martes, 5 de mayo de 2009

El trabajo sucio de las feministas

La mayoría de las jóvenes españolas no tiene como prioridad formar una familia

Redacción Publicado el 13 Abril, 2009
La mayoría de las jóvenes españolas no tiene como prioridad formar una familia, según explicó la antropóloga y doctora por Cambridge Carmen Ávalos, a raíz del análisis de los resultados de una encuesta reciente.
La conclusión se desprende de los datos que la especialista recabó para el estudio sobre la seducción en España de la marca Axe. De acuerdo al trabajo, en la actualidad ocho de cada diez mujeres de hasta 24 años concede a la seducción valor en sí misma, “para acumular experiencia y obtener satisfacción personal”, lo cual, para la especialista, indica que en estas edades formar una familia no constituye una meta.
Además, según la antropóloga, lo “sorprendente” es que en el grupo que va desde los 25 a los 34 años casi el 60% de las entrevistadas sigue concibiendo la seducción como un “valor intrínseco”, y recién en el grupo de mayores de 35 “se produce un vuelco” y esta valoración desciende al 30 por ciento.
En contraste, el 88% de las mujeres mayores de 55 años cree que la seducción es “un camino para encontrar una pareja estable”, consideración que tienen tanto para los momentos pasados de su vida como para el presente.
La seducción, un aspecto lúdico
En este sentido, Ávalos sostuvo que la concepción de la seducción como un aspecto lúdico, que siempre fue propia de los hombres, se ha igualado en ambos sexos en los últimos años, sobre todo entre las mujeres. “Las chicas han desdramatizado esa instancia, que ya no es entendida como un medio para un fin”, añadió.
Además, interpretó que estos cambios no están sólo relacionados con el sentido moral de las nuevas generaciones, sino también con el económico. “La mujer ya está inserta en el mercado laboral y goza de independencia económica. A la vez, la maternidad es relativa a la edad y se posterga”, agregó.
En cuanto a la formación de familia, la antropóloga recordó que otras encuestas demostraron que aunque las mujeres postergan la maternidad, ello no necesariamente se relaciona con el deseo de hacerlo, sino con la imposibilidad de conciliar horarios laborales y proyecciones familiares.
Trabajo y familia
Además, evocó el estudio de Injuve de 2008 que mostraba que si bien la mayor parte de los jóvenes no cree que la realización de las mujeres se limite a crear un hogar y tener hijos, el 36% está de acuerdo en que las mujeres quieren trabajar y también armar una familia.


Noticia publicada en el diario digital Minuto Digital, el 13 de abril de 2009. Disponible en la siguiente dirección:
http://www.minutodigital.com/actualidad2/2009/04/13/la-mayoria-de-las-jovenes-espanolas-no-tiene-como-prioridad-formar-una-familia/
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He aquí una consecuencia directa de tantos años de adoctrinamiento feminista. Las mujeres españolas ya no quieren formar familias, en consecuencia, no están interesadas en tener hijos, al menos bajo una estructura familiar. Las odiadoras de todo aquello que vale algo pueden anotarse una victoria. Hablamos de mujeres que se volvieron, en primer lugar, contra sus madres y abuelas, contra aquello que representaban y que conquistaron a la opinión con programas y proyectos surgidos del más profundo odio y resentimiento.
¿Para quién hicieron el trabajo sucio estas emancipadas de sí mismas? No podemos olvidar que el adoctrinamiento feminista vino directamente desde el poder y no tuvo nada de popular. La consecuencia natural de este desprecio y, en el mejor de los casos, postergación de la familia, es la reducción de la natalidad hasta mínimos históricos. ¿Quién está interesado en el nacimiento de menos niños españoles? Para descubrir esto, observemos la secuencia de propaganda habida. Primero nos dijeron que había superpoblación. Después, una vez la natalidad de los españoles se había desmoronado, nos dijeron que faltaba población. Entonces se abrieron las puertas y millones de extraños acudieron en masa. Ahora nos dicen (los medios de comunicación, es decir, el poder) que lo mejor es la sociedad multicultural o el mestizaje. Parece que lo que sobraba desde el principio para el poder oligárquico era exclusivamente población blanca en Europa.
¿Y ahora qué? Algunas mujeres descubren al fin que la seducción no es un valor en sí y que quieren formar una familia. Lo intentan. Es difícil ya. Tanta promiscuidad pasada hace difícil el matrimonio. La tasa de rupturas matrimoniales nunca fue tan alta. Rupturas patrocinadas igualmente por la oligarquía gobernante, a la cual le resulta utilizable todo aquello que sirva para debilitar la cohesión social de nuestras naciones.
Tasa de natalidad por los suelos, disoluciones matrimoniales en ascenso. ¡Enhorabuena, canalla feminista! He ahí vuestro mayor aporte a la destrucción de nuestra nación.

