lunes, 8 de junio de 2009

Control mental de la población mediante los medios de comunicación. El caso de Estados Unidos

El modo mediático de control de las masas en Estados Unidos quizás es uno de los más completos y complejos de los que existen en el mundo. Pero el poder de conformación de la realidad por parte de los medios no es exclusivo de esta sociedad, si bien aquí se hace paradigmático. Los medios son las fuentes de información primordiales y virtualmente únicas de que dispone la gente, excepto para las parcelas más cotidianas de su vida, y esto último sólo en parte porque, en una sociedad mediática, como la que sufrimos, la gente tiende a dar más veracidad a lo mediático que a lo experimentado (y de ahí ese plus de verosimilitud que para la mayoría de las personas tiene el que algo “salga” en la televisión, o que “lo diga” la televisión). Varias circunstancias propician el uso masivo de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, y esta ocupación abusiva por parte de los medios de la realidad humana.
Es notorio que en el control oligárquico de la percepción de la realidad por parte de las masas, los medios, en su parcela informativa, dan a conocer aquellos hechos que desean y ocultan otros; esta es la manera menos compleja de control. También establecen un marco interpretativo a disposición del público para que éste evalúe las noticias conforme a los criterios dictados por el medio. El control mental mediático no se circunscribe a lo informativo. Antes al contrario, es en el entretenimiento y en el ocio mediático donde estos entes cargan sus tintas ideológicas contra la población. Situaciones simuladas enseñan al espectador el modo de comportamiento “correcto” según la ideología que manejan los medios que, lógicamente, es la de las élites y los grupos que detentan el poder (de los propios medios y en general). A esto es a lo que se refiere el concepto de storytelling, de Christian Salmon (1). Una ficcionalización de la realidad que trata de saturar todas las alternativas al poder. En el caso de los medios se tiende a la difusión de las fronteras entre información y entretenimiento (algo que toma una de sus formas en la aparición en la televisión de programas híbridos de ambas parcelas, pero que no agota aquí sus manifestaciones). Se ha escrito bastante sobre el trabajo de los periodistas dedicados a la información, pero no se ha escrito casi nada sobre el trabajo de los guionistas, formidables artífices de las actitudes de las personas en el mundo actual.
Es imprescindible introducir en este breve repaso de los elementos a tener en cuenta a la hora de analizar el control mental de la población por parte de los medios, la estructura empresarial de los mismos. Y precisamente, un caso paradigmático y bien conocido de concentración empresarial y de concentración étnica (en beneficio de los judíos) de los medios de comunicación viene constituido por la industria mediática estadounidense. A pesar de la gran cantidad de medios y de marcas, la concentración empresarial aquí es impresionante, y la numerosa nomenclatura un velo que la oculta al incauto. Un documento importante para conocer estos extremos es Who rules America, de la asociación National Vanguard (2). Unas pocas compañías controlan el mercado. La mayoría están controladas por sionistas, directa (mediante control absoluto de la propiedad empresarial) o indirectamente (mediante un control relativo de la propiedad empresarial y/o mediante una importante presencia de sionistas militantes en puestos ejecutivos. Son los casos de AOL-Time Warner, Disney, Viacom y NBC Universal. El control de las más importantes corporaciones no excluye el de otras empresas mediáticas de tamaño más pequeño (Spyglass, DreamWorks SKG o Columbia Pictures).
Estas empresas mediáticas cubren muy diversas actividades: televisión, tanto canales informativos como de entretenimiento (ABC, CBS, NBC, CNN, HBO, Walt Disney Television, Touchstone Television, Buena Vista Television, MTV), radio (Infinity, CBS Radio Network, Shoutcast, periódicos (New York Times, Wall Street Journal y Washington Post), discográficas (Warner Music, PolyGram, Interscope Records), producción de películas (Warner Brothers Studio, Castle Rock Entertainment, y New Line Cinema, Walt Disney Pictures, Touchstone Pictures, Hollywood Pictures, y Caravan Pictures y Miramax Films, Paramount Pictures, Universal Studios), revistas y libros (Time, Life, Sports Illustrated, y People, Time-Life Books, Little Brown, Walt Disney Company Book Publishing, Hyperion Books, y Miramax Books) e internet (Buena Vista Internet Group, ABC Internet Group, ABC.com, ABCNEWS.com, Oscar.com, Mr. Showbiz, Disney Online, Disney’s Daily Blast, Disney.com, Family.com, ESPN Internet Group, ESPN.sportzone.com, Soccernet.com, NFL.com, NBA.com, Infoseek).
Semejante concentración empresarial y étnica de medios no deja de tener efectos. Un dato no menor es que el 94% de la recaudación en cine en 2003 proviene de películas producidas por compañías bajo control sionista o con fuerte presencia sionista (Disney, Warner Brothers, Paramount (Viacom), Universal (NBC Universal), 20th Century Fox (News Corp.), DreamWorks, and Columbia (Sony)). El control sionista en los informativos de televisión es también abrumador (destacando ABC, CBS y NBC). Algo similar ocurre con los diarios escritos, siendo relevante aquí el control que tienen de los tres diarios de referencia del país: New York Times, Wall Street Journal y Washington Post.
Los sionistas son una pequeña minoría en el conjunto de la población de Estados Unidos. El negocio empresarial de los medios es importante en el conjunto del entramado industrial de esta superpotencia, pero tal hiperdesarrollo empresarial se produce en muchos otros sectores. ¿Es esta concentración de poder sionista en los medios casual? ¿Precisamente en uno de los más eficaces mecanismos de conformación y control de las conciencias?
¿Y para qué utilizan los medios sionistas o fuertemente influidos por sionistas este enorme poder empresarial y mediático acumulado? Mediante películas nos introducen en las excelencias del multiculturalismo y el mestizaje racial, habiendo provocado, a este respecto, una radical inversión de valores al respecto en apenas dos o tres generaciones. Mediante las discográficas promueven géneros como el rock mestizo, el hip hop o el gangsta rap (con letras que animan a la violencia contra los blancos por parte de negros y amerindios). Mediante el control de los programas de noticias imponen todo tipo de valores queridos al sionismo internacional, como el apoyo irrestricto al estado de Israel. Así determinan gran parte de la política exterior del país.

