo" me ha hecho recordar un texto del comunista Neruda, "La bondad" ("Para nacer he nacido"). Aprecio un parentesco entre ese punto de la filosofía del alemán (digo alemán porque me cuesta escribir su nombre tan complicado) y esa especie de plegaria del chileno. Por asosiación de ideas o por parecido en el contenido me he acordado de esto. Una curiosidad.

    Así dice:

    LA BONDAD

    Endurezcamos la bondad, amigos. Ella es también bondadosa, la cuchillada que hace saltar la roedumbre y los gusanos; es también bondadosa la llama en las selvas incendiándose para que rajen la tierra los arados bondadosos.

    Endurezcamos nuetra bondad, amigos. Ya no hay pusilánime de ojos aguados y palabras blandas, ya no hay cretino de soterrada intención y gesto condescendiente que no lleve la bondad, por vosotros otorgada, como una puerta cerrada a toda penetración de vuestro examen. Ved que necesitamos que sean llamados buenos los de recto corazón, y los no doblegados, y los insumisos.

    Ved que la palabra va haciéndose acogedora de las más viles complicidades, y confesad que la bondad de vuestras palabras fue siempre -o casi siempre- mentirosa. Alguna vez hay que dejar de mentir y siempre estamos remordiéndonos a solas de nuestra falsedad, y viviendo así encerrados en nosotros mismos entre las paredes de nuestra astuta estúpidez.

    Los buenos serán los que más pronto se liberten de esa mentira pavorosa y sepan decir su bondad endurecida contra todo aquel que se la merezca. Bondad que marcha, no con alguien, sino contra alguien. Bondad que no soba ni lame, sino que desentraña y pelea porque es el arma misma de la vida.

    Y así sólo serán llamados buenos los de derecho corazón, los no doblegados, los insumisos, los mejores. Ellos reivindicarán la bondad podrida por tanta bajeza, ellos serán el brazo de la vida y los ricos de espíritu. Y de ellos, sólo de ellos, será el reino de la tierra.

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    1. De que trata " la bondad de neruda" gracias

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  6. ¿Por qué una contradicción leer a Neruda? Yo leo también a Lorca, su teatro sobre todo –para poesía prefiero mil veces a Miguel Hernández–; también he leído a Neruda. Reconozco que incluso me han llegado a conmover. Un comunista o en el peor de los casos un progre nunca reconocería leer a un autor fascista –o quizá sí, pero no diría, aún siendo cierto, que le ha llegado al fondo de su ser, por decirlo de alguna forma. Ni siquiera reconocería los puntos en común.

    Tampoco hemos de extrañarnos que hombres tan dispares puedan tener confluencias, sobre todo si se trata de temas del espíritu y metafísicos. La dignidad de una persona no la dibuja una ideología u otra. Alguien, por ser comunista o votante del PP, no es por necesidad menos digna que alguien con conciencia racial. Las relaciones humanas son complejas y las etiquetas crueles, pues no hablan del ser, sino de las ideas que alguien, por lo que sea, defiende.

    Nietzsche era una especie de poeta. De hecho escribió poesía, no mucha, pero fíjate que Así Habló Zaratustra es casi un canto, aunque no lo sea, pero casi lo parece. Un canto contra la debilidad, a favor del hombre, una obra afirmativa, un sí rotundo a la vida y una oda a la fuerza y al espíritu aristocrático.

    Por lo demás, Arjun, una bella reflexión la tuya, adornada con unas no menos bellas palabras del maestro del verso Neruda. Eso sí, te recomiendo las lecturas de Nietzsche, estoy seguro que alguien como tú sabrá sacarle todo el jugo y que al tomarlo le sentará muy bien.

    Hasta pronto.

    Saludos.

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  7. Entendi en cierta forma el poema bondad de neruda , me gusta leer es interesante pero quisiera saber de que trata especificamente el tema de neruda "bondad" yo lo comprendo a mi criterio , solo queria saber otra opinion.

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  8. Creo, Daorino, estais meando fuera de pote, romántico desfasado como todo retrograda comunista, el hombre hizo un análisis desapasionado de Nietzsche, a quien no admiro pero respeto por su integridad literaria aunque desprecio su nihilismo.

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