16 comentarios:

daorino dijo...

Acabas de propinar un buen martillazo a esa masa de molicie que por ahí anda, masa feminista garrapateada y menstruada crónicamente, convertida en ladilla carnívora que devora al hombre o en mantis traicionera.

Es cierto que el poder ha hecho políticas de natalidad y des-natalidad que han desembocado en la casi imposibilidad de las mujeres españolas a parir. Y es que hasta hay cambios físicos: caderas estrechas, cambios hormonales (cuidado con las comidas que nos venden), etc. Se han sustituido los valores femeninos y la responsabilidad de dar a luz, lo más sagrado sin duda si nos atenemos a términos de perdurabilidad de la raza, por otros.

Luego está esa propaganda que victimiza a la mujer, que le da, de esta forma, un arma para contra el hombre, para cualquier hombre, hacia todos los hombres... He de insistir en que no soy el más indicado en decirlo, pues desisto en procrear por cuestione existenciales y filosóficas, pero a este ritmo el hombre blanco perecerá, y Europa será sustituida por el modelo de familia de otros grupos humanos que no han renunciado a la familia ni están invadidos por políticas de feminismo y bobadas por el estilo. Europa y España en concreto están sufriendo en consecuencia una debilitación cuya recuperación, si hubiera voluntad para ella, duraría décadas.

Muchos calificaran tu artículo de racista, pero no debemos entrar en ese lenguaje hecho por los semitas o asemitizados, que han invertido todos los valores y la misma razón, invirtiéndola donde la había y poniéndola donde las cosas no son por si jurisdicción de la razón. El identitario tiene como credo en respetar a la diferencia porque en ella se afirma su "clase".

Hasta pronto.

¡ADIÓS EUROPA! ¡ADIÓS HOMBRE BLANCO! ¡ADIÓS FAMILIA BLANCA!

¡BIENVENIDO PROGRE! ¡BIENVENIDO TONTO ÚTIL!

qbit dijo...

Hay que añadir la discriminación contra los hombres en asuntos como la violencia doméstica, en las rupturas matrimoniales y demás, (ellas se lo quedan todo) lo que actúa como herramienta de disuasión para que muchos hombres no se quieran casar o formar pareja.

Pero hay que confiar en la ley del péndulo. Muchas están hartas y reconocen que el trabajo no las realiza, sino la maternidad. Es el tipo de vida hedonista el principal obstáculo para la natalidad, pero preveo que se va a acabar.

Sigfrido dijo...

Hola,León Riente.Soy Sigfrido,participante habitual en las discusiones de Minuto Digital.

Tu exposición me parece muy acertada,y de hecho,ya llevo alertando sobre este grave problema,mucho tiempo.
Por mor de la basura propagandística de las feministas y de sus compañeras de viaje,muchas mujeres están comportándose de manera antinatural,y en buena medida,asimilando sus comportamientos sexuales al de las rameras.
No es lógico ni natural,que mujeres con veintitantos años den mayor importancia a tener relaciones sexuales,por el mero hecho de tenerlas,que a encontrar a un hombre con el que puedan formar una familia.Parece que les da igual acostarse hoy con uno,y mañana con otro ,pues su visión hedonística de la vida es la causa de estos comportamientos.
Eso,no sólo es nocivo para nuestras sociedades blancas occidentales,sino que además,también es anti-natural.La mujer,tes más monçogama que el hombre,merced a factores evolutivos.Y no se puede IR CONTRA LA NATURALEZA.
Las familas,son la célula básica de la sociedad europea.Sin ellas,las relaciones sociales son mucho más precarias,alienadas,y también deficitarias.
La promiscuidad,el trabajo "full time"de las mujeres,así como la guerra de sexos en la que se han embarcado,para ridiculizar al hombre,y además,exigirle de manera continuada y amenazante que se involucren COMO IGUALES en las tareas domésticas(o friegas los platos o te dejo),han hecho casi imposible una convivencia armónica entre hombres y mujeres.
Por cierto,los malos tratos no tienen nada que ver con la tradicional cultura "machista protectora".Todo lo contrario.Son la convergencia de varios factores,como la amoralidad reinante en la sociedad actual,el veneno feminista,y la objetización y banalización que de las relaciones sexuales se han hecho .