(1) Storytelling, la máquina de fabricar historias y formatear las mentes. Christian Salmon. Península, Barcelona, 2008

4 comentarios:

  1. Con Internet se ha quebrado el monopolio informativo, y sobre todo, el monopolio opinativo, (*) y cuanto más tiempo pasa, más se agranda la fractura.

    (*) Otro problema de los medios de comunicación es que va unida la opinión con la información, y debería reformarse para separar ambas cosas.

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  2. Sí Qbit, sobre el efecto beneficioso de internet sobre la información como contrapeso al monopolio informativo y, sobre todo, opinativo tengo algo para publicar.

    De todas formas, creo que con transcurrir del tiempo el régimen mundialista, en su lógica dictatorial totalitaria, tratará de ir metiendo en vereda a internet también. Ya lo está haciendo:
    http://www.elconfidencial.com/cache/2008/10/23/
    comunicacion_76_registra_proposicion_evitar_
    gobierno_cierre_autorizacion_
    judicial.html

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  3. http://www.youtube.com/watch?v=QMZ_rQKAy7c

    http://www.youtube.com/watch?v=_HiT5qYb27Y

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  4. Testament - Native blood (2012)

    Whenever I stumble, whenever I fall
    Whenever I’m pushed against the wall
    This white man’s world won’t tell me what to do...

    Cada vez que tropiezo, cada vez que caigo, cada vez que soy empujado contra la pared
    Este mundo del hombre blanco no me dice qué hacer...

    Este grupo va a MTV en horario estelar, fijo. ¿Serán teloneros de Lady Gang Bang?...

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