Igualmente, todo esto no es cuestión de mera criminalidad o de acoso racista contra los verdaderos franceses, los autóctonos. Estos bastiones incrementan su tamaño y población año tras año ante la indiferencia o el entusiasmo de los colaboracionistas con la colonización de Francia: la burguesía, bienpensante, multiculturalista y cosmopolita, y los lobbies pro-inmigración, que extienden el eufemismo a la par que crean y exacerban cierto complejo de culpa colectivo entre los nativos con respecto a las etnias expansivas.En Francia, también en España, la red eufemística de la que hablábamos al principio alcanza cotas sublimes. El eufemismo es un útil recurso léxico para la construcción mediática de simulacros, en los que la representación de la realidad francesa sustituye a la misma realidad francesa. Así se habla de “minorités sociales” (“minorías sociales”), donde debería decir minorías étnicas o raciales (invisibilizando en el discurso la existencia de etnias o razas distintas en el territorio francés), “sauvageon” (joven problemático) por adolescente magrebí que acosa mediante actos delictivos al resto de la población francesa, especialmente a la nativa (eufemismo que sólo consigue disculpar esto), “tournantes”, vergonzante violación del lenguaje para referirse a las violaciones perpetradas por parte de grupos de jóvenes de origen norteafricano o negro sobre una adolescente o joven francesa (¿no debería llamarse a esto viols collectifs, violaciones colectivas?; estas violaciones son, por otro lado, ejemplo de uno de los derroteros que puede tomar el tan alabado mestizaje, considerando que las violaciones colectivas son un perfecta muestra del sincretismo cultural entre el machismo propio de las sociedades islámicas y africanas y el nihilismo negativo y el consumismo propios del occidentalismo que aflige a Europa), “discrimination positive” (“discriminación positiva”) por discriminación de los franceses autóctonos en el acceso a múltiples recursos sociales (poniendo bajo sospecha en la práctica el discurso mendaz del autodenominado antirracismo de que las razas no existen, ya que en la práctica racializante y racista de la discriminación positiva sí que se tienen en cuenta a estas razas, inexistentes según la ideología dominante), “zones desfavorisées” (“zonas desfavorecidas”) por enclaves étnicos...
viernes, 19 de septiembre de 2008
Inmigración como colonización III. Consumando la invasión
Igualmente, todo esto no es cuestión de mera criminalidad o de acoso racista contra los verdaderos franceses, los autóctonos. Estos bastiones incrementan su tamaño y población año tras año ante la indiferencia o el entusiasmo de los colaboracionistas con la colonización de Francia: la burguesía, bienpensante, multiculturalista y cosmopolita, y los lobbies pro-inmigración, que extienden el eufemismo a la par que crean y exacerban cierto complejo de culpa colectivo entre los nativos con respecto a las etnias expansivas.En Francia, también en España, la red eufemística de la que hablábamos al principio alcanza cotas sublimes. El eufemismo es un útil recurso léxico para la construcción mediática de simulacros, en los que la representación de la realidad francesa sustituye a la misma realidad francesa. Así se habla de “minorités sociales” (“minorías sociales”), donde debería decir minorías étnicas o raciales (invisibilizando en el discurso la existencia de etnias o razas distintas en el territorio francés), “sauvageon” (joven problemático) por adolescente magrebí que acosa mediante actos delictivos al resto de la población francesa, especialmente a la nativa (eufemismo que sólo consigue disculpar esto), “tournantes”, vergonzante violación del lenguaje para referirse a las violaciones perpetradas por parte de grupos de jóvenes de origen norteafricano o negro sobre una adolescente o joven francesa (¿no debería llamarse a esto viols collectifs, violaciones colectivas?; estas violaciones son, por otro lado, ejemplo de uno de los derroteros que puede tomar el tan alabado mestizaje, considerando que las violaciones colectivas son un perfecta muestra del sincretismo cultural entre el machismo propio de las sociedades islámicas y africanas y el nihilismo negativo y el consumismo propios del occidentalismo que aflige a Europa), “discrimination positive” (“discriminación positiva”) por discriminación de los franceses autóctonos en el acceso a múltiples recursos sociales (poniendo bajo sospecha en la práctica el discurso mendaz del autodenominado antirracismo de que las razas no existen, ya que en la práctica racializante y racista de la discriminación positiva sí que se tienen en cuenta a estas razas, inexistentes según la ideología dominante), “zones desfavorisées” (“zonas desfavorecidas”) por enclaves étnicos...
Etiquetas:
Colaboracionistas,
Colonización,
Francia,
Inmigración
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentarios:
Em boa hora este blog. O combate identitário adquire forma em toda a Europa, a Reconquista está em marcha!
Publicar un comentario en la entrada