Recomiendo leer el libro "El principio de Eva"de la periodista germana Eva Hermann,que desarrolla de manera excelente todas estas ideas.
Un saludo


EUROPA BLANCA

ARRIBA EUROPA

León Riente dijo...

Dani:

Has llamado la atención sobre algo importante: el victimismo de las feministas. El victimismo sirve para que alguien obtenga ventajas que no le son legítimas. Ese es el juego de las feministas. El problema de fondo también lo señalas: aún comenzando hoy la recuperación, por efecto de las inercias demográficas, invertir las consecuencias del feminismo sobre la natalidad costaría decenios.


Qbit

Enlazando con lo anterior, esas ventajas ilegítimas serían parte del fruto del victimismo feminista. Por otro lado, es cierto que hay un incipiente movimiento de contestación contra la corrección política feminista y a favor de la maternidad y los niños. El problema es el que he comentado arriba: las inercias demográficas son pesadas y haría falta toda una inversión de valores para invertir esta lamentable situación a la que nos ha llevado la ideología feminista.
El progre es también un tonto útil. De toda la amalgama de ideologías que conforma el progresismo, creo que el feminismo ha sido la más eficaz y por ello la más nefasta.

León Riente dijo...

Sigfrido:

Pues sí. Llevo tiempo también señalando el emputecimiento general de las nuevas generaciones de mujeres por efecto directo del feminismo. Parece que es su venganza contra eso que denominan sociedad patriarcal. El hecho es que las feministas no proponen nada como alternativa a la familia. De hecho no tienen nada que proponer, siendo su ideología una mera ideología de odio.

El odio feminista está causando un gran daño a nuestras naciones. Todo no depende tan sólo de una ideología, existen elementos estructurales, fundamentalmente económicos, implicados aquí también. Pero ha sido el feminismo la ideología que ha ayudado a lanzar a millones de mujeres a la precariedad laboral, como si de una situación deseable se tratara. Fantástico regalo para el empresariado, por parte de estas tontas útiles. Han sido también las feministas las que han devaluado la maternidad, imbuidas de ese característico odio profundo suyo hacia la mujer-madre y hacia los niños.

En fin, ya has expuesto arriba algunos de los elementos que hacen que la convivencia y la unidad familiar se resquebrajen. Sólo añadir que el camino hacia el totalitarismo comienza cuando se empiezan a eliminar instancias intermedias entre el individuo y el poder central, caso de la familia en este caso. Por eso no tengo inconveniente en decir que el feminismo, aparte de todo lo dicho, es también una ideología que nos conduce a un régimen totalitario.

Un saludo cordial.

Sigfrido dijo...

La Homosexualidad,es una ENFERMEDAD.Esto ha sido constatado por prestigiosos psicólogos,psiquiatras y biólogos,como James Watson,Socarides,Günther Dörner,Carl Gustav Jung,o el mismo Freud.Por ello,consideramos tal práctica como enfermiza y anti-antural.Ello no quiere decir que contrariamente a lo que dice la propagada oficial,odiemos a los homosexuales o los despreciemos,como tampoco odiamos ni a los locos ni a los retrasados mentales.Creemos que es aconsejable que los homosexuales tengan la oportunidad de someterse a una terapia que pueda curarlos,y aliviarlos de sus sufrimientos mentales.(Muchos de ellos los sufren aunque el sistema lo niegue).La práctica homosexual,tiene muchos aspectos de sordidez,como la promiscuidad exagerada,la misma práctica en sí,los lugares en los cuales realizan sus prácticas sexuales(cines porno,cuartos oscuros de clubes,,o retretes entre otros).Si el homosexual,no quiere someterse a ese tratamiento,también respetamos su decisión,y si se comorta de manera normal y dsicreta,como la demás gente,no tengo ningún problema en que incluso convivan juntos.Lo que no admito es que la ley deba dar algún reconocimiento legal a estas uniones,y menos aún,que sean reconocidas como "matrimonios".

NO RESPETO a los homosexuales exhibicionistas,intolerantes,violentos y propagandistas,que se suman a las concentraciones de muy dudoso gusto estético como las del "Orgullo gay",y llevan a cabo una propaganda bierta y agresiva de su anormal condición,que quieren que se enseñe como algo "normal"a los demás,en especial a los adolescentes.No debemos olvidar que el porcentaje de pederastas dentro de los homosexuales,es mucho mayor que entre los heteros.

Los homosexuales "locas",travelos,"Drags"(como los indultados tras haber violado a un chaval en una discoteca),son elementos antisociales,que al igual que las prostitutas ostensibles,los chaperos(un porcentaje muy alto de los gays),o los drogadictos,deben ser sometidos a tratamiento especial,haciéndoles desempeñar trabajos forzados en beneficio de la comunidad.



-Por supuesto,condenamos también la promiscuidad como algo nocivo,en especial en el caso femenino.La etología,y la misma biología evolutiva,avalan nuestra tesis,ya no desde un punto de vista socio-moral, sino también natural.No decimos que una mujer sea una "puta"por no llegar virgen al matrimonio,lo cual sería una barbaridad.Sí decimos,que una muejr que se acuesta a lo largo de su vida con muchos hombres,no por estar enamorada sino por puro vicio,en muchos de eso casos,no es digna de ser tomada en serio como mujer apta para formar una familia.En el hombre,también consideramos perjudicial que se acueste con una mujer en plan "sexo por sexo",pero lo comprendemos más no por oportunismo,sino porque la naturaleza nos muestra que por la constitución cerebral y hormonal,el hombre es más promiscuo que la mujer.

Así como la cobardía es un sentimiento mucho más repugnante en un varón que en una mujer,somos menos comprensivos con la promiscuidad en el caso femenino que en el masculino(la mujer es el elmento pasivo y el hombre el activo).Además,eso es lo que piensa la mayoría de la gente,AUNQUE NO SE ATREVA A EXPRESARLO.Es algo que todos sabemos de manera intuitiva.La promiscuidad genera más embarazos incontrolados,más abortos,y más enfermedades.pese a que antiguamente también había abortos,hoy en día hay muchos más,pese a que la información sexual y el acceso a profilácticos es mucho mayor.¿Cuál es el problema?.Como dijo el Papa,la deshumanización del sexo,y la concepción puramente hedonista,lúdica y materialista de la sexualidad que hoy hay.

León Riente dijo...

Comparto plenamente ese argumento. En la mujer la cobardía es tolerable y hasta comprensible, aunque mejor que sea valiente, pero en el hombre la cobardía no es admisible. En el hombre la promiscuidad no es deseable, pero en la mujer es intolerable. La naturaleza nos ha hecho distintos y no iguales, y ni cien años de dictadura feminista podrá cambiar eso. Y efectivamente, la mujer promiscua no debe ser tomada en serio para formar una familia.

Hay que saber tomar distancias. No necesito aportar argumentos (que los hay y de sobra) para exponer mi deseo de vivir en un comunidad nacional homogénea racialmente. Es la ley natural. Su traducción social se llama, por ejemplo, pathos de la distancia, que no es otra cosa que un estado de ánimo en el que no considero conveniente vivir extrañado en mi propio territorio, y al lado de cualquiera. La mujer promiscua es una mujer para cualquiera; me recuerda al multicultureta, que es un individuo para cualquiera. Ambos valen tan poco...

Anónimo dijo...

Es una lástima que la mujer intente darse de forma equívoca un lugar en el mundo intentando situarse a la altura del hombre, sin percatarse que la promiscuidad la arroja indecentemente hacia una vida úteros vacíos sin llegar a realizarse como lo que es, una mujer. La mujer debe ser de un solo hombre y no se puede concebir (yo no lo concibo) el mantener relaciones con mas de un hombre al unísono. Tienes razón que la valía de la mujer se demuestra exigiéndose a si misma respeto de manera primordial y en la sociedad.
S.

Lobagris dijo...

Me gusta éste blog. Tiene nivel. Soy mujer de 48 años y no podría estar más de acuerdo con vosotros. Tuve mis hijos joven, siempre han sido mi principal prioridad y ahora que son grandes y bastante bien integrados, tengo aún tiempo de hacer muchas cosas que dejé atrás hace años sin ninguna pena. Hay un tiempo para todo, pero lo que no hay es tiempo para todo a la vez. Hay que saber priorizar.
Tengo una hija de 25 cuya prioridad no es formar una familia. A esa edad, el futuro queda muy lejos y más hoy día que la sociedad infantiliza hasta lo absurdo. Es una más de la mayoría. El problema, según he podido observar en mi entorno, surge más adelante. Cuando estas "chicas" pasan de la franja de los 30 y la angustia y el vacío comienzan a aparecer. No hablemos de las de más de 35-40 sin pareja estable y sin hijos. La mayoría de las que conozco están desesperadas y desquiciadas. Me deprimen, pues en mi opinión lo tienen crudo y no hay nada que yo pueda hacer para ayudarlas. Son las víctimas del feminismo llevado al extremo más ridículo y peligroso. Luego están las que sí tienen pareja e hijos, pero son perfeccionistas, egocéntricas, exigentes y amargadas porque lo quieren TODO...y a su manera. Nada es suficiente para ellas. También tengo un hijo varón y intento explicarle que es necesario que se haga respetar por las mujeres. Antes, esta conversación era al revés. Era a las chicas a las que se advertía del "peligro" que representaba el sexo opuesto. Paradójico. Por supuesto, hay muchísimas excepciones a todas estas generalidades, pero las tendencias se ven bastante claras. Y pintan mal en estos momentos. De todas formas, yo soy una fiel creyente en la ley del péndulo. Tengo la edad suficiente para saber que es real...así que al tiempo. Un saludo.

León Riente dijo...

Lobagris:

Ante todo darte la bienvenida a este blog.

Las mujeres que se atreven a pensar por sí mismas, además de ser una bendición para sus familias y sus hijos, aportan al debate general sobre el problema muchos elementos que a los hombres nos pasan más fácilmente desapercibidos. Una mujer está en mejor disposición para observar ese vacío y angustia de la que hablas en las mujeres de entre 35 y 40 años sin pareja estable y sin hijos. Efectivamente, lo tienen crudo y poca ayuda se les puede dar. Algunas, además, ni la merecen, al ser su situación el fruto de unas conductas surgidas por su alineamiento convencido al programa feminista. Otras, en cambio, son víctimas del tipo de hombre des-comprometido que el feminismo, de rebote, ha generado.

No hay que menospreciar a la ley del péndulo, efectivamente. Una indicio de su existencia es que cada vez más y más mujeres van tomando conciencia de lo que realmente es el feminismo (que tiene como víctimas tanto a hombres, éstos sumidos en la indefensión legal y en la suspensión de la presunción de inocencia ante cualquier discrepancia conyugal, como a mujeres, siendo una ideología de destrucción social) y lo rechazan. A más de una le parece ya una farsa que se denomine liberación femenina al renunciar a una vida familiar y a la maternidad a cambio de interminables jornadas de trabajo y de unos ingresos familiares totales similares, o incluso inferiores, a los existentes antes, cuando era el hombre el único que los aportaba.

Por otro lado, el feminismo es una ideología bien delimitada, con unos ideólogos en la profundidad (varones casi todos ellos) y unos ideólogos en la superficie (varones y mujeres), con unas ejecutantes (aquí está el nivel de las tontas útiles que mencionaba en anteriores comentarios) y con unos objetivos muy definidos, todos de derribo familiar y social. Al ser una ideología “no espontánea” es previsible que su derrota no lo sea tampoco.

Hay que luchar contra ella en sentido teórico y práctico. Cada vez que se forma una familia, cada vez que nace un niño, el feminismo registra una derrota.

Un saludo cordial.

Arjun dijo...

La emancipación de la mujer en Occidente no es la noble causa que siempre se nos ha querido vender.

Se trataba, bajo la engañosa apariencia de la "marcha imparable hacia el progreso", de alcanzar unos objetivos mucho menos elevados y generosos.

La llamada emancipación (que implicaba una supuesta servidumbre de la mujer en la sociedad tradicional, cosa totalmente alejada de la verdad) permitió que la mitad de la población que se encontrba al margen del sistema impositivo pudiera ser objeto de medidas recaudatorias. A partir de esa "emancipación" la mujer paga impuestos en los mismos supuestos y condiciones que los hombres. Su anterior situación suponía un lucro cesante para las arcas de los Estados y para poderosos grupos económicos que juzgaban este "anacronismo" intolerable y perjudicial para sus intereses.

Este movimiento contó con muchos apoyos que, envueltos en la falsa bandera del progreso y la filantropía, escondían propósitos muy alejados de la promoción sincera de la condición femenina o la revalorización de su papel en la sociedad. A partir de esa "emancipación", la mujer vota, trabaja, cotiza, paga impuestos, trabaja, consume: entra en el circuito de la explotación y la manipulación. No se libra de ninguna servidumbre real y se somete en cambio a un yugo verdadero.

La mujer fuera de casa, alejada del hogar, separada del universo que le es propio y para el que está perfectamente dotada, tiene un efecto desastroso sobre el pilar básico de la sociedad que es la familia. Las perturbaciones causadas al núcleo familiar han sido superiores a las pretendidas ventajas de esa mal llamada emancipación.

La "emancipación" de la mujer es así concebida como un instumento de primera eficacia para debilitar a la familia, erosionar el vínculo entre los miembros de esta y destruir toda relación basada en una jerarquía natural y necesaria a la estabilidad y desarrollo del conjunto.

No se trata de objetar la igualdad jurídica y legal antre el hombre y la mujer, menos aún de discutir de su equivalencia moral, cuestión que está fuera de todo debate. Tampoco de reducir a la mujer a un papel subalterno en un estatus de inferioridad y minoría de edad a perpetuidad y sin remedio. Se trata de poner en relieve los perversos resultados de una indiferenciación extrema de los sexos masculino y femenino, su antinatural equiparamiento en todo, y señalar las nefastas consecuencias de ese estado de cosas.

Puede parecer extraño escuchar esto, pero posiblemente pocas veces en la historia de los pueblos europeos, la mujer ha sido más maltratada, su condición menos valorada, su dignidad menos reconocida, su papel más devaluado que en la actualidad. Como consecuencia directa de esa falsa emancipación, la naturaleza sexual de la mujer se ha sobrevalorado de manera paroxística mientras se desacreditaba su condición de madre, de educadora y guardiana del hogar. La mujer "emancipada" se ha convertido en un desmentido absoluto de esa supesta liberación que ha hecho de ella un mero objeto sexual desprovisto de vida genuina. Se puede decir de manera más cruda, pero la violencia de otras expresiones no añadiría nada en sustancia a la verdad enunciada.

Arjun dijo...

Al abrirle a la mujer las puertas del mundo y de la sociedad, esta desatiende sus funciones naturales: maternidad y hogar. ¿La dramática baja de la natalidad en Occidente no tendrá algo que ver con todo esto? Las familias, cada vez más escasas y más tardíamente formadas, tiene menos hijos, y los padres tienen cada vez menos tiempo para criarlos y educarlos. (Muchas parejas actuales tienen un hijo como si tuvieran un perrito, a veces incluso tienen el perro antes que el hijo.Y el coche, el televisor de plasma y las vacaciones a la Riviera Maya). Los niños pasan de la tutela de los padres a la del Estado, a través del sistema escolar. Tomados por el Estado, este no los soltará hasta bien entrados en la adolescencia. Vale decir que no serán educados sino adoctrinados en la ideología del Estado, al que verán como la autoridad natural. Los padres se vuelven meros reproductores y dispensadores de alimentos, a la espera tal vez de que el concurso de un macho y de una hembra del género humano sea prescindibles y se pueda lograr gestaciones extrauterinas en incubadoras de criaderos estatales.

Destruir la familia es minar los fundamentos de la sociedad, socavar los cimientos de toda comunidad organizada, cegar la fuente de toda vida. Aunque a algunos les resulte sorprendente esta afirmación, y la califiquen de idea reaccionaria y de pervivencia de una mentalidad pasada, estamos convenidos que esta equivocada emancipación ha jugado un papel de primera importancia en el catastrófico panorama que se ofrece a nuestro asombro y nuestra condena.

Este es el balance de esa "emancipación", junto con otros factores no menos decisivos:

Desnatalidad, guerra de sexos, feminización, desvirilización, destrucción de la familia, descomposición de la sociedad, quiebra de la autoridad, discredito de toda jerarquia, odio a la excelencia, rechazo del mérito, xenofilia, invasión demográfica, etc...



Entre los minutos 7´15 y 8´30 hay algo interesante en relación a la emancipación de la mujer.

http://www.dailymotion.com/video/x3qiv7_aaron-russo-sur-le-911-le-cfr-et-ro_politics

León Riente dijo...

Arjún, bienvenido a este blog.

Magnífica enumeración y catalogación de todo aquello que se halla tras la denominada emancipación femenina. Tu análisis añade elementos fundamentales que nos confirman a todos el hecho cierto de que nada noble, positivo o generoso hay tras la ideología femenista.

Vicente B. dijo...

¿Por que las mujeres deben ser las únicas que no deben ser promiscuas?

Yo soy un hombre y siempre he rehuido la promiscuidad, pero sinceramente creo que es el hombre el que descentra a la mujer joven acudiendo a agasajarla EN MANADA con vergonzoso descaro.
Es el poder virtual que otorga el hombre, no como individuo, sino como colectivo a la mujer joven que encaja dentro de los cánones de belleza de la sociedad moderna lo que la hace sentirse por encima de ellos. Ese sentimiento de superioridad que verdaderamente experimentan es lo que aprovechan las feministas para venderles el cuento de que ese poder es inherente a la mujer y que si obedecen el ideario feminista lo ostentarán de forma indefinida el resto de sus vidas, una mentira destinada a hacerlas perder el tiempo y transformarlas con el tiempo en futuros súcubos.
El movimiento masculino deberia igualmente centrarse en busca pareja estable para forma familia dando ejemplo, pero al hombre joven tampoco se le ve decidido en la empresa. El hombre también ha de aceptar su responsabilidad con templanza en la formación de la familia y esto NO SUCEDE.
Otro problema, ¿cómo se forma una familia sin un hogar? ¿qué pareja puede permitirse una vivienda digna a los 25 años?.
La jaula está bién diseñada, interesa que el pueblo no tenga educación y si quiere educación primero habrá de renunciar a la familia, y debe hacerlo sin esperar ninguna contrapartida o garantia de éxito.

León Riente dijo...

Vicente B. no te quito la parte de razón que tiene tu comentario: los hombres también tenemos obligaciones y responsabilidades que no podemos eludir. Pero tenemos que ir librándonos precisamente del esquema feminista, que lo impregna todo, para hablar de las mujeres y de los hombres. No somos iguales; Sigfrido lo ha dicho: la cobardía en el hombre es intolerable, en la mujer comprensible y disculpable (repárese en la anatomía masculina y femenina y en su dotación hormonal); por contra, la promiscuidad en la mujer es intolerable, en el hombre comprensible (repárese en la fisiología reproductiva masculina y femenina y en su dotación hormonal).

Sin negar del todo ese análisis microsociológico del problema que haces, prefiero el macrosociológico: feministas como tontas útiles del sistema mundialista, que utiliza abundantemente la ideología feminista (producto de la destilación del odio y del resentimiento más profundo por parte de una serie de mujeres fracasadas) como elemento de derribo de la familia aria y de todo lo que vale algo.

Vicente B. dijo...

León Riente Las mujeres iniciaron una revolución hace años, una revolución para exigir su derecho a ser escuchadas y tomadas en cuenta.
El sistema de familia tradicional ue destruida y con ella El Péndulo se ha vuelto arrítmico.
La única salida para compensar esta situación es una contrarevolución. Hablo de una revolución del hombre, si como sigfrido ha dicho "la cobardia del hombre es intolerable", hemos fallado en esta máxima, Lobagris se ha dado cuenta de ello por eso a su hijo le advierte: "hazte respetar por las mujeres".
El hombre moderno ya no hace cumplir la ley del péndulo, en lugar de buscar a una mujer virtuosa se deja llevar por el consumismo de la vida moderna se envilece con la progamación de los mass media, en pocas palabra se abandona. Cuando se percata que ya es tarde para buscar pareja, SE ACOBARDA ante la perspectiva de un futuro en soledad, es entonces cuando rompe la Ley del Péndulo y cede ante lo inaceptable ofreciendo sumisión incondicional.
La revolución del hombre debe producirse de forma pacifica cuando los hombres recobren el orgullo y varias generaciones opten por negarse a formar familia y se retiren en soledad a labores filantrópicas.
Tal como lo hicieron antaño las mujeres en su revolución, llevando una vida recogida y negandose a contraer matrimonio para no perder sus derechos.
Termino con una frase que me conto un amigo ya casado: "Al casarnos mi mujer y yo hicimos un trato, de los cuestiones simples decidia ella y de las cuestiones complejas decidia yo. Debo estar de suerte porque hasta hoy sólo hemos dirmido cuestiones sencillas". -_-"
El equilibrio de sexos, como en casi todo, idependientemente del producto depende de la oferta y de la demanda.
Los hombres nos ponemos de el cartel de "oferta", y la mujer te pone la demanda.